Después de la dura salida de Roland Garros (por doble 6-0), Solana Sierra (56ª del mundo) tenía la misión de cambiar las lágrimas por sonrisas en el debut de la temporada sobre césped. Y dio cuenta de Lois Boisson (155ª) con una interesante muestra de carácter: 6-4, 5-7 y 6-3 en dos horas de juego en el WTA 250 de Hertogenbosch.
Después de un largo parate por lluvia se pudo retomar la actividad en los Países Bajos y se completó un match que pintaba mejor pero se le terminó complicando a la marplatense. Por 11 dobles faltas y apenas un 24% de puntos ganados desde la devolución.
Tras su caída en el ranking era el regreso al tenis para la francesa de cara a Wimbledon. Solo disputaba su segundo partido en césped en su carrera. Tenía un récord de 1-5 en el 2026 y además, había jugado un solo partido (derrota en la qualy del All England, en 2025). El historial entre ambas jugadoras constaba de un solo enfrentamiento previo en los octavos de final del WTA 125 de Saint Maló 2024.
En tanto, para quien esta semana avanzó 12 puestos por su actuación en París, Sierra obtuvo su mejor ubicación histórica en el ranking mundial. Buenas señales apuntando al Grand Slam en el que mejor le fue: cuarta ronda en 2025 sin haber disputado previamente ningún torneo de preparación sobre esta superficie.
En octavos de final enfrentará a una estadounidense que saldrá del match entre Emma Navarro y Caty McNally.
