La fecha límite para firmar una extensión en la etiqueta de jugador franquicia llegó y se fue. Mientras que un contrato a largo plazo entre Dak Prescott y los Dallas Cowboys parecía tener sentido para todas las partes involucradas, las partes no fueron capaces de llegar a un acuerdo. Prescott jugará bajo la etiqueta de 31.4 millones de dólares en la temporada del 2020 antes de que pasemos por todo esto de nuevo la próxima temporada baja. Los Cowboys no podrán firmar a su mariscal de campo a una extensión por el resto del año de la liga.
Esta decisión no afecta únicamente al jugador de 26 años y a sus empleadores. La noticia de Prescott, de hecho, afecta a equipos y jugadores de la liga tanto ahora como en la pretemporada que vendrá. Vamos a cubrir algunos de esos ganadores y perdedores a la luz de las decisiones que se tomaron y no tomaron:

Perdedores: Nosotros
El escenario más probable para la temporada del 2020 de Prescott es que juegue lo suficientemente bien como para mantener a los Cowboys competitivos, sin ganar un premio al Jugador Más Valioso o el Super Bowl. Si eso sucede, vamos a tener todos los mismos debates sobre Prescott que estábamos teniendo esta temporada baja el próximo año también. Lo más probable es que la gente que está escéptica sobre Prescott ahora todavía esté escéptica sobre él en 12 meses.
Ya he establecido mi postura sobre este tema, y a menos que Prescott ofrezca una campaña desastrosa en 2020, no va a cambiar.
Perdedor: Deshaun Watson, QB, Houston Texans
Watson va a estar bien, pero lo más inteligente para él era esperar a que Prescott y Patrick Mahomes firmaran extensiones antes de trabajar en su propio contrato con los Texans. La naturaleza del contrato de 12 años de Mahomes firmado con los Kansas City Chiefs lo hace difícilmente comparable para Watson, quien al parecer quiere firmar una extensión corta con los Texans.
Con esto en mente, un acuerdo de Prescott era probable que pusiera la mesa y aumentara las apuestas de una extensión para Watson, como suele ocurrir cuando los quarterbacks firman extensiones durante la misma temporada. El año pasado, Carson Wentz firmó una extensión de cuatro años y 128 millones de dólares con los Philadelphia Eagles en junio. Tres meses más tarde, la extensión de cuatro años de Jared Goff con Los Angeles Rams llegó a 134 millones de dólares. Si Goff hubiera firmado su contrato primero, el contrato de Wentz probablemente habría sido mayor. Prescott tenía una fecha límite el 15 de julio debido a la etiqueta de jugador franquicia y Watson no, así que lo prudente fue esperar.
Sin contrato para Prescott, Watson negociará con base a los acuerdos de Goff y Wentz para su extensión. Después de ajustarse a la inflación de tope salarial, el acuerdo de Goff es de cuatro años y 141 millones de dólares, lo que equivale a 35.3 millones por año. El contrato de Prescott probablemente habría sido de alrededor de 36 millones por temporada, lo que podría haber llevado a Watson hasta 37.5 millones. En su tiempo como gerente general de Houston, Bill O'Brien se ha centrado más en firmar a los jugadores que quiere mantener, en lugar de conseguir el mejor precio posible por esos jugadores, por lo que Watson podría terminar ganando esa cantidad de todos modos. Pero esto probablemente le costó a Watson unos cuantos millones de dólares.
Perdedores: Los Cowboys
Esto no le hace ningún favor a los Cowboys. Por un lado, a menos que Prescott tenga una muy mala temporada en el 2020, su precio sólo va a aumentar. La historia nos dice que los quarterbacks sólo se vuelven más caros con cada año que pasa. Es probable que Watson firme una extensión esta pretemporada, y Prescott será capaz de negociar sobre ese acuerdo la próxima temporada. El tope salarial, que normalmente aumenta cada año, también lo hace para que los salarios de los jugadores crezcan cada temporada.
Las cosas podrían ser diferentes en el 2021, pero eso va a lastimar a Dallas más de lo que le dolerá a Prescott. Como mencioné en mayo, el tope salarial en el 2021 podría reducirse como resultado de una reducción de los ingresos locales. La NFLPA y la NFL están en negociaciones para tratar de suavizar cualquier posible reducción del tope distribuyéndolo a lo largo de varios años, pero no hay garantía de que las dos partes lleguen a un acuerdo.
El problema para los Cowboys es que mientras su número de tope salarial está ligado a los ingresos, el número de tope de Prescott para el 2021 está ligado a su salario del 2020. Si no consiguen que Prescott firme una extensión a largo plazo la próxima temporada baja, se verán obligados a dejarlo ir por nada más que una posible selección compensatoria de tercera ronda, o pagarle 37,690,800 dólares para la temporada del 2021. El precio de la etiqueta sería el mismo independientemente de si Dallas utiliza la etiqueta de jugador franquicia o la etiqueta de transición para retener a Prescott, por lo que hay pocas razones para que el equipo elija esta última opción.
Si el número de Prescott aumenta mientras cae el tope, los Cowboys podrían estar en una posición extremadamente vulnerable en estas fechas el próximo año. El tope salarial estándar de la liga en el 2020 es de 198.2 millones de dólares, y Dallas fue capaz de pasar más de 19.5 millones en el espacio no utilizado del 2019 para un total de 217.7 millones. La etiqueta de jugador franquicia de un año y 31.4 millones de dólares de Prescott equivale al 14.4 por ciento del tope salarial del equipo.
Los Cowboys van a pasar alrededor de 10 millones en espacio del tope salarial al 2021, pero el tope podría reducirse drásticamente. Si eso sucede, el acuerdo de Prescott podría ser mucho más difícil de absorber. Aquí podemos ver cuánto espacio bajo el tope salarial podría ocupar Prescott bajo varias situaciones, y a cuánto se traduce en dólares en 2020:
En otras palabras, si la NFL anuncia que su límite para el 2021 será de 150 millones de dólares, los 37.7 millones que los Cowboys tendrían que pagar a Prescott el próximo año se sentirían más como pagarle 51.3 millones bajo su situación actual. Si el tope se aprieta y los Cowboys no pueden alcanzar un acuerdo con Prescott la próxima temporada, tendrán que hacer un trabajo serio para tratar de crear espacio en el tope.
Prescott también estará un año más cerca de la verdadera agencia libre sin restricciones para cuando la organización tenga su próxima oportunidad de trabajar en un acuerdo, lo que los dejará en una posición de negociación más difícil. Los contratos de la NFL tienen que ver con el poder de negociación, y cuando los jugadores pueden conseguir que varios equipos compitan entre sí en la agencia libre, produce un contrato más grande que lo que esos mismos jugadores obtendrían cuando son capaces de negociar con un solo equipo. Con Prescott a una temporada baja de tener un puñado de equipos como posibles socios negociantes la próxima primavera, los Cowboys estarán bajo más presión para llegar a un trato antes de que llegue el 2022.
Ganadores: Equipos en busca de un quarterback para el 2021 o 2022
La presión contra el tope salarial y la incapacidad de llegar a un acuerdo con Prescott podrían crear un escenario de ensueño para los equipos que buscan agregar un mariscal de campo del calibre de Prescott en los próximos dos años. Dudo mucho que los Cowboys se rindan y dejen ir a Prescott en la agencia libre después de la temporada del 2020 por preocupaciones del tope salarial, pero con su tercera etiqueta de jugador franquicia programada para costarle a Dallas un monto irreal de 54.3 millones en el 2022, probablemente no estarían en condiciones de mantenerlo después del 2021 si simplemente se niega a firmar un contrato a largo plazo. Podrían usar la etiqueta de transición en el 2022 y ofrecerle a Prescott 45.2 millones, pero como se discutió cuando Kirk Cousins se acercó a una tercera etiqueta, una etiqueta de transición no tiene sentido.
La amenaza de perder a Prescott antes de la temporada del 2022 por no más de una selección compensatoria de tercera ronda en el draft del 2023, y pagarle más del 20 por ciento del tope el próximo año podría alentar a Dallas a canjear a Prescott en el 2021 por la mejor oferta disponible. El equipo podría conseguir mucho más que esa selección de tercera ronda, aunque probablemente no podría conseguir las dos selecciones de primera ronda que vendrían como retorno por una etiqueta de jugador franquicia no exclusiva. Un acuerdo de Prescott probablemente incluiría una selección de primera ronda y otro activo.
Según mis cuentas, la mitad de la liga gana aquí, porque hay al menos alguna posibilidad de que esos equipos estén en el mercado por un nuevo mariscal de campo en una de las próximas dos temporadas. Ese grupo incluye:
Equipos cuyo titular actual está previsto para llegar a la agencia libre: Tampa Bay Buccaneers, Indianapolis Colts, New England Patriots, New Orleans Saints
Equipos cuyo titular actual podría retirarse o perder su trabajo con una baja de juego: San Francisco 49ers, Chicago Bears, Carolina Panthers, Las Vegas Raiders, Pittsburgh Steelers
Equipos que podrían seguir adelante sin su joven titular a finales del 2021, si no cumple con las expectativas: Buffalo Bills, Denver Broncos, Cleveland Browns, New York Giants, Jacksonville Jaguars, New York Jets, Washington
Por supuesto, algunos de esos equipos no terminarán necesitando un mariscal de campo, pero debería haber un montón de organizaciones que estarían interesadas en canjear por Prescott en el 2021, o firmarlo como agente libre en el 2022. Proyectar qué equipos tendrán espacio en la tope en el 2022 parece un mandado de tontos, pero si asumimos que el tope se constriñera en el 2021 y queremos enfocarnos en aquellos que todavía tendrían espacio en el tope y una necesidad de mariscal de campo, tres equipos vienen a la mente...
Ganadores: Los Colts, Jaguars y Patriots
Se proyecta que cada uno de ellos tendrá más de 75 millones de dólares en espacio de tope salarial en el 2021 si el tope se mantiene estancado en 198.2 millones de dólares. Incluso si el tope cae a 160 millones, cada uno tendría al menos 37 millones en espacio si quisieran perseguir a Prescott. Los Jaguars también tienen una selección extra en primera ronda por el canje de Jalen Ramsey, que aparentemente les daría el mayor cofre de activos si quisieran hacer un intercambio con los Cowboys. (Esto supone que los Jaguars no estarán en condiciones de seleccionar a Trevor Lawrence, u otro mariscal de campo que les guste con una de las tres primeras selecciones).
Los Colts y los Patriots tienen quarterbacks veteranos con convenios de un año. Parece probable que Philip Rivers esté en uno de los últimos años de su carrera, pero hay otro mariscal de campo que espera jugar por un tiempo...
Perdedor: Cam Newton, quarterback, Patriots
Si bien el matrimonio entre Newton y los Patriots es genial para ambas partes, lo que suceda después de esta temporada sigue en el aire. Los Patriots tienen la capacidad de etiquetar a Newton si están interesados, pero la historia de lesiones del ex Jugador Más Valioso podría causar que Bill Belichick dude en ofrecer a Newton un trato a largo plazo.
Si Prescott está disponible a través del canje, New England podría preferir renunciar a una selección de primera ronda y firmar a Prescott a un acuerdo de varios años en lugar de Newton. Los Patriots también probablemente recuperarían una selección compensatoria si Newton se fuera y firmara en otro lugar en la agencia libre después de una impresionante temporada en New England. Las posibilidades de que todo esto pase parecen escasas, pero de nuevo, ¿quién habría sugerido hace un año que Tom Brady estaría en los Buccaneers?
Ganadores: El resto de la NFC Este
Mientras que los Cowboys son contendientes al Super Bowl este año con Prescott en la alineación, lo mejor que podría suceder para los Eagles, Giants y Washington sería ver a Dallas perder a su mariscal de campo estrella gratis. Lo que sucedió el miércoles empuja a Prescott y a los Cowboys a un divorcio.
Washington sabe todo sobre la situación de Dallas, habiendo franquiciado a Cousins dos veces antes de dejarlo llegar a la agencia libre. El equipo de Daniel Snyder estaba 26-30-1 (.465) con Cousins como titular; mientras que eso no es fútbol americano de campeonato, la organización ha conseguido 10-22 (.313) desde entonces, incluso se cambió una selección de segunda ronda por Alex Smith, y se usó una opción de primera ronda en Dwayne Haskins.
El equipo no podría haber anticipado lo que pasaría con Smith, por supuesto, pero ha quedado claro que habría sido mejor al seguir con Cousins, que ha sido un mariscal de campo por encima de la media para los Minnesota Vikings.
Ganador: Dak Prescott
El hombre merece ser compensado apropiadamente por sus habilidades. Los Cowboys han pasado el último año discutiendo sobre cómo tiene que aceptar el trato que le están ofreciendo en sus términos como si tuvieran una alternativa a largo plazo. Estos son los mismos Cowboys que se conformaron con Prescott en el draft del 2016, sólo porque sus intentos de seleccionar a Paxton Lynch y Connor Cook en ese mismo draft fracasaron. Los mismos Cowboys han pagado a Prescott 4 millones en las últimas cuatro temporadas, cuando los quarterbacks de menor calidad como Cousins (97.9 millones), Matthew Stafford (96.2 millones) y Joe Flacco (76.8 millones) han cobrado muchos múltiplos más en el mismo período, porque sus ganancias no estaban restringidas por un salario de novato. Hay un argumento legítimo en decir que Dak Prescott fue el hombre peor pagado de los Estados Unidos en los últimos cuatro años.
Prescott debe tener la capacidad de jugar para un equipo que lo valora como un verdadero mariscal de campo franquicia y le paga en consecuencia. Prescott tiene que correr el riesgo de sufrir una caída en el juego o una lesión grave durante el próximo año, pero ha jugado a un alto nivel durante la gran mayoría de su carrera y nunca ha estado en el informe de lesionados. (Un equipo de Dallas que vivió una década con el brillante, pero frecuentemente lesionado, Tony Romo como su mariscal de campo debe apreciar lo valiosa que ha sido la disponibilidad de Prescott). Si esta negociación realmente se desmoronó porque el equipo no estaba dispuesto a darle a Prescott un acuerdo de cuatro años, es un fracaso organizativo. Los Cowboys necesitan a Prescott más a corto y largo plazo de lo que Prescott necesita a los Cowboys.
Perdedor: Dak Prescott
Y sin embargo, tiene que ser decepcionante para el grupo cercano de Prescott que este acuerdo no se haya concretado. No le faltarán pretendientes si llega al mercado el próximo año, y los 31.4 millones que ganará este año le dan el tipo de dinero que “cambia la vida” que no ganó en su acuerdo anterior, pero jugar de mariscal de campo en la NFL es un trabajo inherentemente arriesgado. El respeto de ser tratado como un mariscal de campo franquicia podría significar más que el dinero, cuando la diferencia asciende a 175 millones de los Cowboys o 190 millones de los Cowboys y un segundo equipo en los próximos cinco años; pero si fuera cierto que Prescott podría haber asegurado 100 millones en garantías prácticas al firmar este acuerdo, es mucho dinero para dejar en la mesa.
Otro equipo eventualmente le ofrecerá a Prescott el contrato que quiere si los Cowboys no lo hacen, pero la mejor oportunidad de Prescott de tener una carrera de Salón de la Fama es en Dallas. Clasifiqué el arsenal de los Cowboys como el tercer mejor en la liga a principios de esta semana, y si CeeDee Lamb está a la altura de las expectativas, son probablemente los favoritos para ser el N° 1 el próximo año. Las líneas ofensivas no se han tomado en cuenta en ese análisis, pero probablemente tengan al mejor tackle (Tyron Smith) y guardia (Zack Martin) en el fútbol americano. Prescott no es una creación de ese ecosistema, pero pocos equipos van a ser capaces de poner tanto alrededor de Prescott como los Cowboys lo han hecho hasta ahora durante su carrera.
Al final, me pregunto si todavía tenemos dos bandos tratando de probarse algo el uno al otro. Tal vez los Cowboys todavía ven a Prescott como ese tipo con el que se conformaron el día del draft, y piensan que pueden usar todas sus piezas ofensivas para moldear otra selección como Prescott o agente libre no seleccionado como Romo en un mariscal de campo titular viable. Y tal vez Prescott todavía siente que necesita probar que es alguien que no debería tener que conformarse con un descuento o cumplir con la estructura contractual habitual de los Cowboys. A estas alturas el año que viene, podría parecer que uno de estos lados cometió un gran error. Lo más probable, sin embargo, es que vamos a tener este mismo debate cuando el plazo se acerque el 15 de julio del 2021.
