El futbol mexicano no cuenta con autocrítica y carece de la sensibilidad necesaria para corregir el camino
Que importante es verse al espejo. La mirada autocrítica, sin límites, sin complejos, en la intimidad del ser humano, saber quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos.
Este ejercicio está al alcance de todos y se recomienda su utilización, particularmente en las crisis.
¿Pero qué pasa si el espejo está roto? La imagen resulta distorsionada, imprecisa, engañosa, imperfecta.
SEl espejo roto es un embuste, una trampa. Hablando específicamente de la FMF y su Liga MX, llevan años de negación. Sólo en el último año, la selección sub-20 quedó fuera del mundial tras ser eliminada en la etapa clasificatoria por Guatemala. Para colmo, este mismo torneo sirvió para dar boletos olímpicos, o sea, no se clasificó a París 2024. De las selecciones femeniles no hablar, mismo caso, destacando el fiasco que fue la eliminatoria jugada en Monterrey donde no se ganó un solo juego en la etapa de grupos, perdiendo así la gran oportunidad de asistir a Australia y Nueva Zelanda el próximo año.
La cereza del pastel, la eliminación temprana del Tri en Qatar, la eliminación de un equipo lleno de incertidumbre y dudas en la cancha, falto de carácter y nivel.
Soy de los que considera que el futbol mexicano no ha tocado fondo, que no todo está mal hecho, pero eso sí, soy de los piensa que en el futbol mexicano no existe la autocrítica, que se carece de la sensibilidad necesaria para corregir el camino, un camino cada vez más sinuoso.
Crisis = oportunidad
Si hablamos de la Selección Nacional, el modelo de negocio es exitoso, no así el deportivo, entre otras cosas, por estar peleado con el económico. No ha logrado encontrar un equilibrio, reconociendo que el dinero que entra por esta puerta sirve para apoyar a las selecciones menores en todos sus proyectos.
Problema a la vista
Falta de jugadores (y sus procesos), falta de ingresos de las televisoras tenedoras de los derechos de transmisión, así como patrocinadores que explotan sus marcas ligados a las diferentes selecciones masculinas y femeninas (recordar que no habrá eliminatorias para el siguiente mundial ya que el Tri es anfitrión, ni juegos olímpicos, ni mundial femenil), podría acarrear una baja en los ingresos de la FMF.
De la Liga MX ni hablar. El sistema de competencia no es el idóneo, ya que promueve la mediocridad (califica el lugar 12 de la tabla), más allá de que este sistema se instituyó para ayudar a los clubes económicamente, luego de las pérdidas de la pandemia.
El que no haya descenso y ascenso no suma. Se entiende que han querido depurar esta división, antes llamada liga de ascenso, hoy de expansión, pero el nivel es muy bajo, pocos los recursos (incluyendo lo que la propia Liga MX les aporta), y al no existir el incentivo natural del ascenso, varios equipos solo sobreviven económica y deportivamente hablando.
Se entiende que la liga está para dar espectáculo, en todos y cada uno de sus partidos, de sus plazas, y que si no hay futbolistas nacionales destacados, los equipos hacen bien en remitirse al mercado foráneo. El problema aquí es que el talento existe, pero casi siempre mal terminado y muchas veces hasta despreciado, cerrando cupos, esos que muchos extranjeros de medio pelo ocupan, resultando más fácil traer gente de afuera, cobrar comisiones, pues trabajar bien con los chavos sale caro y para ver resultados se requieren muchos años.
Habrá que sumar lo disparejo de la liga en cuanto a manejos y profesionalización. Mientras unos equipos trabajan con estándares importantes en todas sus áreas, otros equipos ni cancha de entrenamiento tienen; mientras unos trabajan bien con los jóvenes, otros solo cumplen requisitos. Incluyendo el futbol femenil.
Pero hay que ir más a fondo. Muchas de las ligas exitosas y de las selecciones exitosas, han formado a través del tiempo, una pirámide sólida, en donde se trabaja tan bien la parte del futbol amateur como la del futbol profesional, incluyendo no sólo lo que tiene que ver con los futbolistas, sino también con operadores (financieros, marketing, temas legales), así como preparadores físicos, doctores, auxiliares técnicos, directores técnicos, etc.
Se otorgan recursos importantes a la base de la pirámide para detectar, trabajar y promover a su talento, con base en metodologías específicas, permeando igualmente sus valores, su estilo, su filosofía, responsabilidad personal, estilo de vida, alimentación, consejos para autoformación,
Los diferentes proyectos potencian jugadores, operadores de clubes, árbitros, entrenadores, en todo el país, una vez dividido el mismo por regiones, con un encargado (supervisor), por cada X número de localidades/pueblos/ciudades, con un entrenamiento semanal con aquellos futbolistas visoreados/escautedos de los que se lleva registro de retroceso-avance, del que se tiene un perfil claro predeterminado dependiendo posición, todo esto en una base de datos (intranet), que incluye no solo datos sino videos (todo esto de los 11 a 16 años).
La tecnología juega aquí un papel importante no sólo como herramienta de comunicación y base de información (intranet, zoom), sino también en el desarrollo y crecimiento del jugador (aplicaciones que miden diferentes aspectos en tiempo real del futbolista durante prácticas-juegos).
Las selecciones nacionales, desde las que tienen límite de edad hasta las mayores, se nutren de jugadores de la liga, eso está claro, por esta razón se requiere alinear metodologías, procesos, capacitación entre los equipos profesionales de las diferentes divisiones. En algunos casos las federaciones aportan dinero de tal forma que esto obliga a los equipos a cumplir con los cuadernos de cargos en este tema en particular. Igualmente está el trabajo que algunas federaciones europeas realizan de forma directa con sus planes, con sus proyectos, ayudando a la detección de talento, selección, formación en todos y cada uno de los procesos, incluyendo, por supuesto, habilidades futbolísticas, formación de personalidad, siempre de la mano de la voluntad para colaborar juntos, para cuestionarse y cambiar.
La base de la pirámide, el sector amateur así como las diferentes divisiones deben ser atendidas, deben alinear intereses y proyectos que permitan dar un paso adelante, actualizarse, mejorar, para proyectar a sus jóvenes y sus instituciones a otro nivel, para que sean viables en el mediano y largo plazo, para ser mejores, para competir mejor, al más alto nivel, y por qué no, ganar.
