Stefanos Tsitsipas (7° del ranking) se quedó con la victoria ante Daniil Medvedev (1°) en las semifinales del Masters 1000 de Cincinnati. El resultado para avanzar a la última instancia del certamen fue 7-6 (6), 3-6 y 6-3 en dos horas y 23 minutos de juego. Pese a que era la décima ocasión en la que se cruzaban, el de Atenas se atribuyó el primer partido ante el ruso siendo el líder del circuito.
La clave, explica el griego, residió en la lectura que hizo de su rival y de las circunstancias a lo largo del encuentro. "Sabía que ninguna de las veces iría en mi favor. El tenis consiste en porcentajes y números. Es raro ver un 70/30 o incluso un 55/45 cuando se trata de puntos ganadores. Todo está en los detalles. Sabía que estaba en el camino correcto mientras pudiera mantenerme dentro de unos márgenes, permanecer cerca y superarlos en algún momento. Tenía que presionar y dejarlo libre al mismo tiempo".
Y continuó: "Se volvió realmente tenso con su primer servicio, no estaba metiendo muchos primeros y cometió alguna doble falta en varios juegos del último set. Sentía que la pelota no salía volando de su raqueta, que se estaba esforzando demasiado. En ese momento presioné. Es algo que hice en varios intercambios consecutivos. Mucho esfuerzo físico. Sabía que era mi oportunidad de ir a buscarlo”.
En la definición del torneo, Tsitsipas se medirá con Borna Coric (152°). El head-to-head está igualado a una victoria para cada lado. El capítulo inicial lo ganó el griego en Roma 2018 debido al retiro del croata. Mientras que la segunda entrega se la llevó Coric en el US Open 2020 con un desenlace memorable que, con el pasar de los días, culminó con su estreno absoluto en los cuartos de final en un evento de Grand Slam.
