El ex jugador de los Wallabies, Quade Cooper, reavivó el debate que gira al rededor del reglamento del rugby luego de utilizar sus redes sociales para proponer un cambio diseñado para reducir las interrupciones y darle más ritmo al juego.
En su cuenta de X, Cooper escribió la siguiente propuesta: "Últimamente he estado viendo mucho rugby, y eso me hizo pensar en cómo podríamos acelerar el juego y hacerlo un poco más dinámico. Para fomentar los offloads y reducir la cantidad de rucks, ¿que pasaría si cuando un equipo hace un knock-on tenga imposibilidato tocar la pelota, lo que actualmente resulta en scrum? Y si lo hacen, es un penal".
Según la propuesta de Cooper, el equipo que no haya cometido la infracción tendría una oportunidad de ataque inmediata, sin posibilidad de reinicio. "Eso le da al equipo contrario el derecho de preferencia sobre la posesión. Pueden agarrar la pelota y jugarla inmediatamente con un pase hacia atrás. Si quieren ralentizar el juego, podría funcionar como en la AFL (fútbol australiano): tenes 10 segundos para jugar o la perdes. Si pisas sobre la marca o estas en juego, podes ser tackleado. Es simple, recompensas al equipo que juega rápido, creas más situaciones y reducís las pausas", publicó el ex back.
Rápidamente, la idea generó reacciones de todo tipo. El periodista deportivo especializado en rugby, Jamie Lyall, acogió con satisfacción la intención, pero cuestionó su impacto. Mientras que los fans también expresaron su preocupación por las tácticas, sugiriendo que los equipos podrían simplemente conceder penaltis para ralentizar el juego, lo que pone de manifiesto la complejidad de equilibrar el entretenimiento con la estrategia.
