Luego del Mundial de Japón 2019, Steve Hansen decidió retirarse de su puesto de head coach del seleccionado de Nueva Zelanda. Más adelante, decidieron que Ian Foster, que había sido asistente del último entrenador, se convierta en la nueva cabeza del proyecto de los All Blacks.
Desde ese momento hasta la última serie frente a Sudáfrica por las primeras dos fechas del Rugby Championship, el combinado neozelandés disputó un total de 26 partidos, de los cuales pudo ganar 17, empató en una oportunidad y perdió los restantes ocho.
En total, Foster logró quedarse con más del 65% de los partidos que disputó aunque la mitad de los encuentros que perdió se dio en los últimos compromisos.
Cabe recordar que los All Blacks habían perdido la serie de la ventana de julio con Irlanda por 2-1 (42-19 el primero, 12-23 el segundo y 22-32 el último) y llegaron a encadenar tres derrotas en fila sumando la sufrida ante los Springboks. Además, en la ventana de noviembre del año pasado, también cayeron ante El Trébol por 29-20 y frente a Francia por 40-25.
