Nick Pappas, director de campo de la NFL, dijo que "todo está en orden" en el campo del Maracaná de cara al partido del domingo entre Ravens y Cowboys.
RÍO DE JANEIRO -- Los trabajadores aún estaban recortando el césped del estadio Maracaná el sábado, a menos de 30 horas del primer partido de la NFL en Río de Janeiro, que enfrentará a los Dallas Cowboys y a los Baltimore Ravens.
Algunos utilizaban tijeras para emparejar la hierba alta, una labor que debería concluir horas antes del encuentro.
El césped del Maracaná ha sido motivo de preocupación durante casi dos semanas debido a su mal estado, consecuencia de la larga temporada del fútbol brasileño. Los clubes locales, Flamengo y Fluminense, juegan allí al menos una vez a la semana.
Los operarios del Maracaná empleaban cortacéspedes y tijeras, tanto grandes como pequeñas, para poner a punto el terreno de juego para el partido.
El viernes, el director ejecutivo de la Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA, por sus siglas en inglés) declaró que tanto la liga como el sindicato de jugadores han contado con expertos para supervisar las condiciones del campo de cara al partido del domingo. A los expertos del sindicato les preocupa que el césped suelto provoque deslizamientos excesivos.
Las inquietudes se centran en la tracción y la estabilidad del césped, lo que llevó a la NFL a reforzar el cosido de la superficie. A principios de semana, el director del campo, Nick Pappas, expresó su confianza en que los jugadores no tendrían problemas.
El sábado, Pappas informó a los periodistas de que la NFL había realizado mejoras adicionales tras plantearse las preocupaciones del sindicato.
"Todo está en orden", afirmó Pappas. "No hay de qué preocuparse".
La NFL ha estado jugando en Brasil desde 2024, pero los dos partidos anteriores se disputaron en el NeoQuimica Arena de São Paulo, con capacidad para 48,000 espectadores. En el primer año del partido en Brasil, el césped también fue objeto de críticas y obligó a los jugadores de los Philadelphia Eagles y de los Green Bay Packers a cambiar sus tacos para evitar resbalones.
El campo del Maracaná es de césped 100% natural, mientras que el del NeoQuimica Arena cuenta con una mezcla de hierba natural y sintética, considerada por los futbolistas brasileños como la mejor superficie de juego del país.
Los Cowboys y los Ravens comenzaron sus preparativos en Río el viernes, tras vuelos de unas 10 horas de duración, y visitaron el estadio por primera vez más tarde el mismo sábado. El partido del domingo será uno de los nueve encuentros internacionales —una cifra récord— programados por la NFL para esta temporada.
En los alrededores del Maracaná, tanto los lugareños como los turistas parecían más interesados en disfrutar de la playa el sábado —con una temperatura de unos 27°C (80°F)— que en prepararse para el partido del domingo. A diferencia de São Paulo, Río posee un ambiente más turístico que ha atraído a un nuevo grupo de aficionados al fútbol americano procedentes de Sudamérica.
"Vine por el partido de la NFL, pero también por Río", comentó el turista chileno Juan Olmedo, de 61 años y seguidor de los Denver Broncos. "Que el partido se celebre aquí le aporta un elemento adicional que no tenía en São Paulo. Quienes fueron a São Paulo asistieron por el partido y poco más".
Lugares turísticos como el Pan de Azúcar y la estatua del Cristo Redentor también recibieron a aficionados estadounidenses y locales que asistirán al encuentro del domingo.
