El irlandés convenció al mundo de que veríamos un clásico en UFC 329, pero solo hubo decepción tras la lesión que dejó a la UFC con las manos vacias.
El matchup era perfecto. Max Holloway es un peleador que siempre sale a divertir, a boxear, a intercambiar. Sin embargo, Conor McGregor se quedó muy corto a la expectativa en UFC 329.
Enfrentaba a un ex campeón de UFC, ex BMF, que le daría una pelea competitiva y entretenida ante la máxima estrella de este deporte. Pero Conor volvió a salir con una lesión que le cuesta la derrota.
La pelea duró un minuto y cinco segundos, pero no hubo mucha acción, McGregor trató de sorprender con una patada a la cabeza de Holloway y después se resbaló dos veces antes de recibir golpes en el suelo y de que el réferi Mike Beltran la detuviera.
Nadie puede culparlo por la lesión, que aparentemente pudo suceder antes de subir al octágono, ya que parece que no puede plantar el pie con firmeza antes de subir la escalinata.
Más aún cuando trató de hacer un Jorge Masvidal para crear un momento único, pero no funcionó y quemó ese último cartucho.
“Pensamos que es una ruptura de ligamento cruzado”, dijo Dana White tras la pelea.
El CEO del UFC también mostró poco interés en tratar de hacer la revancha, ya que desconoce el tiempo de recuperación de Conor y las condiciones en las que volvería.
Al excampeón de las 145 y 155 libras le bastó con unos cuantos días de promoción y un buen careo en la conferencia de prensa para revivir esa emoción de los años de su ascenso, pero las caras de decepción y los abucheos de las personas que pagaron más de 26 millones de dólares en taquilla para verlo fueron evidentes.
No había forma de que esta pelea quedara a deber: un nuevo KO de McGregor para ponerlo en la palestra de una pelea grande ante Paddy Pimblett, Ilia Topuria o hasta el título wélter; incluso una abrumadora actuación de Holloway hubiera ayudado a construir una posible pelea titular en 155 libras ante Justin Gaethje, pero la promoción se va con las manos vacías en el evento estelar.
La única buena notica fue la sólida victoria de Pimblett en el coestelar y la increíble atmósfera de su caminata, ya que abre la esperanza para un heredero, que, a pesar de su derrota ante Gaethje, puede quedarse con ese lugar como el rey de la popularidad.
Aunque será imposible que alguien supere al McGregor de antes. Incluyendo el de ahora.
