La pelea ante Rob Font en UFC 326 es una prueba dura para el mexicano, que busca mantener su objetivo de ser el campeón más joven de la historia.
Se acabó la etiqueta de prospecto para Raúl Rosas Jr. Este sábado enfrenta a Rob Font en UFC 326 en una pelea que debería mostrar si está listo para los mejores de la categoría a sus 21 años.
El peleador de origen mexicano de 21 años, nacido en Clovis, Nuevo México, dejó de ser el más joven de la plantilla del UFC en septiembre de 2025 con el debut de la brasileña Alice Pereira, de 19 años en Noche UFC. Esa fue una cartelera en la que Rosas estaba pautado para enfrentar a Font, pero una lesión le impidió estar ahí y su lugar lo tomó el mexicano David Martínez, que con la victoria, se metió al ranking.
Esa noche, Rosas estuvo entre el público deseando tener la oportunidad.
La llamada llegó meses después y el reto sigue siendo complejo. Con 5-1 en la promoción, este combate puede representar el salto que necesita Rosas (11-1) para cumplir la meta que se estableció cuando firmó como el más joven de la historia a los 17 años.
“Yo creo ahora que todos van a ser difíciles. Rob Font es la pelea perfecta para probarme. Ha sido main event, ha peleado con los mejores, es una buena pelea para demostrar mi nivel y que ya estoy listo. Que soy mejor peleador”, explicó Rosas a ESPN.
El ‘Niño Problema’ busca romper la marca de Jon Jones, campeón a los 23 años y 243 días cuando venció a Mauricio Rua en la división semicompleta, y sabe que necesita un año activo para recuperar el tiempo - ya que en 2025 solo pudo pelear una vez - y acercarse al objetivo.
“Ganar el sábado me va a cambiar la vida, estaré peleando con los mejores del mundo. Quiero pelear dos o hasta tres veces más este año. Quiero estar en el top 5 en el 2026 y poder romper el récord de Jon Jones el año próximo”, agregó.
El salto a la madurez
Rosas debutó en UFC en diciembre de 2022 con una victoria ante Jay Perrin en UFC 282. Ante una T-Mobile Arena llena en Las Vegas, Rosas se mostró a la altura del momento. Sin embargo, meses después vendría su primera derrota como profesional y a pesar de que ha sumado cuatro victorias más en el UFC, lesiones y otros temas de saludo le han impedido mantener la consistencia que buscaba.
Rosas decidió este año hacer su primer campamento completo en el MMA Lab de Las Vegas, un gimnasio con varios peleadores que han estado clasificados en su categoría como Mario Bautista, Kyler Phillips y Marcus McGhee, además de algunos talentos ascendentes como el peso pluma José Miguel Delgado.
Aunque ya había alternado los entrenamientos con ellos, esta vez se enfocó en hacer todo el trabajo ahí. “Tienen diferentes estilos, muchos peleadores de buen nivel, pude hacer una buena simulación de Rob Font”, explicó.
A pesar de que es una pelea de MMA, Font (22-9) es conocido por su educado jab y boxeo consistente, así que Rosas alternó con sparrings mexicanos para afinar sus manos.
“Sabemos que va a tirar box, cuando me llamaron para esta pelea ya estaba listo. Hice mucho sparring de box, con Amado Vargas, con Emiliano Vargas, Andrey Bonilla y Ari Bonilla, pude medirme con ellos en el box, hacer sparring de seis rounds. En MMA es diferente, pero me siento cómodo”, explicó.
Tras la espera de casi un año, desde su apretada victoria sobre Vince Morales en la Ciudad de México, Rosas siente la urgencia de un resultado contundente para avanzar en la categoría.
“Yo creo que lo finalizo, aunque sé que no ha pasado en mucho tiempo. Siento que lo puedo noquear o someter. Estoy listo para esa finalización”, agregó
Rosas Jr. tendrá este sábado su mejor posición en una cartelera de evento numerado con la tercera pelea en relevancia y está consciente de que puede ser el momento que represente un salto en su carrera.
“He dedicado toda mi vida a este deporte, desde los cuatro años, la verdad ya me siento listo. Son las peleas que buscaba desde que llegué a la compañía”, puntualizó.
