El año de Junior: del fracaso de Juanfer a la aparición de Reyes, el entrenador que encaminó la décima

Foto Dimayor

Atlético Junior tuvo un año convulsionado en el que las directivas, a mitad de camino, apostaron por un proceso que tuviera un técnico mundialista de experiencia y que no necesitaran contratar muchos jugadores para ganar títulos en el fútbol colombiano.

El 2023 empezó con Arturo Reyes como entrenador y con Juan Fernando Quintero como la estrella del conjunto Tiburón. Con el mediocampista se buscaba tener un equipo competitivo que llegará fácilmente a los cuadrangulares.

Sin embargo, el volante creativo solamente pudo disputar cinco encuentros en la fase de todos contra todos pues sufrió una lesión en la pantorrilla que lo hizo perderse trece encuentros del Torneo Apertura.

En este periodo, el entrenador Reyes no encontró el equipo y por los malos resultados fue remplazado por el antioqueño Hernán Darío Gómez, quien llegó al equipo para hacer una renovación de su nómina.

El técnico mundialista tomó a Junior en la novena jornada e intentó hacer un cambio en el esquema de trabajos que venían realizando en los entrenamientos para que los jugadores se adaptaran rápidamente a su idea de juego.

Sin embargo, esto no funcionó en las primeras fechas y no alcanzó a clasificar a los cuadrangulares semifinales del campeonato del primer semestre. Este traspié hizo que los aficionados empezaran a cuestionar su llegada por su estilo de trabajo.

Para el segundo semestre, ‘Bolillo’ Gómez anunció que no tendría en cuenta al guardameta Sebastián Viera, excluyéndolo de la nómina titular, esta decisión hizo que el uruguayo anunciara su retiro del fútbol profesional.

El entrenador paisa siguió teniendo algunos conflictos internos con algunos jugadores del cuadro Tiburón, empezando con Juan Fernando Quintero quien terminó dejando el equipo antes de empezar el Torneo Finalización.

El volante mostró su molestia por los entrenamientos del técnico Gómez y las tareas que le exigía para que poder hacer parte de la plantilla que iba a disputar el segundo campeonato del año.

El delantero Carlos Bacca fuero otro de los que tuvo diferencias con el estratega. ‘Bolillo’ cuestionó el rendimiento del jugador y llegó a poner en duda su continuidad en el equipo para el segundo semestre.

Hernán Darío inició el Torneo Finalización con muchas críticas por la salida de Juan Fernando Quintero. Esto le costó su relación con los hinchas del junior y llevó a que el equipo nunca encontrara su forma.

Disputas cinco jornadas del clausura y tras la eliminación en los cuartos de final de la Copa Colombia frente al Cúcuta Deportivo, el técnico antioqueño dejó su cargo para que volviera Arturo Reyes.

Fuera ‘Bolillo’ la escuadra rojiblanca tomó un nuevo aire y empezó a mejorar su juego, consiguiendo algunos resultados que lo fueron acercando al grupo de los ocho. Sin embargo, el Tiburón tuvo que pelear hasta las últimas fechas de la fase preliminar para clasificar a los cuadrangulares.

Aunque Junior seguía sin convencer se metió en las semifinales en donde le tocó un grupo muy parejo con Deportivo Cali, Águilas Doradas y Deportes Tolima. El arranque en los cuadrangulares no fue bueno y se empezó a distanciar del conjunto Pijao.

En la quinta jornada parecía que Tolima iba a pasar a la final pues jugaba de local frente al equipo de Rionegro y solamente necesitaba de un empate, sin embargo, en los últimos minutos del partido terminó perdiendo.

Junior aprovechó este resultado para acortar la distancia entre ambos equipos, ganándole al Deportivo Cali como visitante en el estadio Palmaseca. De esta manera, se llegó a la última fecha con ambos clubes con opciones de clasificar a la final.

El elenco de Barranquilla necesitaba los tres puntos para pasar, no le servía un empate y la derrota lo sepultaba, por esta razón, el Tiburón salió desde el primer minuto a comerse a su rival y asegurar la victoria.

La escuadra dirigida por Arturo Reyes logró un triunfo categórico 4-2 con una brillante actuación de Carlos Bacca, quien fue el héroe del equipo al convertir siete goles en los cuadrangulares frente a Cali (x2), Águilas (x2) y Tolima (x2).

En la final se mediría ante Independiente Medellín, equipo que clasificó al ganar el Grupo B pasando por encima de Millonarios, Atlético Nacional y América de Cali. La llave estuvo muy pareja empezando con un triunfo Tiburón 3-2 en el estadio Metropolitano.

En el encuentro disputado en el estadio Atanasio Girardot, el protagonista fue el DIM quien tuvo contra las cuerdas al Junior pero no pudo noquearlo. El Poderoso ganaba el partido 2-0 y creó varias oportunidades de gol para aumentar el marcador.

Sin embargo, el partido se mantuvo con ese marcador y en los minutos finales apareció Vladimir Hernández para descontar y llevar el encuentro a la definición desde el punto blanco del penal.

En esa instancia, Junior fue más efectivo, tuvo en el portero uruguayo Santiago Mele a su gran figura y se quedó con el título de fin de año para llegar a diez estrellas en el fútbol colombiano, alcanzando la marca del Deportivo Cali.