MADRID -- Un derbi se juega a tope y sin echar la vista atrás. El Atlético de Madrid se ha dejado de lamer las heridas después de caer en la Final de la Champions League en la tanda de penales.
Aunque aquella fue su segunda derrota en una final europea en tres años - y ante el mismo rival - los colchoneros afrontan el partido viviendo en el presente.
En una Liga cada vez más competitiva en que solo seis puntos separan al quinto clasificado de la cima de la tabla después de once jornadas disputadas.
Sobre todo, con el orgullo de saberse hoy tan fuertes como el 'vecino rico'; el que en un pasado no tan lejano tenía la costumbre de arrasar en su paso por el Manzanares.
"Recordar ese partido (la final de Milán) no nos va a hacer jugar mejor", afirmó el técnico Diego Simeone en rueda de prensa celebrada este viernes en el Vicente Calderón.
"No vivimos de ese tipo de situaciones. El futbol es maravilloso y tiene esto, estás tan cerca de ganar y de perder; estás cerca del éxito y te expone continuamente al fracaso. Siempre me fijo en los alemanes. En su filosofía de insistir y seguir trabajando. La única manera en que puedes llegar", agregó.
Desde que Diego Simeone llegó a la institución en 2011, se han nivelado las fuerzas en la capital. El Atlético se ha liberado de la 'paternidad' que ejerció el cuadro merengue sobre sus vecinos durante más de una década y hace tres años que el Real Madrid no logra sacar una victoria del Vicente Calderón mientras Cristiano Ronaldo, la máxima estrella del club blanco, lleva seis derbis consecutivos sin poder marcar un tanto ante el Atlético de Madrid.
El Atlético no está por la labor de permitir que la tendencia cambie.
De acuerdo con el Cholo, sus hombres deben ceñirse a la fórmula que mejor les ha funcionado estas tres temporadas para mantener al rival a raya; la de "insistir, confiar en nuestra fuerza, saber cuáles son nuestras virtudes y defectos.
“Hubo mucho tiempo que (Real Madrid) fueron mucho mejores que nosotros, pero hoy competimos a la par".
Y para el Cholo, "competir a la par" significa no dar nada por sentado y, mucho menos, fiarse de las numerosas bajas del rival o las duras críticas a su pobre estilo de juego. Competir de igual a igual significa, ante todo "respetar" al rival.
"Nunca hemos jugado un solo partido con relajación y sin respeto al rival. El rival tiene una jerarquía muy grande, con futbolistas extraordinarios y que por eso han ganado dos Champions.
“Vamos a enfrentar un equipo que no ha perdido en 28 partidos. Habla bien del entrenador, de los futbolistas y lo que han generado en el último tiempo. Son fuertes en juego aéreo, en los espacios por su contundencia. Hay que llevarlo a donde queremos.
“Conocemos sus características; la presencia de Lucas Vázquez da equilibrio, Benzema da gol. La ausencia de Casemiro la manejan bien porque siguen ganando. El rival al que vamos a enfrentar será siempre duro juegue quien juegue", recordó el entrenador rojiblanco.
Simeone recalcó que sus hombres deben jugar el partido con "la intensidad que amerita" un derbi, sobre todo cuando se trata del último enfrentamiento liguero ante el gran rival que se disputa en el Vicente Calderón.
Más allá de la relevancia del partido por sus implicaciones para el campeonato de Liga -que son considerables desde que una derrota puede dejar al Atlético a nueve puntos de distancia del liderato y una victoria, a tres - Simeone destácó el aspecto "emocional" de dar una despedida digna a la que ha sido su casa los últimos cincuenta años.
"Yo creo que lo que nos importa más es cómo entrar al partido, interpretar lo emocional que significa jugar el último partido de Liga contra el eterno rival en nuestra casa y ojalá podamos vivirlo en esa situación de estar juntos y rendir como lo pide el partido. Estar a tres, seis, nueve puntos no tiene ningún tipo de valor en este momento", señaló el Cholo antes de dirigir el último entrenamiento de la semana.
