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Levi's Stadium, la sede de Super Bowl que por poco nunca existió

Al final, San Francisco consiguió su nuevo estadio para los Niners, y también su gran evento deportivo. AP Photo

SAN FRANCISCO -- Estamos a unos días de que el Super Bowl cumpla 50 años, y para la gran ocasión, la National Football ha decidido celebrar su aniversario dorado en el estadio tecnológicamente más avanzado con que cuenta actualmente.

No obstante, vale la pena recordar que el camino hacia la construcción de Levi's Stadium, casa de los San Francisco 49ers y escenario para el Super 50, fue incierto. En algún momento, los Niners amenazaron con mudarse al sur a Los Ángeles, lo que pudo haber acabado con la historia de la franquicia en San Francisco hace apenas 20 años.

En junio de 1997, se realizó un referendo para que se construyera un nuevo estadio para los 49ers en San Francisco. El entonces propietario de los Niners, Eddie DeBartolo, metió presión al flotar la idea de que de no aprobarse la propuesta para que la ciudad aportara 100 millones de dólares a un proyecto que incluía un nuevo estadio y un centro comercial en Candlestick Point, sitio del antiguo Candlestick Park que fuera casa de los Niners desde 1971 hasta el 2013.

La amenaza de DeBartolo para mudarse a Los Ángeles, fue seria. En su momento, también se flotó la idea de Cleveland como posible sede. Después de todo, los Cleveland Browns habían desaparecido al final de la temporada de 1995 para convertirse en los Baltimore Ravens desde 1996, y la conexión de DeBartolo con el estado de Ohio es fuerte: nación en Youngstown, a unos 100 kilómetros de Cleveland.

Los Niners habían gastado más de dos millones de dólares en campaña para conseguir la aprobación de los fondos públicos en el refrendo de San Francisco, pero los primeros conteos no eran halagadores. Los San Francisco Giants de la Major League Baseball, por su lado, habían perdido cuatro refrendos similares con el mismo objetivo --dos en san Francisco y dos en santa Clara-- antes de asegurar públicamente fondos para su actual casa, AT&T Stadium, donde se empezó a jugar desde el 2000.

DeBartolo necesitaba un plan alterno, no solamente para presionar a los votantes a dar el sí a favor del nuevo estadio --lo que siempre fue la primera opción para el club-- sino también para moverse rápidamente en caso de la negativa, con una pequeña cuota de venganza incluida. El sitio de Hollywood Park, donde se mudarán los Rams próximamente, era el objetivo de DeBartolo. Por si fuera poco, DeBartolo era socio de R.D. Hubbard, quien fue propietario de Hollywood Park a lo largo de los '90s.

"Espero que las cosas funcionen para Eddie allá arriba, pero yo sería el primero en darle la bienvenida a una llamada telefónica de su parte", dijo Hubbard en entrevista con el Los Ángeles Times en 1997. "No hemos tenido conversaciones porque ha estado trabajando mucho para quedarse allá.

"No sé lo que piensa la liga sobre esta situación. He escuchado algunos comentarios de la liga. La NFL todavía mantiene que L.A. pertenece a la liga y, ¿se trata de algo a lo que le daríamos la bienvenida? Si sucede, sería algo que nos emocionaría mucho porque los 49ers realmente son el equipo N° 1 de L.A.".

La posición de la liga era apoyar la iniciativa del estadio nuevo en Candlestick Point, a tal grado, que se prometió un Super Bowl al nuevo inmueble, cuando se terminara.

El refrendo fue aprobado por la menor de las diferencias, pero todos los planes del nuevo inmueble se vinieron abajo de inmediato cuando DeBartolo se metió en problemas en el estado de Louisiana, gracias a sus vínculos con el ex gobernador de esa entidad, Edwin Edwards, acusado de corrupción, entre otras cosas. La NFL castigó a DeBartolo con una cuantiosa multa, y lo inhabilitó de operar a los 49ers por un año. DeBartolo decidió ceder el control del equipo a su hermana Denise DeBartolo y su esposo John York, y los planes del estadio nuevo estadio en Candlestick se vinieron abajo. El Super Bowl prometido a San Francisco, la edición XXXVII del gran juego, terminó disputándose --irónicamente-- en Qualcomm Stadium de San Diego, otro inmueble que está en proceso de ser reemplazado en la cartera de la liga, en favor de una mudanza a Los Ángeles.

Esa no fue la única ocasión en que un plan fallido para un estadio nuevo en San Francisco termina con las aspiraciones para celebrar un magno evento deportivo en la ciudad. En el 2006, se anunció un nuevo proyecto, también en Candlestick Point, para edificar un inmueble de unos 900 millones de dólares que serviría de base, asimismo, para sostener la candidatura de San Francisco como sede de los Juegos Olímpicos del 2016. El equipo no estaba convencido de Candlestick Point como sitio idóneo para el inmueble y la ciudad no cooperó demasiado con el club para proponer espacios alternos, obligando a los propietarios de los Niners a cancelar el proyecto, y con ello la esperanza olímpica de San Francisco.

York y DeBartolo voltearon su atención entonces a Santa Clara, donde el equipo mantiene sus instalaciones de entrenamiento desde 1987. La medida no fue recibida con agrado en un principio, con la senadora Dianne Feinstein proponiendo que se impidiera al club llamarse San Francisco 49ers si no iban a entrenar ni jugar en la ciudad, y la senadora estatal Carole Midgen lanzando una propuesta --que al final no obtuvo mucho apoyo-- para vetar al equipo de construir su estadio nuevo en un radio de 100 millas alrededor de San Francisco.

Al final, el proyecto de Santa Clara funcionó --matando definitivamente en el proceso cualquier rumor acerca de una potencial mudanza de la franquicia a Los Ángeles--. Levi's Stadium, localizado a unos 40 kilómetros de San Francisco, fue inaugurado en julio del 2014, y como ha sucedido recientemente con todos los estadios nuevos, fue acreedor de un Super Bowl de inmediato.

San Francisco se prepara para una semana de fiesta, con la ayuda de sus vecinos Santa Clara y San Jose, y aunque geográficamente el estadio donde se disputará el título de la NFL entre los Carolina Panthers y Denver Broncos se encuentra fuera de la ciudad, el Super Bowl 50 --la edición de aniversario dorado del gran juego-- será recordado como un triunfo de San Francisco.