NFL: ¿Cómo forjó Luke Kuechly una carrera de Salón de la Fama?

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Aunque solo jugó ocho temporadas en la NFL, Luke Kuechly se convirtió en uno de los mejores apoyadores de la historia


Hubo mañanas en las que el entrenador de fútbol americano de la preparatoria St. Xavier, Steve Specht, entraba en su oficina y encontraba a su joven apoyador, Luke Kuechly, sentado frente al televisor estudiando videos de partidos del próximo rival del equipo antes del amanecer.

Luke Kuechly le daba play al viejo VHS, pausaba la cinta y luego la rebobinaba para volver a reproducirla, tomando notas a medida que avanzaba.

Una y otra vez, hasta que era hora de ir a clase.

A menudo regresaba a la hora del almuerzo. Y luego otra vez después del entrenamiento del equipo a última hora de la tarde (la única ocasión en que ver video se consideraba obligatorio bajo Specht).

Luke Kuechly le hacía preguntas a Specht en el camino: ¿Cómo debemos atacar si cambian la jugada a esta formación? ¿Qué señales debo buscar? ¿Cómo los frenamos?

Era allí, en la diminuta oficina de Specht, donde Luke Kuechly pasaba interminables horas aprendiendo el arte de desmenuzar el video de los partidos y utilizar lo que apredía sobre las tendencias de un rival para obtener una ventaja el día del juego.

Es una habilidad que se convertiría en el sello distintivo de Luke Kuechly y una que lo ayudó a impulsarse hacia la grandeza.

Luke Kuechly será exaltado al Salón de la Fama el sábado en el Tom Benson Stadium de Canton, Ohio, el mismo campo donde condujo a St. Xavier a un campeonato estatal en el 2007. Luke Kuechly es el segundo jugador más joven en ingresar al Salón de la Fama. Luke Kuechly solo jugó ocho temporadas con los Carolina Panthers antes de que las conmociones cerebrales acortaran su carrera a los 28 años, cuando aún estaba en su mejor momento.

Pero lo que logró en esas ocho temporadas fue notable.

Tras ganar el Premio Bronko Nagurski como el mejor jugador defensivo del país en Boston College, Luke Kuechly fue reclutado con la novena selección global del Draft 2012 por los Panthers.

Su impacto fue inmediato. Ganó el premio al Novato Defensivo del Año de la NFL. Un año después, fue nombrado Jugador Defensivo del Año de la NFL y llevó a los Panthers al Super Bowl.

Fue elegido All-Pro cinco veces.

El sábado se convertirá en el segundo jugador más joven en ser exaltado al Salón de la Fama.

"Es tan buen apoyador como cualquiera con el que haya estado", manifestó el excoordinador defensivo de los Panthers, Sean McDermott, quien dirigió a Luke Kuechly durante cinco temporadas antes de marcharse para convertirse en entrenador en jefe de los Buffalo Bills.

McDermott sostuvo que, si Luke Kuechly hubiera seguido jugando, "no tengo ninguna duda de que habría sido considerado el mejor de todos los tiempos. Y en su mejor momento, creo que quizá haya sido el mejor de todos los tiempos".

El arte de gritar las jugadas antes de que ocurrieran

A los quarterbacks rivales les desagradaba jugar contra Luke Kuechly.

Significaba tres horas del apoyador central del equipo rival plantado al otro lado de la línea de golpeo y gritando sus jugadas antes de que sucedieran.

Cuando los equipos intentaban cambiar la jugada en la línea, Luke Kuechly a menudo también sabía lo que venía.

El quarterback Jameis Winston calculó una vez, en un segmento de NFL Films, que Luke Kuechly conocía al menos el 60 por ciento de las jugadas de los Tampa Bay Buccaneers cuando él era el mariscal de campo del equipo. Y el ex centro de los Philadelphia Eagles, Jason Kelce, bromeó con que Luke Kuechly debía tener "información privilegiada" cuando se trataba de la estrategia del rival.

Nada de eso sorprendía a Specht.

"La inteligencia de Luke era un don de Dios", expresó Specht, quien todavía dirige en St. Xavier y planea llevar a su equipo a la ceremonia del Salón de la Fama. "La parte del IQ de fútbol americano fue realmente interesante de ver cómo evolucionaba. Luke absorbía todo lo que intentábamos enseñarle. Solo quería aprender. Muchos chicos van a la sesión de video 35, 45 minutos porque todos los demás van. Luke iba para aprender".

El estudio de video se trasladó a Boston College.

Para entonces, la tecnología había evolucionado de manera significativa y Luke Kuechly podía ver las jugadas del rival desglosadas por distintos grupos de formaciones, situación de intento y distancia, y otras categorías fácilmente etiquetadas.

"Eso era como Disney World para mí", comentó Luke Kuechly entre risas.

Su objetivo siempre fue uno: estar mejor preparado que su rival.

"Quieres hacer todo lo que puedas para ayudar a tu equipo a ganar, ¿no?", señaló Luke Kuechly. "Ver el video, hablar con los entrenadores y tener una buena idea de lo que iba a hacer el otro equipo, para mí, te ayuda a ganar. Y no requiere ninguna capacidad atlética. No requiere ningún talento. Solo depende de cuánto tiempo estés dispuesto a dedicarle".

McDermott indicó que, para cuando Luke Kuechly llegó a Carolina, estaba en un "nivel diferente" al de otros jugadores en cuanto a su conocimiento del juego y sus instintos.

"Los buenos ven las cosas a través del lente de un quarterback", explicó McDermott. "La capacidad de Luke para procesar las cosas tan rápido era muy rara. Solo la he visto en unos pocos jugadores".

Luke Kuechly también tenía otros atributos que lo llevaron a Canton

A menudo se decía que Luke Kuechly parecía Clark Kent con su cabello oscuro, sus gafas y su personalidad apacible fuera del campo, pero que jugaba como Superman.

Tenía herramientas físicas y una mentalidad demoledora que acompañaban su alto IQ de fútbol americano. Con 6 pies con 3 pulgadas de estatura y 238 libras de peso, una vez corrió las 40 yardas en 4.58 segundos en el Combine de Talento de la NFL.

No era raro ver al N° 59 correr a toda velocidad desde su posición de apoyador central y derribar a un corredor cerca de la banda detrás de la línea de golpeo.

Tuvo 75 tacleadas detrás de la línea de golpeo en su carrera.

Era una amenaza con una habilidad especial para liberarse de los bloqueos y asegurar las tacleadas. Se convirtió en el jugador más rápido en la historia de la NFL en alcanzar 1,000 tacleadas en su carrera, al lograrlo en 107 partidos.

"Luke tenía cualidades que no se pueden enseñar", afirmó el analista de Fox Sports, Greg Olsen, ex ala cerrada que jugó ocho temporadas con Luke Kuechly en Carolina. "No puedes enseñar el instinto. No puedes enseñar la intuición. Y luego combinas eso con su capacidad física y su deseo de ganar y tienes lo que todos los equipos buscan: un miembro del Salón de la Fama".

El abrupto final de una gran carrera en la NFL

Luke Kuechly realizó su décimo cuarta y última tacleada el 17 de noviembre del 2016 en un partido de jueves por la noche contra los New Orleans Saints sobre Tim Hightower, pero enganchó el casco del corredor debajo de la correa de su barbilla. Luke Kuechly cayó hacia atrás y luego recibió un golpe en la parte trasera del casco por parte de su compañero Thomas Davis.

Lo que siguió fue una escena aterradora que dejó el Bank of America Stadium de Charlotte en un silencio absoluto.

La estrella de los Panthers, apoyador central y líder aparentemente indestructible, fue retirado del campo en camilla mientras sollozaba sin control, como resultado de su segunda conmoción cerebral en dos años.

Se perdió el resto de la temporada.

Luke Kuechly regresó para la temporada 2017 y prometió no cambiar su enfoque físico del juego, pero sufrió otra conmoción cerebral y se perdió más tiempo.

A pesar de su historial de conmociones cerebrales y una persistente lesión en el hombro, Luke Kuechly volvió para jugar los 32 partidos de las dos temporadas siguientes, lo que le valió ser elegido primer equipo All-Pro en el 2018 y del segundo equipo en el 2019.

Pero apenas unas semanas después de que concluyó la temporada 2019, Luke Kuechly anunció abruptamente en la cuenta de redes sociales del equipo que se retiraba del fútbol americano, lo que provocó una onda expansiva en toda la NFL. Luke Kuechly explicó que solo conocía una manera de jugar: rápido, físico y fuerte.

"No sé si ya soy capaz de hacer eso", expresó Luke Kuechly, con los ojos llenos de lágrimas. "Esa es la parte más difícil".

Los aficionados de Carolina, que habían llegado a corear a Luke Kuechly con largos gritos de "¡Luuuuuuuke!" después de grandes golpes y grandes jugadas los domingos, habían perdido a uno de sus favoritos de todos los tiempos.

"Aficionados, compañeros, entrenadores, su familia: todos en Charlotte estaban destrozados, completamente destrozados", comentó Olsen. "Estaban destrozados por Luke porque todos sabían cuánto amaba el juego".

Luke Kuechly dijo que está en paz con la decisión de alejarse del juego cuando aún estaba en su mejor momento, y la calificó como "la correcta".

"Lo veo desde esta perspectiva: fui muy afortunado de haber tenido la oportunidad de jugar ocho años en la NFL y vivir un sueño de la infancia", manifestó Luke Kuechly. "No hay nada que supere eso".