La Finalissima entre Argentina e Italia se disputará en Wembley este miércoles en lo que será una nueva edición del 'clásico' entre europeos y sudamericanos, una rivalidad que sigue sumando capítulos a su historia.
Queda marcado en la línea temporal aquel 1928 en el que se optó por jugar una Copa del Mundo tras el éxito de los Juegos Olímpicos, donde Uruguay se había proclamado dos veces consecutivas. Esta decisión tomada por FIFA, al mando de Jules Rimet, implicó el inicio de una rivalidad que se mantiene hasta nuestros días y que sigue sumando nuevas historias: los cruces entre sudamericanos y europeos.
Un enfrentamiento que se renueva cada cuatro años ante cada cita mundialista pero que en este 2022 hará una excepción: la Finalissima entre Italia, campeón de Eurocopa, y Argentina, ganador de la Copa América.
En Wembley, a estadio lleno, se disputará este trofeo de campeones bajo esta modalidad de enfrentar al campeón de Euro y Copa América, con el afán de sumar un compromiso más de nivel para los seleccionados. Para la Albiceleste significa mucho: un cruce de calidad en la antesala al Mundial. Para Italia, una prueba más para empezar a forjar los cimientos de lo que será una nueva generación que buscará el ticket a la cita mundialista de 2026.
Italia y Argentina marcarán un nuevo apartado dentro de esta rivalidad entre sudamericanos y europeos, que revivió hace unas semanas con la declaración de Kylian Mbappé, figura de PSG. El joven atacante francés declaró: "Nosotros estamos preparados. Brasil y Argentina no tienen ese nivel, en Sudamérica el fútbol no está tan avanzado como en Europa, por eso en las últimas copas del mundo, si miras, siempre son los europeos los que ganan".
A lo largo de la historia de los Mundiales, las Selecciones europeas son quienes dominan en cantidad de títulos obtenidos, aunque debieron esperar a la historia moderna para superar el número de los sudamericanos, que tienen a Brasil, con cinco, como máximo ganador desde la creación del torneo.
Durante los primeros diez años, la balanza de títulos era equilibrada: cinco para Sudamérica (Brasil X3 y Uruguay X2) y cinco para Europa (Italia X2, Inglaterra y Alemania (RFA) X2). En las siguientes 11 ediciones, cuyo límite finaliza con la Copa del Mundo 2018, solamente cuatro selecciones de Sudamérica lograron el título (Argentina X2 y Brasil X2), mientras que siete europeos hicieron lo propio (Francia X2, Italia X2, Alemania X2 y España).
Desde 2006 en adelante, se marcó un hecho sin precedentes: se proclamaron campeones cuatro conjuntos europeos de manera consecutiva (Italia, España, Alemania y Francia), lo que definitivamente marcó una brecha de diferencia.
En el Mundial de Rusia, sudamericanos y europeos se midieron en 12 oportunidades dejando un saldo de cuatro victorias, seis derrotas y dos empates. El triunfo más significativo fue el de Uruguay sobre la Portugal de Cristiano Ronaldo por 2-1, aunque luego los Charrúas perdieron contra Francia, posterior campeón del mundo.
Italia y Argentina se enfrentarán este miércoles desde las 15:45 para definir quién es el 'Supercampeón'.
