Carla Rebecchi: símbolo de Muni y huella imborrable de Las Leonas

Hay jugadoras que nacen con el don del gol, pero hay otras que le agregan a la efectividad una mística indomable. Carla Rebecchi pertenece a esa estirpe elegida. Tras anunciar su despedida de las canchas en el Club Ciudad de Buenos Aires y con el cierre definitivo pautado ante St. Catherine’s, el hockey argentino empieza a extrañar a una de sus delanteras más determinantes de todos los tiempos.

Su historia es la de una pertenencia inquebrantable: desde sus comienzos en Núñez hasta el podio olímpico en las máximas citas del deporte mundial, Rebecchi llevó el sello de "Muni" y de la camiseta argentina con el mismo orgullo y la misma exigencia.

La construcción de una Leona inolvidable

Su debut en la Selección Mayor en 2004 marcó el inicio de un ciclo dorado. Su pegada de revés implacable, el cambio de ritmo en el uno contra uno y la frialdad para definir en momentos calientes la convirtieron rápidamente en pieza inamovible del ataque nacional.

Bronce en Beijing 2008

En sus primeros Juegos Olímpicos, Rebecchi aportó su cuota goleadora para asegurar la medalla de bronce con Las Leonas en suelo asiático.

Consagración Mundial en Rosario 2010

Formó parte del tridente ofensivo inolvidable -con García y Aymar- que conquistó el Campeonato del Mundo en Rosario, anotando goles decisivos a lo largo de todo el certamen.

Plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012

Fue pilar fundamental en el camino hacia la final olímpica en Inglaterra, consolidándose entre las mejores atacantes del planeta y convirtiendo un gol, desde el piso, a las anfitrionas que -en sus palabras- fue el más lindo de su carrera.

La reina del Champions Trophy 2008 – 2016

Conquistó seis títulos del Champions Trophy (2008, 2009, 2010, 2012, 2014 y 2016). En la edición de Londres 2016 se consagró goleadora y fue elegida la Mejor Jugadora del Torneo.

La fidelidad al Bajo Núñez: La gran capitana de Ciudad

Más allá de sus pasos por el hockey europeo (en clubes de Países Bajos, España y Bélgica), la carrera de Rebecchi parecía inconclusa sin un último paso por el Club Ciudad de Buenos Aires.

Allí construyó su estatus de ídola absoluta: lideró las campañas del equipo en la Primera División, guio la transición de camadas juveniles y sostuvo la bandera albiceleste en cada fin de semana del Torneo Metropolitano. Incluso tras sus retiros temporales y su maternidad, Carla volvió al sintético de Núñez para demostrar que su vigencia y su compromiso con "Muni" permanecían intactos. Tal vez el recuerdo más grato de este último paso fue la coronación en la Copa Buenos Aires, el día de su cumpleaños y sumándole una estrella a la institución que hizo carne como hogar.