Marcelo Melo, un especialista que cambia de pareja y no para de levantar trofeos en la gira latinoamericana

Marcelo Melo, campeón en Brasil. Getty Images

Que muchos tenistas se motivan cuando llegan a su terruño no es ninguna novedad. Lo que ocurre con Marcelo Melo (es campeón de Roland Garros en 2015 y Wimbledon en 2017, además de nueve títulos Masters 1000) es que juega dobles, con lo cual no depende exclusivamente de él.

Podría decirse que todo lo que toca es oro, al menos en la gira latinoamericana. Arrancó en Buenos Aires un par de semanas atrás. Se presentó con Jean-Julien Rojer, todo un especialista, y aunque perdió en su primer partido saludó a los eventuales campeones: Orlando Luz y Rafael Matos levantaron el título en el Argentina Open.

Ya en Brasil, fue local y más que nunca. Se unió a Joao Fonseca, la joya del momento. Cuatro victorias en fila para la emoción y el trofeo: 4-6, 6-3 y 10-8 en la definición ante Constantin Frantzen y Robin Haase.

Ahora en Acapulco no tuvo más que echarle una mano a Alexander Zverev (probablemente el único compañero que acepta el alemán cuando decide jugar en pareja), ya que fue eliminado tempranamente, en octavos de final, en el cuadro de singles. Son el dúo número 26 del mundo, hicieron valer su mayor experiencia y dieron cuenta en la final de Robert Galloway y Alexander Erler con parciales de 6-3 y 6-4.