Como tres veces campeón de la NBA con Los Lakers de Los Ángeles, Rick Fox no es un extraño a enfrentar nuevos desafíos en el mundo deportivo. Su experiencia en deporte, sin embrago, impulsó al ex primera ronda del draft en un mundo rápido del cual aprende cada día. El dueño del recién creado Echo Fox de la League of Champions Series (LCS), la organización de Fox ya ha pasado por muchas cosas por primera vez, su primer revés cuando el equipo fue forzado a renunciar a un partido este sábado cuando no tenía los jugadores suficientes para jugar”.
“El crecimiento es increíble de ver”, Fox dijo a ESPN después del partido de su equipo ante el Team Liquid el domingo. “Es un negocio de 750 millones de dólares, y en dos años será una industria de 2 billones. Asemeja todo lo que he experimentado en mi propio ambiente profesional, y por ello hago siempre todo el trabajo e investigación en ello, He reunido a un equipo que es más grande que solamente yo”.
Los video juegos no son nada nuevo para Fox, y un gamer desde los 12 años. Fox ha seguido la escena de los esports desde hace cuatro años, observando que su popularidad y aceptación han crecido en los principales medios de comunicación. Con la ayuda de su hijo Kyle –un fan de uno de los nuevos rivales de su padre, Counter Logic Gaming—Fox aprendió lo in y out de la League of Legends antes de comprar un lugar en el LCS para su temporada de primavera 2016.
“De todos los ex jugadores de la NBA, yo soy el mejor jugador de Ms. Pacman”, dijo Fox. “Fue Galaga, y otros juegos de Midway, Centipede – todos esos juegos que yo jugaba en el boliche cuando mi padre me llevaba y me daba 20 dólares cuando era niño. Esa era su manera de pasar el tiempo conmigo”.
La pasión de Fox creció cuando le dieron un Atari en sus años formativos. Cuando se fue a la Universidad del Norte de Carolina, para jugar con los Tar Heels, su interés en video juegos llegó con él. Fox cambió de Centipede a juegos más modernos y tradicionales como Madden.
Pero lo que podría haber impactado su amor por los video juegos no fueron los juegos de basquetbol o el madden – fue jugar World of Warcraft con su hijo.
“Cuando mi hijo tenía 10 años, fue la primera vez que comencé a crear un personaje para ese mundo y a enseñarle sobre habilidades de la vida a través de ese personaje”, mencionó Fox. “y sinceramente ese personaje fue nuestro durante cuatro años”.
Cuando los padres llevan a sus hijos al béisbol siempre esperan que una bola de foul se atrapada por sus hijos y crear una memoria que durará toda la vida. Con el interés de los esports entre los jóvenes, ¿Podríamos ver en el futuro que los esports sean el lugar común para que un padre lleve a su hijo a algún evento competitivo de videojuegos?
“Sí, pues hay una generación que ha crecido celebrando y disfrutando de la competitividad en los videojuegos”, dijo Fox. “Para mí, veo la relación con mi hijo a través de los videojuegos, entonces estoy seguro que él y su hijo o hija compartirán la misma pasión y amor por ello. Por eso puedes ver a los esports creciendo”.
Sobre ser ahora dueño de una franquicia, el ex basquetbolista sabe sobre todo lo que pasa un novato para llegar a ser un ganador y eso mismo aplica ahora como dueño.
“Era jalar del gatillo y comprarlo o de plano perder el barco”, aseguró el analista de NBA tv, quien consiguió a uno de los mejores jugadores del mundo para su equipo. “Somos novatos en esto – soy novato en esto, Habrá errores, lo que francamente, no nos espanta. De inmediato tratamos de rectificar, lo que hemos realizado. Estamos moviéndonos hacia adelante para ser la mejor organización que podamos”.
“Me encanta el aspecto de 5 vs 5”, señaló. “Me encanta que sea una dinámica de grupo, y que los jugadores tienen su posición. También me gusta como esas posición son más fuertes cuando todos juegan en equipo”.
Ahora el dueño del equipo Echo Fox no pierde un minuto del día sin pensar en llegar a más torneos, ligas y juegos con su franquicia.
