Alejandro Davidovich ganó en Chengdu el segundo título de su carrera después del de Mallorca, también de nivel 250. Antes, había disputado cinco finales con derrota en Montecarlo, Delray Beach, Acapulco, Washington y Basilea por lo que parece haber cambiado la suerte.
En la final ante Hubert Hurkacz por 6-4, 7-6 (7) salvó los tres puntos de set de los que dispuso el rival: "No es fácil describir el 'tiebreak', él estaba sacando muy bien, yo he tenido mi oportunidad cuando he roto en el 6-5. Tenía la esperanza de seguir luchando y ganar el título. No ha sido fácil, ha sido muy ajustado".
"Ganar en Mallorca me hizo soltar la mala energía que tenía, y ya sé cómo lidiar con la presión en los momentos ajustados. Sabía que tendría mi oportunidad . Al final tuve algo de suerte y estoy muy contento de cómo rendí hoy", agregó el español, número 28 del mundo.
"Hicimos un gran esfuerzo para volver más fuertes y estar al mejor nivel de rendimiento que podíamos", terminó.
Su sexta final fue finalmente la vencida. Tres meses después, la séptima también termina con el trofeo en las manos.
