Federer: entre la charla pendiente con Djokovic, la muerte de su entrenador y el futuro tenístico de su hijo

Federer concluyó su carrera con 1.251 triunfos, 275 derrotas y 103 títulos. Getty

Declaraciones para todos los gustos dejó el legendario suizo Roger Federer, que este miércoles aseguró su lugar en el Salón de la Fama del Tenis Internacional (ITHF por sus siglas en inglés) y se refirió a la charla pendiente con el serbio Novak Djokovic, la muerte de su entrenador y el futuro tenístico de su hijo Leo.

Respecto al sincero deseo del balcánico de que el histórico Big 3 se reúna una vez que cuelgue la raqueta, el nacido en Basilea, de 44 años y retirado en septiembre de 2022, no dudó en dar el visto bueno, en una entrevista íntima concedida al medio Tages Anzeiger, en la que también confesó por qué derrota contra el argentino Juan Martín del Potro en la final del US Open 2009 es el partido que más le gustaría volver a jugar de su laureada trayectoria en el circuito masculino.

"Rivalidades como esas crean un vínculo enorme. Hoy lo veo todo muy diferente que antes, con mucha más distancia. Novak no sabe cómo es todavía. Rafa está llegando lentamente. Cuando aún juegas, uno no puede pensar de la forma que lo hace hoy. Cuanto más tiempo pasa menos te identificas a ti mismo como un jugador individual y puedes ver el panorama general", expresó el dueño de 103 títulos en el máximo nivel, en virtud de la brutal hegemonía que ejerció con 'Nole' y el español Rafael Nadal durante dos décadas.

En la misma línea, el 20 veces campeón de Grand Slam, único jugador que recibió el 75% de los votos para ser inducido en la clase del 2026, se sinceró: "Lo que es gracioso es que alguien puede haber tomado algo totalmente personal y tú no puedes recordarlo. Estoy definitivamente listo para sentarnos juntos y hablar sobre los viejos buenos días".

Posteriormente, 'Su Majestad' le dedicó unas cálidas palabras a su entrenador más influyente, Peter Carter, fallecido en un accidente de auto en 2002, en Sudáfrica: "No sé cuánto cambió su muerte mi perspectiva. Solo encuentro extremadamente triste que no pudiera disfrutar lo suficiente esta increíble carrera. A los 20 solo habían sucedido algunos buenos momentos y probablemente percibió lo que se venía. Pero desafortunadamente no experimentó la mayor parte".

"Eso me duele mucho. Él fue increíblemente importante para mí. Tanto técnicamente como a través de su actitud fraternal conmigo y hacia la vida. Es crucial para los jugadores jóvenes pasar tiempo con entrenadores que también los ayuden a crecer como seres humanos", soslayó acerca del australiano, al cual conocería en 1990 y le dedicaría su primera consagración en un Grand Slam, en Wimbledon 2003, previo a construir una de las carreras más prolíficas.

Por último, aquel que estaría bajo el ala de Ivan Ljubicic y Severin Luthi sorprendería al opinar sobre las condiciones en cancha de uno de los gemelos, nacido en 2014 junto a Lenny: "Si me necesita estoy ahí. Estoy feliz de ayudar, también a otros chicos. Pero alguien más debería entrenarlo. Me veo a mí mismo más como un mánager general con Leo. No lo empujé durante mucho tiempo. Pero desde hace un año he notado que quiere jugar más y más. Estoy tratando de hacerlo posible".

"A esta edad uno necesita suficientes prácticas y partidos. Yo me aseguro que Leo tenga buenos entrenadores y compañeros de entrenamiento. Organizar todo eso es bastante trabajo. No puedes enviarlo a cualquier lugar y después ver qué sucede. Creo que lo está haciendo genial. Ahora incluso juega torneos ocasionalmente. Para mí es entusiasmante apoyarlo. No estoy preocupado por los resultados, sino que se divierta y progrese", finalizó.