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Vélez vs. River, un "clásico moderno": el recuerdo de cinco grandes partidos

Durante más de 200 encuentros en los que se vieron las caras, Vélez y River dejaron muchos partidos inolvidables y en ESPN.com es momento de repasar a cinco de los más destacados.

Desde 1931 a la fecha, el historial entre el Fortín y el Millonario está cómodamente inclinado hacia el lado del conjunto de Núñez, pero los de Juan B. Justo y Álvarez Jonte cuentan con algunos triunfos importantes. Estas victorias velezanas se dieron con mayor frecuencia en las últimas décadas.

ESPN.com propone el repaso por algunos de los partidos más recordados de este choque, que año a año fue creciendo gracias a la competitividad de ambos y a una curiosa cantidad de nombres propios en común.

Vélez y River, protagonistas del triangular que le dio la primera estrella al Fortín

El Nacional del 1968 encontró a River en medio de la sequía más larga de su historia y al equipo de Liniers aún sin saber lo que era dar una vuelta olímpica. Solo un año después de que Estudiantes rompiera la hegemonía de los denominados ‘cinco grandes’, el Fortín soñaba con subirse a la ola.

El torneo se disputó a una rueda entre 16 equipos y la última fecha dejó a River y Racing como líderes con 21 puntos, y a Vélez con 20. El empate 1-1 en Avellaneda y el triunfo 2-0 del Fortín ante Huracán generaron un triple empate en la cima. La definición, entonces, fue a través de un triangular desempate.

En el Viejo Gasómetro, el Millonario venció 2-0 a la Academia y quedó a un triunfo del título, pero ante el Fortín se dio una de las jugadas más polémicas de la década: un cabezazo de Jorge Recio que Luis Gallo desvió con la mano y que el árbitro Guillermo Nimo no sancionó como penal.

El partido terminó empatado y, en el último encuentro, Vélez goleó 4-2 a Racing. Gracias a la mayor cantidad de goles en la fase regular, el Fortín se consagró campeón por primera vez. River, en cambio, debió esperar siete años más para volver a festejar.

Fillol brilló para Vélez y se despidió ante River

El mejor arquero de la historia del fútbol argentino es un emblema del arco riverplatense, pero las cosas del destino hicieron que el último encuentro de su carrera sea justamente ante uno de sus exclubes.

También un 22 de diciembre, como en la mencionada Mano de Gallo, si River vencía a Vélez podía encaminar su vuelta olímpica. El Apertura de 1990, justo en el inicio de la década más gloriosa de esta rivalidad entre fortineros y millonarios, le ponía fin a la historia del Pato bajo los tres palos y el conjunto de Núñez tendría la posibilidad de ovacionarlo por última vez, ya que el encuentro se disputaría en el Monumental.

Si el local ganaba y Newell’s no hacía lo propio frente San Lorenzo se desatarían los festejos en el norte de la Capital Federal. El estadio estaba estallado de gente, que en la previa aplaudió y cantó por Ubaldo Matildo, que todavía no sabía que estaba a punto de brindar una función deslumbrante y a la altura de su carrera. El Pato sacó todo, hasta un penal de Rubén Da Silva (con el que llegó al récord de 26 atajados) y fue decisivo para que Vélez gane 2-1 por los goles de Ricardo Gareca y Esteban González. La Lepra de Marcelo Bielsa pudo gritar campeón.

Los ’90 dejaron hasta un gol de mitad de cancha

José Luis Félix Chilavert González. Tal vez uno de los nombres propios más preponderantes de la liga argentina durante la década. A la altura de Enzo Francescoli, uno de sus rivales de turno aquel 22 de marzo de 1996. Justo el uruguayo era el que estaba a centímetros de la pelota consolando al golpeado Pacha Cardozo cuando Chila, después de correr desde su arco, pateó desde casi 60 metros y marcó el que para muchos es el gol más recordado de esta rivalidad.

La pelota tomó altura en la noche de Liniers y dio tiempo para que los presentes en primera instancia duden de la decisión del paraguayo y poco a poco comiencen a notar el sentido de su locura. Germán Burgos retrocedió como pudo y la pelota, tras una parábola inmejorable, cayó por detrás suyo. El loco es loco hasta que lo logra.

Pero en este mismo periodo de tiempo también se dieron otros Vélez – River que merecen ser mencionados, como el que se dio un año después cuando Chila tomó del cuello a Marcelo Gallardo, la noche brillante de Francescoli para que el Millonario se consagrara bicampeón en Liniers, la final disputada Japón que los tuvo cara a cara o el duelo dialéctico de varios días entre Roberto Trotta y el ya tantas veces mencionado Chilavert que terminó con un penal pateado a lo Panenka por el defensor central.

Un no tan recordado River – Vélez de 2014 le dio inicio a la era dorada del Millonario

En la fecha 15 del Torneo Final de 2014, River recibía a un Fortín que venía de cosechar muchos títulos con figuras como Lucas Pratto, Emiliano Papa, Fabián Cubero o Sebastián Domínguez. El Millonario se jugaba mucho: si ganaba se subiría a la punta por primera vez en el campeonato.

Manuel Lanzini, que una década después pasaría a Vélez, asistió a Teo Gutiérrez para que el colombiano convierta el único tanto del encuentro. El equipo de Ramón Díaz se consagró campeón por primera vez desde su regreso a la máxima categoría. Gracias a ese título clasificó a la Libertadores 2015 que luego ganaría con Marcelo Gallardo, a la Recopa en la que vencería a San Lorenzo para meterse en la Sudamericana 2015, en la que eliminaría a Boca con el gol de Leonardo Pisculichi y sumaría una estrella internacional después de casi 20 años. Un partido común y corriente que despertó a un gigante dormido y desencadenó un sinfín de títulos para el equipo de Núñez.

La serie de Libertadores entre Vélez y River de 2022 y el efecto mariposa que llegó hasta Qatar

En junio de 2022 se dio el último gran enfrentamiento de esta rivalidad moderna. River llegaba como candidato a la serie de octavos de final de la CONMEBOL Libertadores que tenía al Vélez del Cacique Medina enfrente. El Fortín se había metido de manera agónica y tenía que medirse contra un equipo que contaba con jugadores de la talla de Julián Álvarez, Enzo Pérez, Franco Armani y Enzo Fernández.

Apoyado en Valentín Gómez, Francisco Ortega y Maxi Perrone, entre otros juveniles en altísimo nivel, el Fortín ganó la ida 1-0 gracias a un penal de Lucas Janson y supo sufrir en el Monumental para aguantar, meterse en cuartos y desatar una serie de acontecimientos impensados en ese momento para el fútbol argentino.

Para empezar, no seguir en la competición internacional hizo que se caiga la que hubiese sido la contratación más importante de la década en la liga albiceleste. Luis Suárez luego reconoció tener todo acordado para sumarse antes de los cuartos de final.

La eliminación temprana del Millonario aceleró también la partida de Julián, que se iba a quedar en el Millonario mientras durara la participación del equipo de Núñez en la Copa, tal como lo habían acordado con Manchester City.

Por otra parte, una semana después de quedar afuera, River hizo oficial la venta de Enzo a Benfica. Todo hace pensar que haberse ido a Europa lo acercó al Mundial, ya que no era ni por asomo una fija en la lista de 26. Sus partidas y rápidas adaptaciones hicieron que ambos ganaran lugar en la consideración de Lionel Scaloni y de más está aclarar la importancia que tuvieron pocos meses después en Qatar 2022.

Lo cierto es que, si bien el historial general lejos está de mostrar una paridad entre estos dos equipos, este siglo tiene a River arriba por solo cinco victorias (18 a 13) sobre Vélez. Y si se hace doble clic en el detalle de los encuentros disputados en condición de local, cada uno se impone con contundencia.