River cerró ante Blooming por CONMEBOL Sudamericana el primer semestre del 2026, un lapso que quedará en la historia del club de Núñez: marcó la salida del entrenador más ganador de la historia por decisión propia, la de Marcelo Gallardo. Además, sin lograr un buen fútbol, volvió a disputar una final del fútbol argentino, pero la perdió ante Belgrano.
Los aprobados y desaprobados del tormentoso primer semestre de River en este 2026
Por el poco buen fútbol del equipo, las escasas individualidades que aportaron soluciones y la abrupta partida de uno de los mejores entrenadores de la historia de River, es complicado encontrar aprobados en estos primeros seis meses. Sin embargo, como ha sucedido a lo largo de la historia del Millonario, se dieron dos apariciones interesantes desde las divisiones inferiores: Santiago Beltrán y Joaquín Freitas.
Las apariciones estelares: Santiago Beltrán y Joaquín Freitas
El arquero de 21 años tomó un arco más que caliente por las lesiones de Franco Armani, Ezequiel Centurión y la partida de Jeremías Conan Ledesma. En medio de la salida del Muñeco y la llegada del Chacho, el joven golero destacó con tapadas fundamentales (brilló en la tanda de penales vs. San Lorenzo) y una seguridad pocas veces vista para su corta experiencia. Cuando en River se pensaba en un número 1 para empezar a suplir lo que será la salida de Armani (a fines de 2026 termina su contrato), Beltrán fue la figura excluyente de este primer semestre del Millonario. Además, acumula 13 vallas invictas en 24 partidos disputados.
Cuando todo Núñez esperaba la explosión futbolística de Agustín Ruberto, que lamentablemente volvió a sufrir una grave lesión, se dio el surgimiento de Joaquín Freitas. El punta había tenido un interesante debut ante Vélez a fines de 2025 en el 0-0, pero Gallardo decidió no llevarlo a la pretemporada. Por el flojo presente de sus delanteros principales, el Muñeco cerró su ciclo con el atacante de titular, que de hecho anotó un tanto ante Banfield en la última vez de MG en el banco de suplentes.
Coudet siempre lo tuvo en cuenta, aunque le costó decidirse para dejarlo en el once inicial. De todos modos, finalizó lo más importante del semestre con la titularidad en la final ante Belgrano, en la que estuvo en la altura. Se espera que sea nuevamente una pieza determinante para la segunda parte del año.
Montiel y Acuña, los laterales titulares, se deben quedar
Entre muchas lesiones y con el Mundial a la vuelta de la esquina, Gonzalo Montiel y Marcos Acuña tuvieron seis meses complicados. De todos modos y más allá del irregular rendimiento del equipo, Cachete siempre empujó al equipo y el Huevo terminó siendo uno de los mejores jugadores. Se hablaba de que el exFerro tenía que ser el destacado del Millonario para estar en la cita mundialista, y lo logró. Detalle no menor es que el exRacing le dio vuelta la mano a la gente: fue silbado y apuntado por la salida de Gallardo, pero ante Gimnasia dejó el campo de juego bajó la ovación de 'Huevo, Huevo, olé, olé olé...'.
De todos modos, que el lateral izquierdo sea el destacado de River, también es una alarma de cara a la segunda parte del año. No alcanza. Por el lado de Cachete, se espera que exponga una de sus mejores versiones después de la Copa del Mundo.
Colidio y Martínez Quarta, las montañas rusas del plantel
El exjugador de Boca Juniors y el capitán de River Plate fueron los reflejos de la inestabilidad de este equipo a lo largo de este primer semestre. River pasó de hacer un lado al Muñeco Gallardo por perder inéditos cotejos desde el último trimestre del 2025 hasta febrero de 2026, a estar a pocos minutos de salir campeón con Eduardo Coudet. El día de la clasificación ante San Lorenzo se trasladó del 'Que se vayan todos, que no quede, ni uno solo' a las lágrimas por estar a dos partidos de jugar una final. Algo similar sucedió con Colidio y Martínez Quarta.
Colidio tuvo momentos del semestre en el que pareció el mejor jugador del fútbol argentino. En otros, uno de los peores. En más de una ocasión fue silbado y reprobado por todo el Monumental. Frente a Belgrano en la fase regular y Gimnasia La Plata en los cuartos de final del Apertura, en la previa, el exTigre fue insultado por todo el público local: se retiró aplaudido en las dos ocasiones. Por su mal partido ante San Lorenzo, cuando fue reemplazado, también quedó en medio de una lluvia de insultos. Ante Rosario Central, día que asumió el penal para avanzar a la final, fue aplaudido de pie por los más de 85.000 hinchas presentes. Una histérica novela que no se sabe si podrá continuar en el próximo semestre: se desconoce qué será de su futuro.
Con Martínez Quarta sucedió algo parecido. De hecho, el propio Chino lo graficó en aquel partido ante RB Bragantino en Sao Paulo. En el comienzo del complemento, cometió un inédito penal (lo podrían haber echado) que fue atajado por Santiago Beltrán. En una de las últimas pelotas aún con el 0-0 parcial, ganó en el área y le dio un triunfo clave al Millonario en la CONMEBOL Sudamericana. Esos 45' marcaron a la perfección la actualidad del capitán de River. Por momentos parece la mejor opción para consolidar la defensa, por otros parece un ciclo cumplido.
Moreno, Vera y Galván y un primer semestre que amerita la continuidad
Claro está que River debe reforzar la mitad de la cancha de cara al segundo lapso del año. Sin embargo, este semestre comenzó con tres caras nuevas bajo las decisiones de Marcelo Gallardo en conjunto a Stéfano Di Carlo: Aníbal Moreno (costó más de 7 millones desde Palmeiras), Fausto Vera (a préstamo desde Atlético Mineiro) y Tomás Galván, que regresó de su último préstamo fuera del club, en Vélez.
Se esperaba mucho más de Moreno. El exRacing llegó a Núñez e ilusionó a la hinchada, debido a que hacía mucho que River no tenía un número 5 tradicional en el plantel. Sin embargo, dio la sensación de que todavía no terminó de adaptarse al mundo riverplatense. Tuvo algunos buenos partidos, pero al igual que el síndrome de Colidio y Martínez Quarta, por momentos realiza quites imposibles y luego se equivoca en pases fáciles. Deberá continuar, pero quizás necesita una competencia para elevar su nivel.
Y algo similar ocurre con Vera y Galván. Están lejos de ser los más flojos de este semestre de River, pero algo falta entre ellos tres para que ese medio realmente tenga el protagonismo que debe tener la mitad de la cancha del Millonario. Galván jugó uno de sus mejores partidos en la final ante Belgrano: asistencia y gol. Vera jugó uno de sus mejores partidos en la semifinal ante Rosario Central. A priori, tienen su lugar asegurado en Núñez para la segunda parte del 2026, pero también una buena competencia interna podría mejorar sus actuaciones.
Juan Fernando Quintero, un 10 y capitán probado pero... ¿no es del gusto del Chacho?
El colombiano es el más querido de este plantel y, para algunos, ya un ídolo en la historia de River. Sin embargo, con Gallardo era una pieza indiscutida en el once, pero con Coudet solo fue titular en los partidos no tan importantes. Su participación siempre fue desde el banco de suplentes, no entró en la semifinal ante Rosario Central y jugó muy poco tiempo en la final ante Belgrano (casi logra una asistencia agónica pese a sus breves minutos).
El físico no parece acompañarlo para estar desde la partida, o al menos eso es lo que consideró Coudet. Falló dos penales durante los 90', pero fue clave para lograr aquella clasificación infartante frente a San Lorenzo en el Monumental (asistencia y gol). Tuvo un intercambio con los hinchas por el 'Que se vayan todos...', pero por ser uno de los más queridos, eso se le perdonó. Su fútbol no está en dudas, es uno de los mediocampistas que posee más jerarquía dentro del fútbol de Sudamérica, de hecho jugará otro Mundial con Colombia. Más allá de que sería interesante sostenerlo desde lo futbolístico, todo indica que no continuará en River.
Sebastián Driussi, entre los golazos y las lesiones
Nadie discute la jerarquía del número 9 de River Plate. El problema del exZenit y Austin es que no lo acompaña el físico ni la suerte. Sufrió demasiadas lesiones que lo dejaron afuera de muchos partidos importantes. La cuestión está en que, cada vez que vuelve, lo hace de la mejor manera. Es el goleador del Millonario y siempre que juega es fundamental, no solo para anotar, sino en todo el frente de ataque. Por momentos del semestre, generó la sensación que era el único que podía marcar para la Banda. Todavía tiene contrato y la dirigencia está en busca un goleador, pero sí se recompone físicamente podría continuar siendo importante para Coudet.
La extensa lista de los desaprobados... ¿Qué pasará con ellos?
Paulo Díaz, Germán Pezzella, Lautaro Rivero, Fabricio Bustos, Matías Viña, Maximiliano Meza, Kevin Castaño, Giuliano Galoppo y Maximiliano Salas. Ninguno de ellos cumplió con un buen semestre. Habría que tener cierta consideración con Pezzella y Maxi Meza que regresaron de lesiones extensas y complicadas, pero no estuvieron a la altura cada vez que les tocó jugar. Principalmente el defensor central, que en más de una vez quedó expuesto por sus marcajes a destiempo y dudosas decisiones.
Por Rivero (cometió dos penales clave que el Millonario sufrió ante Boca y Belgrano) y Bustos, el Millonario estaría dispuesto a escuchar ofertas, aunque tal vez son dos de los que más chances tendrían de continuar. No sería la misma suerte para Díaz, Pezzella, Meza, Castaño, Galoppo y Salas, que estarían dentro de la lista de prescindibles del Chacho Coudet para el próximo semestre. El DT les brindó oportunidades, pero no lo terminaron de convencer. A Viña no le quedará otra que trabajar para levantar su nivel, debido a que legó hace solo seis meses junto a Moreno, Vera y Kendry Páez. De todos modos, el uruguayo también jugará el Mundial, lo que implica una interesante vidriera.
Los demás jóvenes, entre buenas y malas
Se dieron las apariciones de Lucas Silva (gran partido en las semis ante Central y estreno goleador ante Blooming) y Lautaro Pereyra (interesante mediocampista que ya marcó su primer gol), dos buenos proyectos de las divisiones inferiores. Los dos cumplieron con creces en sus participaciones, parecieran ser jugadores que pueden estar dentro del plantel de River para lo que resta del año. Lo mismo para Facundo González y Ulises Giménez, que cabe resaltar que jugaron más en puestos improvisados que en sus lugares naturales dentro del campo de juego.
Juan Cruz Meza volvió a jugar con Coudet, algo que no hacía desde septiembre 2025 bajo el ala de Marcelo Gallardo. Tuvo altibajos. Jugó una gran semifinal ante Rosario Central y sufrió la final ante Belgrano, así como también el Superclásico, en el que fue titular. De todos modos, todo pareciera indicar que continuará en Núñez en la pelea por un puesto mientras continúa desarrollándose en sus primeros pasos como futbolista profesional.
Distinto es para Ian Subiabre y Kendry Páez. Los dos también fueron piezas que protagonizaron decisiones drásticas de Coudet. Estuvieron en el once inicial (el ecuatoriano fue titular en el Superclásico), así como algunos partidos ni siquiera integraron la nómina de concentrados. Subiabre no estuvo en el banco en la final ante Belgrano por decisión técnica y pareciera que su salida es un hecho, al igual que la de Santiago Lencina, que también tuvo varias oportunidades. Lo de Kendry es una incógnita: puede que el Millonario interrumpa el préstamo con Chelsea.
Se puede apreciar que el seleccionado ecuatoriano tiene condiciones y que a veces su juventud le juega en contra. De todos modos, nunca pudo asentarse como una fija para los momentos calientes del Millonario.
Tobías Ramírez apenas jugó un tiempo ante Racing y luego debió ser interevenido quirúrgicamente. Al defensor exArgentinos Juniors se lo notó nervioso en su estreno, pero fue un pedido expreso del Chacho, por lo que comenzará la pretemporada en Alicante junto al resto del plantel.
Gallardo desaprobado... ¿Coudet?
El Muñeco no la pudo dar vuelta y se tuvo que ir por la puerta de atrás. De todos modos, los hinchas lo despidieron con todo el amor del mundo y expresaron su bronca con los jugadores aquel día ante Banfield. Dejó un plantel lleno de dudas y con muchas más malas que buenas.
¿El Chacho Coudet? En su primer semestre (en realidad un poco más de dos meses en total), todavía no se pudo ver un equipo bien a su estilo, aunque este es un plantel que él no armó y merece una oportunidad con jugadores con los que quiera contar. Sin embargo, cuando parecía que River tenía todo para hacer un pésimo semestre, consiguió avanzar en la CONMEBOL Sudamericana y, aunque en Núñez no alcanza, llegó a la final del Torneo Apertura 2026, la que perdió en un tibio partido de sus dirigidos en líneas generales.
Estuvo en el ojo de la tormenta por algunas de sus declaraciones, como cuando dijo "Esto era Viet Nam", así como tampoco cayó muy bien en River sus intercambios con la hinchada en la derrota de local ante Atlético Tucumán. Fueron muy pocas las derrotas, pero sufrió dos de ellas en los cotejos más relevantes del semestre: el Superclásico y la final del Apertura.
El Chacho Coudet apenas llegó hace un poco más de dos meses, tiene crédito, pero su equipo debe crecer futbolísticamente. River jugó mal este semestre, aunque al DT lo acompañaron los resultados y hasta un poco la suerte por todas las victorias y goles importantes en minutos finales de los encuentros.
Será vital el mercado de pases entre altas y bajas para que el entrenador del Millonario pueda tener un mejor semestre en el cierre de 2026, así como íntegramente la institución riverplatense. Se desconoce cómo puede reaccionar el público riverplatense para con el Chacho en caso de que se den otros seis meses (Torneo Clausura, Copa Argentina y Copa Sudamericana) sin consagraciones, pero claro está que no sería un panorama tan amigable para Coudet.
¿Lo que viene para River? Pretemporada en Alicante, España y mercado de pases, para el que ya sonaron muchos nombres pero aún no hay ninguna certeza.
