Estas estrellas de la NBA necesitan recuperar su marca

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Giannis: "Quería estar en Miami" (2:01)

Tatum, Morant, Giannis, Embiid y otras figuras afrontarán la temporada 2026-27 con el desafío de recuperar terreno, protagonismo y prestigio en la NBA.


La NBA empieza a calentar motores rumbo a la próxima temporada. Aún es temprano, pero varias franquicias hicieron modificaciones de peso en sus rosters rumbo a la conquista del trofeo Larry O'Brien.

Sin embargo, más allá de nuevos fichajes o caras nuevas -siempre atractivas para despertar ilusión en los fanáticos- hay varias estrellas que perdieron brillo y necesitan recuperar su marca en el curso 2026-27.

Hicimos nuestra propia lista. Con la decisión de recuperar el terreno perdido, presentamos las figuras obligadas a dar un nuevo salto.

Aquí vamos.

Jayson Tatum, Boston Celtics

La estrella de los Celtics se despidió de su Robin (Jaylen Brown) y ahora la franquicia necesita que regrese en modo Batman para la temporada entrante. Tatum logró un imposible en la temporada 2024-25: volver de una rotura del tendón de Aquiles tras 298 días fuera. Su trabajo, fruto del esfuerzo y la perseverancia, fue fantástico y emocionó no solo a los fanáticos de Boston, sino también a toda la NBA. Lo de Tatum fue ejemplar en conducta, pero en lo estrictamente deportivo no se lo vio en plenitud. Rocoso en sus movimientos, algo lento para la ofensiva, y sin el trazo fino habitual en su juego de artista, Tatum jugó el final de la temporada regular y los playoffs en modo recuperación. La pretemporada le servirá para volver con todo en el curso entrante. No es un descenso significativo de su marca, pero si está bien puede volver a llevar a Boston a lo más alto. En definitiva, Tatum no debe reparar su reputación: tiene que recuperar físicamente la versión que construyó esa reputación.


Ja Morant, Portland Trail Blazers

Morant, uno de los jugadores más espectaculares de los últimos años, buscará renacer como el Ave Fénix. Ángel caído de la NBA, por sus malas decisiones fuera de la cancha y por las lesiones dentro, necesita volver a hermanar identidad con imagen. Todos sabemos que es bueno, versátil, que tiene elásticos en las piernas para elevarse más alto que el resto. Pero todo eso hay que demostrarlo con liderazgo, conducta y sobre todo consistencia. Morant ha sido una montaña rusa en los últimos años, con altibajos constantes. Memphis, que no pudo encontrarle valor en la temporada pasada para cambiarlo, decidió apretar reset en su núcleo interno y comenzar de nuevo. Tras jugar 79 partidos en las últimas tres temporadas, Ja necesita ponerse de pie. El Peter Pan del básquetbol buscará, en Portland, cerrar los ojos para volver a elevarse con un recuerdo feliz. El sueño del regreso, en el caso de Morant, es un sueño compartido.


Giannis Antetokounmpo, Miami Heat

Su marca se deterioró en su último tiempo en Milwaukee. Queda poco rastro del título de 2021, cuando demostró ser un físico sobrenatural: fuerte, implacable, poderoso y por sobre todas las cosas determinante para ganar. Tras perder en los playoffs de 2023 ante Miami Heat en primera ronda, Giannis dio una respuesta acerca del fracaso que dio vueltas el mundo. Y luego de ese momento, los Bucks cayeron barranca abajo. Giannis perdió confianza, y estuvo casi tres años revolviéndose entre las sábanas para encontrar respuestas sobre cómo volver a ser competitivos. Doc Rivers, en ese lapso, no ayudó demasiado y los Bucks terminaron siendo un laberinto sin salida. Antetokounmpo debió irse antes de los playoffs pasados, pero los Bucks, que pensaron que podían encontrar más por él, terminaron cediendo ante el Heat, primer pretendiente serio por sus servicios. Giannis está en plenitud, pero necesita ganar. ¿Acaso el Heat será diferente a los Bucks? ¿Será un renacer o una continuidad de la pesadilla? A partir de octubre, tendremos respuestas.


Joel Embiid, Philadelphia 76ers

Con el súper equipo que armaron los Sixers tras la llegada de Jaylen Brown y LeBron James, Embiid finalmente tendrá una estructura para sostenerlo. El dilema con el centro de los Sixers no está en su innegable talento, sino en su fragilidad: jugó 96 partidos de 246 posibles en las últimas tres temporadas. Es cierto, en los playoffs pasados se lo vio bien, pudo jugar 38 encuentros de serie regular, pero si quiere pelear por el título, algo inédito para su carrera, necesita ser más confiable. Mucho más parquet y menos enfermerías. Embiid, MVP en 2023 ganándole el mano a mano a Nikola Jokic, necesita sumar un campeonato para que se su marca recupere el valor que alguna vez tuvo. Se viene, para el gigante camerunés, una temporada que será un punto de inflexión.


Jalen Williams, Oklahoma City Thunder

No vamos a decir una cosa por otra: la temporada del alero del Thunder fue horrible. Arrancó el curso de serie regular fuera 19 partidos por recuperarse de una cirugía de muñeca, después tuvo distensiones en ambos isquiotibiales, en un margen de cinco meses de diferencia, y volvió a resentirse en playoffs. Hasta aquí parecería ser un tema de salud, pero la cosa se pone un poco más profunda cuando vamos al juego: Oklahoma City fue peor con Jalen Williams en cancha que sin él. Mark Daigneault trató de meterlo varias veces en ritmo pero no tuvo éxito. J-Dub pasó de ser un Scottie Pippen moderno en la temporada de campeonato a ser un problema en 2025-26. Sin Williams en plenitud, el Thunder cayó ante San Antonio Spurs en siete juegos en las Finales de Conferencia Oeste. Lo necesita él, pero también lo necesitan sus compañeros. Tic, tac, tic, tac. Es hora de despertar.


Paolo Banchero, Orlando Magic

Lo peor que puede pasar en la NBA es tener un equipo que no es tan bueno para ganar, pero tampoco es tan malo para perder. La medianía es la nada misma, porque no se puede pelear por el trofeo Larry O'Brien ni ser una franquicia de lotería para elegir arriba en el Draft. Lo que pasa con el Magic, es una síntesis de lo que ocurre con Banchero. El pick 1 del Draft 2022 es bueno, por supuesto, pero su marca, que parecía elevarse para estar entre los mejores de la liga, se estancó. Hay una mezcla de todo en ese proceso: tiro a distancia poco confiable, irregularidad constante, y falta de liderazgo. De hecho, no se sabe quién es la pieza central de Orlando: ¿Es Banchero o Franz Wagner? ¿Hay aquí un jugador franquicia? Banchero necesita reinventarse. Un empujón en el curso que viene, ahora con Sean Sweeney como entrenador en jefe, para meterse entre los mejores de la NBA. Si no cambia, sus números serán buenos, pero una vez más el Magic abandonará los playoffs sin pena ni gloria.


Trae Young, Washington Wizards

Después de lesionarse la rodilla derecha, Young fue transferido a los Wizards, el peor equipo entonces en toda la NBA. Sufrió una contusión en el cuádriceps derecho, se agravó la lesión, y pese a haber debutado con el uniforme de Washington, la franquicia decidió bajarlo hasta el curso entrante. Trae, enemigo público de New York Knicks como líder de Atlanta Hawks, está claramente a la baja en su carrera. Un poco por él y otro poco por su exhogar, que tiró la toalla con un jugador que para muchos -incluyendo a quien escribe- era el líder claro del equipo. Ahora, Young está ante una oportunidad: demostrar su valor en un equipo que solo conoce la desdicha en los últimos años. Si lo levanta, como voz de mando y capitán de navío, volverá a ser considerado entre los mejores. No solo puede: sabe cómo hacerlo.


Jalen Green, Phoenix Suns

No sabemos a ciencia cierta quién es Jalen Green. ¿Es la pantera de Houston Rockets o el escolta retraído de Phoenix Suns? Jugó solo 32 partidos en el curso anterior y en cinco de esos juegos fue suplente. La razón fue una distensión en el isquiotibial en la pretemporada en China que se reagravó durante la serie regular. Sus números se vinieron a pique, pero también su gravitación en el conjunto de Jordan Ott. Por supuesto, este es el equipo de Devin Booker, pero Green, que se anticipaba como segunda carta ofensiva, perdió terreno con Dillon Brooks. Lo bueno es que tiene solo 24 años y está a tiempo de recuperar su mejor versión: eléctrico, intenso, vertical y por sobre todas las cosas, determinante.


Myles Turner, Milwaukee Bucks

Lo de Turner en Milwaukee fue espantoso. En Indiana supo ser considerado uno de los mejores centros de la NBA, sobre todo en el año que los Pacers llegaron a las Finales y perdieron ante Oklahoma City Thunder. En los Bucks pareció perder todos los poderes: en vez de jugar cerca del aro se movió siempre fuera, como si esquivara el roce en todas sus formas. No dominó los rebotes, no fue un faro defensivo (como alguna vez fue en los Pacers con sus tapas), bajó todos sus números y más que un jugador importante de la liga se mostró como una pieza de rol. Sin Giannis ni Bobby Portis en el roster, compartirá la tierra de gigantes con Kel'el Ware. Con Taylor Jenkins al mando, Turner tiene una gran oportunidad para demostrar que todavía existe el jugador que supo ser.