Marc Márquez aplastó en Malasia y pude ser campeón en Qatar

El español protagonizó un retorno increíble en la temporada 2026, festejó en Sepang y llegará a Lusail con la posibilidad de lograr su octavo título de MotoGP de manera anticipada.

La temporada 2026 de MotoGP quedará para la historia. Marc Márquez logró un triunfo apabullante en el GP de Malasia, 19ª fecha, y dio un paso enorme para conquistar su décimo título del mundo y el octavo de la máxima categoría. Los libros contarán en años como una proeza la remontada increíble que hizo el piloto de Ducati para llegar a esta instancia en la que podría coronarse en la próxima cita, con dos fines de semana de antelación, después de haber estado a 102 puntos del líder al finalizar la séptima competencia del año.

Márquez arrancó la temporada complicado, con una lesión que no entendía en su brazo derecho, que le generaba pérdida de fuerza en medio de una carrera y, como resultado, le costaba manejar su moto. Hasta que descubrieron que la lesión que sufrió en el hombro en Indonesia 2025 le había desacomodado un viejo tornillo y este le estaba apretando un nervio en la postura de pilotaje. Marc se perdió el GP de Cataluña, la sexta cita, porque se operó y volvió en la séptima en Italia. En Mugello, Bezzecchi disfrutaba en el podio de la fiesta de los tifosi, de su cuarto éxito en siete carreras y de un presente que lo tenía como candidato claro al título. El campeón se iba séptimo en la tabla y a 102 puntos. Pensar en pelear por el título era utópico. Pero…

Nunca hay que subestimar el corazón de un campeón. Y Márquez empezó a ganar. A pesar de que la superioridad que Ducati ostentaba hasta el año pasado se había extinguido y que Aprilia era el mejor conjunto, Marc ganaba igual. Y Bez empezó a fallar. Cuatro carreras principales seguidas sin anotar, una con lesión y otra por una increíble exclusión por abofetear a un comisario de pista, fue el comienzo del final para el sueño del de Rimini. Pero apareció Jorge Martín, el compañero de Bezzecci, quien tomo la insignia de Noale para ir a la carga.

Pero las fallas del otro lado continuaron. A pesar de que Aprilia tenía cuatro motos, las dos oficiales y la dupla del Trackhouse, contra Márquez. Porque Ducati, salvo la del campeón, no tuvo un representante firme. Algunos aparecían por momentos, como Fabio Di Giannatonio o Álex Márquez, pero era efímero. Los de Noale tenían todo, pero se equivocaron. Hasta se chocaron entre ellos. Y Marc seguía adelante.

Se avecinaba un final cabeza a cabeza entre Márquez y Martín, pero el madrileño se fue al piso en el sprint de Australia. Sus ganas de vencer en pista al múltiple campeón le jugaron una mala pasada, pisó un piano que no debía, su Aprilia derrapó y todo terminó con fractura de muñeca. Martinator había llegado a Phillip Island con dos puntos de ventaja sobre Marc, sí, en la cita anterior, en la 18ª. La lesión le impidió a Martín correr este fin de semana en Malasia, por más que lo intentó, el dolor era mucho. Se bajó de Sepang y del torneo. Y Marc siguió.

Después del segundo lugar en el sprint del sábado, en el que reconoció que no quería liderar porque la condición de pista húmeda por la llovizna podía ser traicionera, tuvo que correr la carrera principal. Largó segundo, detrás de su hermano. Poco le duró al menor la cima: en la cuarta curva de la primera vuelta Marc lo superó y se fue en la punta. Desde ahí, imprimió un ritmo devastador para las esperanzas de sus rivales. Álex no lo podía seguir (tal vez ni quería hacerlo), pero tampoco pudo Pedro Acosta, quien tras pasar al piloto del equipo Gresini no pudo hacer nada. Marquez ganó con 4s172 de ventaja sobre el Tiburón de Mazarrón.

El de Cervera logró así su 80ª victoria en MotoGP, la 21ª con Ducati y la 18ª con la moto de la escudería oficial. Lleva 106 festejos mundialistas y, lo más importante, quedó a un paso de ser campeón otra vez. Se fue de Malasia con 44 puntos sobre Jorge Martín y 67 más que Bezzecchi, quien no pudo aguantar el ritmo, sufrió con la degradación del neumático, se tocó con la Aprilia de Ai Ogura (más errores que ayudan a Marc) y quedó en un lejano sexto puesto. En una semana se corre en Qatar, o se debería correr porque todavía en el domino malasio había reuniones y pedidos por evitar la visita a Medio Oriente por la tensión de la región. En esa carrera a la que casi nadie quiere ir, Márquez puede sumar la octava estrella de MotoGP en su vitrina. Terminada la competencia de Lusail quedarán Portugal y Valencia, es decir, 74 puntos en juego. Si Márquez logra en Qatar estirar 30 unidades más (cada cita da 37) su luz sobre Martín y en siete más la que tiene con Bezzecchi se asegurará la corona con dos fechas de antelación. La chance es concreta porque Martín difícilmente esté para correr, por más que desde España acelere su recuperación y Bez ya está derrotado. Y pensar que después de la séptima fecha estaba 102 abajo…