ANAHEIM -- Irónico que en una plantilla plagada de estrellas y mega contratos, los que mantengan con vida la llama de la esperanza sean los sin nombre de Angelinos de Los Ángeles.
Si, el viernes los fuegos artificiales los pusieron Kole Calhoun, J.B. Shuck y Chris Nelson, quienes se combinaron para sumar 10 hits y 5 carreras remolcadas.
El trío de héroes del silencio brilló en ataque y en defensa y así los serafines derrotaron a los Azulejos de Toronto por 7-5.
Los aureolados sobrellevaron una nueva actuación decepcionante de un abridor no apellidado Weaver o Wilson, y a fuerza de tráfico en las bases, oportunismo en la caja de bateo y algunas jugadas defensivas de película se aseguraron el segundo juego de la serie ante los canadienses.
Difícil elegir entre las tres figuras quién fue el más determinante, ya que todos aportaron de distintas maneras.
Shuck, por ejemplo, tuvo una atrapada en el jardín izquierdo que es digna de ser la jugada defensiva del año, ya que no solo le robó un jonrón de dos rayitas a José Bautista, sino que además se recuperó de haber caído de espalda a las gradas.
"No sé si alguna vez van a ver una jugada mejor que esa", dijo Scioscia. "Fue increíble".
El jardinero describió la secuencia de su primer cuadrangular robado.
"No le pegó tan fuerte y tuve tiempo de llegar a la pared…sabía que tendría la chance de agarrarle y salté", resumió. "No sé lo que pasó después…caí en la primera fila pero creo que no golpeé a nadie".
El guardabosque izquierdo no se conformó con eso sino que además en la octava entrada decretó el empate con un triplete que se estrelló contra la pared.
"Está bateando bien", indicó el timonel. "No me sentía bien quitándole el bate y además también se puede avanzar a alguien elevando la bola. Eso es lo que hizo y consiguió el triple".
La faena la completó Calhoun, quien tuvo la mejor actuación de su corta carrera, conectando de 5-4 y sacándola del parque por primera vez en la Gran Carpa, para así devolverle la ventaja a los rojiblancos.
"Pareciera que desde que subió cada turno ha sido uno productivo", aseguró Scioscia. "Usó todo el campo y trabajó mucho en acortar su swing. En Triple-A bateó .350 y lo trajo aquí".
Tras el partido, Calhoun no pudo ocultar su alegría.
"Fue algo increíble", confesó el protagonista. "Todavía lo estoy reviviendo en mi mente, pero es el mejor sentimiento de mi vida".
Ni hablar de la performance de Nelson, quien se recuperó de un lanzamiento horrible en la primera entrada (que generó la apertura del marcador para los Azulejos), para cerrar con dos RBIs una noche de tres inatrapables.
El antesalista se fue de 4-3, con un par de sencillos y otro doblete.
SUFRIÓ HANSON
Tommy Hanson se estiró hasta un poco más de 5.0 cuadros en los que permitió las cinco carreras, de las cuales cuatro fueron limpias.
El derecho acabó con un ponche y regaló tres boletos, pero el bulpén ingresó, y a excepción de un dubitativo Nick Maronde, el resto hizo su trabajo a la perfección.
"Jugamos muy buena defensa y además Chris Iannetta tuvo un gran partido detrás del plato", explicó, haciendo referencia a los tres corredores fulminados por el enmascarado.
El serpentinero ganador fue el relevista Dane De la Rosa (5-1) quien lanzó la octava entrada en blanco con solo 11 lanzamientos y un ponche.
Por su parte, el salvamento llegó por medio de Ernesto Frieri, quien pudo quebrar su mala racha para hacerse con el número 26 de la temporada.
"Su velocidad no se vio tan bien pero se fue sintiendo más cómodo y sobre el final se vio la vida tardía de su recta y consiguió el último ponche", concluyó Scioscia.
