Después de la histórica remontada del Barcelona, que eliminó al Paris Saint Germain con tres goles en los últimos siete minutos, queda tiempo para analizar los momentos que fueron claves en esta eliminatoria. Aquí te dejamos los más importantes:
La actuación de Ángel di María
Dos momentos tuvo el argentino del PSG que fueron mortales para su equipo. El gol clave del Barcelona, el que les devolvió el ánimo y prendió la tribuna al 87, fue producto de una falta de Di María a Neymar. El brasileño tomó el balón, cobró y marcó un golazo. Tres minutos antes, cuando el marcador estaba 3-1, pudo marcar el segundo del PSG, en un mano a mano ante Ter Stegen. El ‘Ángel’ se plantó solo ante el arquero, pero dudó a la hora de definir y permitió que Mascherano lo alcanzara con una barrida por detrás.
Penal... ¿regalado?
Dos penaltis le marcaron al Barcelona, y los dos son discutidos, aunque el segundo, una falta sobre Suárez cuando terminaba el tiempo regular, es el más cuestionable. El uruguayo entró al área, Marquinhos lo tocó y Suárez, según muestra la repetición, se dejó caer. El árbitro del encuentro marcó penalti y Neymar cobró, con ‘paradinha’ incluida, y puso el 5-1 para el Barça, que se ponía a un gol del milagro, con cinco minutos por jugar. Además, se agregaron cinco minutos, ¿eran necesarios? El primero sobre Neymar es un acción que puede debatirse si es o no.
Planteamiento del PSG
Desde el primer minuto de juego, el Paris Saint Germain demostró que no pondría un camión atrás... sino todo una flota de autobuses. El tener que defender cuatro goles, provocó que el técnico Emery cambiara su parado, y pese a alinear dos delanteros, tenía, desde el minuto 1, a diez hombres detrás de media cancha. Además, tras su gol, que ponía el 3-1 y parecía darles un inminente pase a la siguiente ronda, se volvió lo que sigue de ultradefensivo. Corrió el riesgo, y pagó el precio. También sorpredió que en el planteamiento inicial no estuviera Ángel di María, quien fue figura en la Ida.
Nunca dejar de soñar
Lo advirtió Luis Enrique en la previa, lo repitió Sergi Roberto tras el partido en el que anotó el gol del triunfo: nunca den por muerto al Barcelona. "En París estábamos jodidos, pero este equipo creía", fue la lapidaria frase que lanzó el jugador, y que resume el sentimiento de un equipo que salió a comerse al PSG y nunca dudó que podía escribir la que sea tal vez la historia más maravillosa de la Champions. El equipo culé ganó como jugaba su técnico, con corazón, poco futbol talento pero mucho futbol ríspido.
Cavani se perdió dos goles
Primero el poste fue caprichoso con el uruguayo, y después el no supo definir. Con el marcado 3-0, Meunier dio un pase a Cavani, y el delantero mandó su remate al primer palo. Después marcaría, el 3-1, pero dos minutos después tuvo en sus manos el gol para matar las esperanzas catalanas, pero desperdició un mano a mano con Ter Stegen. Cualquiera de las anotaciones eran un golpe cercano a lo mortal para el Barcelona. Tampoco es para 'matar' al exjugador del Nápoli, ya que marcó en los dos partidos.
