El 2016 ha llegado a su fin y con él un nuevo año del Top 10 de la Semana. Hemos reído, llorado (?), y contemplado los misterios de la NBA durante 52 gloriosas semanas, pero ahora ha llegado el momento que todos estábamos esperando: El repaso de lo mejor que nos dejó un año repleto de historias dignas de ser inmortalizadas en Cleveland y Río de Janeiro, en Toronto y en California.
Así que pongámonos las pilas y comencemos con este ejercicio en nostalgia. Tengo que llegar a la fiesta de fin de año de LeBron James en Las Vegas. Tiene una clave secreta para ingresar a la mansión y te la develo al final de la columna.
1. Mejor momento del Año: LeBron le aplasta el alma, la ilusión y la dignidad a Andre Iguodala
El Oracle Arena está vibrando durante los últimos minutos del séptimo juego de las Finales de la NBA. El marcador está igualado 89-89 con dos minutos por jugar y lo único que está en juego es la mejor campaña de la historia de los Warriors o el primer título de unos Cleveland Cavaliers que ya habían caído a manos de ese mismo rival en las Finales del 2015.
Kyrie Irving quería ser el héroe y enfiló determinado hacia el aro buscando una bandeja, una volcada o una falta que le diera la ventaja a los Cavs, pero su intento fue en vano y el rebote quedó en manos de Andre Iguodala. Iguodala salió disparado a toda velocidad y generó una pared con Stephen Curry para dejar a J.R. Smith desairado. Lo que sucedería después quedaría para la posteridad eterna del básquetbol.
Sports Science: LeBron James came out of nowhere to block Andre Iguodala. https://t.co/fZaqwUF0P7
— Jordan McBride (@J_Recruits) June 21, 2016
Sports Science de ESPN nos dice que LeBron arrancó la jugada a 88 pies (26 metros) de distancia de donde estaba Iguodala, o básicamente toda la cancha. Sin embargo, él corre con la gracia de una gacela a toda velocidad y cubre los primeros 60 pies (18 metros) en menos de tres segundos a 20 millas por hora y sin perder de vista cómo transcurre la jugada.
El problema era que hasta con ese esfuerzo él estaba a siete pies (dos metros) de un Iguodala a punto de tirar. Ya no había tiempo…o eso es lo que cualquier jugador terrenal pensaría, pero no LeBron.
El mejor jugador del mundo compensó esa distancia en menos de un segundo, bloqueó el balón antes de que este impacte el vidrio en menos tiempo de lo que toma descorchar una botella de champagne y así previno lo que pudo haber sido una desventaja letal en un momento decisivo.
Los héroes llegan para salvarte cuando nadie más es capaz de hacerlo, y por eso este fue el momento más sublime del 2016 en la NBA.
2. Récord del Año: Los Warriors ganan 73 juegos en la temporada regular.
No dejemos que el no haber obtenido el bicampeonato disminuya lo logrado por los Warriors durante la temporada 2015-16 con su marca de 73-9 en la fase regular, superando el hito de los Chicago Bulls de Michael Jordan que habían ganado 72 de sus 82 compromisos en 1996.
No hace falta que te diga lo difícil que es mantener ese tipo de consistencia durante seis meses seguidos cuando además todos quieren ponerte de rodillas como el campeón defensor.
Giras interminables de siete juegos por la costa este de los Estados Unidos, cuatro partidos en cinco días, la ausencia de su entrenador Steve Kerr por un tema de salud que lo marginó por más de un cuarto de la temporada…nada de eso importó. Los Warriors contaron con una tenacidad grupal de acero.
Para lograrlo también necesitas contar con una cuota de suerte y con un jugador trascendental como Curry, quien superó su propio récord de triples en la temporada regular con 402. Esos fueron 106 más que sus 286 en el 2015-16, y algunos de ellos fueron verdaderamente memorables.
In case you missed it, here's Steph Curry from like 2 steps past half-court to put away the Thunder (via @Steve_OS)https://t.co/9llrHqJYEm
— Chuck Carlton (@ChuckCarltonDMN) February 28, 2016
Eso, señoras y señores, es talento supremo. Por algo los Warriors ganaron sus 24 choques iniciales de la temporada regular con Luke Walton como entrenador interino, algo inédito por donde lo veas. Por algo Walton también ahora está como entrenador en jefe de los Lakers.
Tampoco nos podemos olvidar de los triples de Klay Thompson, la versatilidad Draymond Green (más allá de sus tendencias de karateca), la defensa de un Iguodala quien también mejoró
con sus tiros libres en los playoffs, la presencia en la zona pintada de Andrew Bogut y la tenacidad de Shaun Livingston como relevo. Todos ellos dejaron su estampa en un año que será recordado para siempre en la bahía, y les aseguro que esta vez su récord tomará más de 20 años en caer.
3. Partidos del Año
27 de febrero: Oklahoma City Thunder 118 –121 Golden State Warriors (Tiempo Suplementario). “El Partido del Triple de Curry”. El que acaban de ver culminando con un triple del mejor tirador de la historia desde mitad de cancha.
Esta fue la primera pieza del dominó que terminó de desmoralizar a Kevin Durant y lo convenció de mudarse directo desde Oklahoma City a California sin escala como agente libre meses después.
29 de abril: Charlotte Hornets 90-97 Miami Heat. Este fue el partido que resumió a 13 años de Wade en Miami, el último gran recuerdo para su afición antes de su inesperada marcha a Chicago.
El Heat iba perdiendo la serie por 3-2 tras irla ganando por 2-0 y estaba al borde del abismo en cancha hostil. Hacía falta un héroe con agallas para forzar un séptimo juego y Wade se puso el traje de Flash para lucirse con 23 puntos y el triple que liquidó el asunto con 46 segundos por jugar cuando el marcador iba 90-88 a favor de Miami pero los Hornets amenazaban con remontar.
Ese es el legado de un ídolo.
28 de mayo: Oklahoma City Thunder 101 – 108 Golden State Warriors. Los 41 puntos de Klay Thompson, los 12 rebotes de Draymond Green, los 31 puntos, 10 rebotes y nueve asistencias de Stephen Curry y los seis balones perdidos por el Thunder en los últimos tres minutos del sexto juego de las Finales del Oeste se fusionaron para una remontada épica que evitó que el Thunder regrese a las Finales de la NBA por primera vez desde el 2012.
Golden State prevalecería en el séptimo juego dos días después y así dio vuelta una desventaja de 1-3 en una serie que parecía irremontable. Estoy convencido de que Durant se hubiese quedado en OKC esta temporada si ganaba aquella noche.
19 de junio: Golden State Warriors 89 – 93 Cleveland Cavaliers. El séptimo juego de las Finales de la NBA, el de la consagración de una ciudad torturada deportivamente que finalmente le gritaba al mundo entero “¡CAMPEONES!” abrazando literal y figurativamente a un LeBron que lloraba de la emoción. El partido del año.
12 de agosto: EE.UU. 94 – 91 Serbia. El conjunto europeo estuvo a un triple de llevar al Dream Team a la prórroga, pero no pudo derribar al Goliat de los Juegos Olímpicos en la fase de grupos. Luego la final entre ambos no sería tan peleada, sino que una demolición estadounidense con los serbios como partennaires.
13 de agosto: Argentina 111 – 107 Brasil (2 TS). La última epopeya de la Generación Dorada con el triple agónico de Andrés Nocioni con tres de sus 37 puntos para empatar lo que parecía un partido perdido en varias instancias incluyendo la posterior prórroga, los tiros libres de Manu Ginóbili que liquidaron la historia y, lo mejor de todo para los argentinos, el haber amargado a su archirrival deportivo en su propia casa.
Qué increíble el partido de hoy! Y qué pedazo de alegría!
— Manu Ginobili (@manuginobili) August 13, 2016
Gracias @facucampazzo
Gracias @SoyElChapu
Dos caballos! pic.twitter.com/mPeI3Iti4T
4. Volcada del Año: Aaron Gordon, Concurso de Volcadas. 14 de Febrero.
Name that dunk! Aaron Gordon just jumped over a mascot on a hoverboard!! Use #VerizonDunk! (Vine by @NBA) https://t.co/2AlWjkiaeW
— deejaymillz (@deejaymillz) March 9, 2016
¡Aaaaaaaah! Esa fue mi reacción al ver a Gordon saltar sobre una mascota que no parece siquiera mosquearse pero que les aseguro debió haber vestido un pañal para contener lo que seguramente debe haber sentido cuando se gigante de dos metros le saltó sobre la cabeza.
5. Jugadores del Año: LeBron James (Cleveland Cavaliers) y Russell Westbrook (Oklahoma City Thunder)
El MVP de las Finales y quien probablemente será el Jugador Más Valioso de la temporada 2016-17. El que cumplió con la promesa que le debía a toda Cleveland para convertirse en prócer de Ohio y el que persigue a Oscar Robertson acumulando triple-dobles como si nada…15 esta temporada, 30 en el 2016.
En comparación, sus escoltas James Harden, LeBron, Giannis Antetokounmpo (escribí todo ese apellido de memoria, ese es mi logro del año), Nicolas Batum, Draymond Green, Tim Frazier y Karl-Anthony Towns tienen 15 triple-dobles entre todos ellos juntos. Harden es el que más tiene individualmente con un total de seis.
LeBron, mientras tanto, sigue quinto en asistencias y noveno en puntos por partido esta temporada y superó a Moses Malone como el octavo máximo anotador de la historia de la NBA a los 31 años de edad, 13 después de haber llegado a la liga e inmune al paso de tiempo.
Ambos son extraterrestres.
6. @ESPNDatos del Año (27 de diciembre)
Russell Westbrook se unió a Oscar Robertson como los únicos jugadores con 30+ triple-dobles en un año calendario en la historia de la #NBA. pic.twitter.com/edEIg0AdC9
— ESPN Datos (@ESPNDatos) December 28, 2016
Si el año duraba 10 días más, Westbrook lo pasaba.
7. Momento Olímpico del Año: Adiós, Manu.
Players in basketball history w/ European, Olympic and NBA championships:
— NBA.com (@NBAcom) August 17, 2016
Bill Bradley
Manu Ginobili pic.twitter.com/7vdGzEZqGw
#ELALMAxESPN Manu y una carrera de #Oro en Juegos Olímpicos. pic.twitter.com/sksjWFPZiQ
— SportsCenter (@SC_ESPN) August 17, 2016
Las lágrimas de un guerrero que lo dejó todo por la camiseta de su país, la número 5 que es el equivalente del 10 de Maradona en el fútbol, el abrazo de rivales que jugaron con y contra él en la NBA y lo respetan, los compañeros que lo adoran y la hinchada que lo venera.
Manu Ginóbili se retiró de la Selección Argentina a los 39 años de edad tras ofrecerle casi media vida de sangre, sudor, lágrimas y sobre todo alegrías a un equipo que dejó su impronta en el corazón de todos los amantes del básquetbol.
8. Mensaje del Año
LeBron James, Chris Paul, Dwyane Wade y Carmelo Anthony son mejores amigos y también son conscientes de la delicada situación social que vive su país, así que en vez de refugiarse en el caparazón de la NBA y enfocarse solo en la pelotita naranja, ellos tuvieron las agallas para utilizar la plataforma de la introducción de los Premios ESPYs para promover la paz y la coexistencia más allá del color de la piel de uno.
Eso impacta mucho más que un anillo.
9. In Memoriam: Los que nos dejaron en el 2016
Pat Summitt: La legendaria entrenadora de la Universidad de Tennessee murió el 28 de junio apenas dos semanas después de haber cumplido 64 años y tras una extensa batalla contra el Alzheimer’s.
Su legado son 1098 victorias, ocho títulos nacionales, ocho premios como Entrenadora del Año y, por sobre todas las cosas, su capacidad para inspirar a niñas que fueron futuras jugadoras o rivales suyas como Candace Parker y muchas otras para alcanzar las estrellas y nunca dejar de luchar.
Craig Sager: Otro luchador híper persistente que inspiró tanto a colegas como jugadores y aficionados de la NBA durante sus cuatro décadas como reportero y comentarista del más alto calibre. Su sentido de la moda también era inigualable.
Muhammad Ali: No jugó al básquetbol en la NBA, pero su legado va muchísimo más allá del ring. Inspiró a varias generaciones de basquetbolistas a superar sus límites, pelear por lo que es justo y nunca bajar los brazos.
El mundo entero lloró su muerte y celebró sus hitos.
10. Retiros más notables del año
Kobe Bryant: El tipo va y mete 60 puntos en su último partido tras 20 años y cinco anillos obtenidos con los Lakers como si nada. Él era así, no le importaba lo que diga nadie, siempre fue un romance tórrido entre él, la canasta, la afición de Los Ángeles y la historia que lo venera como el tercer máximo anotador de la NBA con 33,643 puntos y el rótulo de mejor jugador de la era post-Jordan, al menos para mí.
Tim Duncan: Duncan es los Spurs y los Spurs son Duncan. Al igual que Kobe, él también salió campeón cinco veces, pero a diferencia de la superestrella de los Lakers él siempre lo hizo haciéndole culto a la generosidad y el perfil bajo. Sus compañeros lo adoraban y siempre sabían que podían contar con él ya sea para un doble clave en la chicharra o un consejo fuera de ella.
Kevin Garnett: No había tipo más pasional que él en la NBA. Te iba a molestar, te iba a sacar de quicio, y por sobre todo te iba a ganar en el poste bajo. Ídolo de los Minnesota Timberwolves y campeón con los Boston Celtics en el 2008, ahora se divierte de lo lindo como analista en la televisión desplegando su carisma como el loco lindo que es.
11. Bonus: Cosas que quiero ver en el 2017
- Una final de la Conferencia Oeste entre el Thunder y los Warriors
- Una final del Este entre los Bulls de Wade y los Cavaliers de LeBron
- Warriors vs. Cavaliers Episodio II
I - ¡Blake Griffin al Thunder como agente libre!
- Chris Paul regresa a Nueva Orleans para unirse a Anthony Davis
- DeAndre Jordan canjeado…a los Dallas Mavericks de Mark Cuban
Ah, por cierto…la clave de la mansión de LeBron es…uy, la perdí. Esperen que lo llamo y se las digo, ¿si? ¡Feliz año nuevo y nos vemos en el 2017!
