El rugby sudafricano recibió una noticia impactante: Cheslin Kolbe, que acaba de guiar a Sungoliath a las semifinales de la League One de Japón, volverá a vestir la camiseta de Stormers a partir de la próxima temporada.
El regreso de una de las máximas figuras del rugby mundial representa un enorme golpe de efecto para la franquicia de Ciudad del Cabo, que continúa construyendo su ambicioso "Project 2029", buscando armar un equipo dominante y lleno de figuras, que podría incluir a Tomás Lavanini.
Considerado uno de los jugadores más desequilibrantes del planeta, Kolbe retorna al lugar donde comenzó su carrera profesional tras sus exitosos pasos por Francia y Japón. El wing sudafricano disputó 49 partidos con Stormers antes de emigrar y consolidarse como una estrella internacional.
Nacido y formado rugbísticamente en Ciudad del Cabo, Kolbe brilló primero con los Junior Springboks en 2013 y luego se transformó en una figura del Seven sudafricano, disciplina en la que consiguió la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Su debut con los Springboks llegó en 2018 y un año más tarde marcó uno de los tries más recordados de la final del Mundial de Japón 2019. Desde entonces, se convirtió en bicampeón del mundo, logrando también el título en Francia 2023, y en uno de los grandes íconos del rugby moderno.
Kolbe expresó toda su emoción por regresar a Stormers y reencontrarse con sus raíces. "Ciudad del Cabo y este equipo jugaron un papel muy importante en mi vida y en mi carrera. Cuando me fui, siempre tuve la esperanza de que algún día volvería a casa para representar nuevamente a este equipo. Tener ahora esa oportunidad significa muchísimo para mi familia y para mí", dijo.
"Es un gran momento para nosotros. Tengo vínculos muy fuertes con los jugadores y entrenadores aquí, y estoy entusiasmado por ver lo que podemos lograr juntos. Los Stormers son parte de quien soy, y estoy agradecido de regresar en un momento tan emocionante para el club", concluyó.
