Linda Fruhvirtova, la abanderada de la nueva camada

Linda Fruhvirtova (82ª) pasó a la cuarta ronda del Abierto de Australia luego de derrotar a Marketa Vondrousova (86ª) por 7-5, 2-6 y 6-3. Con 17 años, la checa se convirtió en la tercera jugadora de 17 años o menos en llegar a los octavos de final del primer Grand Slam de la temporada (teniendo en cuenta las últimas 15 ediciones). Las otras dos en lograrlo fueron Amanda Anisimova (también con 17 años en el 2019) y Coco Gauff (con 15 años en el 2020).

República Checa es un país que en los últimos años tuvo varios nombres de mucho peso en el circuito. Petra Kvitova, (ex número 2 y ganadora de dos títulos de Grand Slam), Karolina Pliskova, (ex número 1 del mundo), Barbora Krejcikova, (ex número 1 en dobles y ganadora de varios títulos de Grand Slam), son solo algunos de los apellidos que se pueden mencionar.

Sin embargo, el país europeo también se anota en la lista que mejores jugadoras jóvenes tiene. De hecho, en el ranking WTA, las tres primeras menores a 18 años son, justamente, checas. Linda Fruhvirtova, es la abanderada de esta nueva camada. Con la victoria frente a Vondrousova se ubicó virtualmente en el puesto número 51 en lo que sería su mejor ubicación hasta el momento. Por detrás de ella aparece su hermana Brenda que, con sólo 15 años, también está dando de que hablar en el circuito femenino.

No obstante, la potencia del tenis checo no se termina ahí. Sara Bejlek, de 16 años y 9 meses, es la tercera mejor ubicada entre las tenistas jóvenes. Un poco más abajo aparecen Nikola Bartunkova (16 años) y Lucie Havlickova (17 años), quienes también se encuentran entre las mejores 15 menores a 18 años. Si se toman en cuenta aquellas que ya tienen 18 años, se pueden agregar a esta lista los nombres de Linda Noskova (58ª del ranking de la WTA), Barbora Palicova (205ª) y Dominika Salkova (312ª).

Linda Fruhvirtova había comenzado el 2022 en la posición 296 del ranking. Sin embargo, a base de buenos rendimientos, como el título que consiguió en Chennai (India), fue subiendo lentamente de puestos y logró terminar el año entre las 100 mejores. En este Abierto de Australia, tiene la posibilidad de seguir escalando y terminar de confirmar todas las esperanzas que se pusieron en ella. Por lo pronto, su próxima piedra en el camino tiene nombre y apellido: Donna Vekic. En octavos, contra la croata, buscará alcanzar por primera vez los cuartos de final de un Grand Slam.