De Miñaur busca en el césped los resultados que no aparecieron durante la gira sobre polvo de ladrillo

No amanecía como un debut complicado el de Alex de Miñaur en el ATP 250 de 's-Hertogenbosch. Sin embargo, Martin Damm (114° del ranking mundial) lo llevó al extremo de las dos horas de partido antes de ceder 7-6 (8) y 7-5.

El australiano, sexto del mundo y segundo sembrado en los Países Bajos, arrancó 4-0 y con el 72% de puntos ganados con el primer servicio no pintaba mal la situación. Pero comenzaron los errores, su rival creció en energía y lo mandó a un desempate que recién se resolvió 10-8.

En el segundo parcial no hubo quiebres hasta que el demonio afiló las agarras y salió en busca del pase a cuartos de final. En el duodécimo juego apareció una solitaria chance para forzar el cierre y escuchar mejor que nunca el "game, set and match".

Su próximo rival saldrá del duelo francés entre Ugo Humbert y Benjamin Bonzi. Busca mejorar actuaciones que lo dejaron frío durante la gira sobre polvo de ladrillo: cuartos de final en Monte-Carlo, octavos en Barcelona, primera ronda en Madrid y Roma, semis en Hamburgo y una tercera en Roland Garros.

Por su parte, Tallon Griekspoor se alzó con la victoria en el esperado duelo contra su compatriota Botic van de Zandschulp. El campeón de 2023, segundo mejor jugador local, demostró su superioridad durante los dos días de competición, imponiéndose por 6-2, 6-7 (2) y 6-4 para avanzar a la segunda ronda donde lo espera Zhizhen Zhang.