Las Minnesota Lynx brillaron durante la campaña regular, pero se encontraron con el New York Liberty y se despidieron luego de dos partidos de postemporada
Minnesota fue el mejor equipo de la WNBA durante meses y New York lo eliminó en dos partidos. Las Vegas ya había demostrado en 2025 que llegar en el mejor momento puede valer más que haber liderado la clasificación. La pregunta es cuánto debería proteger el formato a quien terminó primero.
Una temporada de 44 partidos exige resistir lesiones, viajes y malas noches. Minnesota lo hizo mejor que nadie: terminó 33-11, conservó o compartió la mejor marca de la WNBA desde finales de mayo y llegó a los playoffs como primer sembrado. Su premio fue enfrentar al octavo, New York. Su castigo fue descubrir que, después de cuatro meses en la cima, bastaban dos derrotas para irse a casa.
Las Liberty ganaron 91-75 en Minnesota y cerraron la serie 87-71 en Brooklyn. En el segundo partido, Jonquel Jones firmó 21 puntos y 13 rebotes, Breanna Stewart añadió 21 y Sabrina Ionescu, 18. Por primera vez desde que la WNBA adoptó en 2022 el formato que enfrenta al primero con el octavo, el equipo sembrado número ocho eliminó al líder. Fue una sorpresa histórica por sus posiciones en la tabla, aunque en la cancha New York ganó los dos juegos con autoridad.
La discusión comienza con la duración de la serie. La primera ronda es al mejor de tres; las semifinales, al mejor de cinco, y las Finales, al mejor de siete. Minnesota obtuvo la ventaja de jugar en casa un eventual tercer encuentro, pero nunca llegó a utilizarla. New York necesitó una victoria como visitante y otra frente a su público para deshacer la diferencia de siete triunfos que las separó en la temporada regular. ¿Es recompensa suficiente para el equipo que terminó primero?
Tampoco sería justo presentar a las Liberty como un octavo sembrado cualquiera. Fueron campeonas en 2024, precisamente contra Minnesota, con Stewart, Jones e Ionescu como piezas centrales. En 2026 tuvieron una campaña irregular, pero ganaron dos de sus tres enfrentamientos de temporada regular ante las Lynx. Conocían al rival y tenían jugadoras capaces de sostener la presión de una serie corta. Enfrente había veteranas de experiencia, aunque la novata Olivia Miles pasó dificultades contra el tamaño y la defensa de New York: hizo 11 puntos en el primer juego y cinco en el segundo.
El caso de Las Vegas en 2025 ayuda a entender la otra cara de los playoffs. Las Aces llegaron al receso del Juego de Estrellas con marca de 11-11. Cerraron la campaña con 16 victorias consecutivas, terminaron 30-14 como segundas sembradas, Minnesota fue primera con 34-10, y después barrieron 4-0 a Phoenix en las Finales. Fueron campeonas por tercera vez en cuatro años. Su bicampeonato había ocurrido en 2022 y 2023; el título de 2025 fue una nueva conquista, nacida de un cierre de temporada formidable.
Ese antecedente muestra por qué la clasificación final no cuenta toda la historia. Minnesota fue el equipo más constante en 2025 y volvió a serlo en 2026. Las Vegas encontró su mejor versión antes de los playoffs del año pasado; New York encontró en esta serie el juego y la confianza que su octavo lugar no alcanzaba a reflejar. La temporada regular mide la capacidad de ganar durante meses. La postemporada pregunta qué puede hacer un equipo ahora, contra el mismo adversario y sin tiempo para esconder sus debilidades.
Una primera ronda al mejor de cinco daría más oportunidades de ajustar y más valor a la localía ganada en 44 partidos. También haría menos probable una eliminación fulminante como la de Minnesota. La serie al mejor de tres elige la tensión: cada juego pesa tanto que el favorito puede quedarse sin respuesta en cuestión de días. La WNBA no necesita quitarle mérito a New York para debatir su formato. Las Liberty ganaron su lugar en semifinales; las Lynx no encontraron cómo detenerlas. La pregunta permanece para las próximas temporadas: si ser el mejor durante cuatro meses debe comprarte algo más que una tercera oportunidad que quizá nunca llegue. La postemporada puede seguirse por las pantallas de ESPN y Disney+.
