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Weaver volvió a hacer de las suyas

El derecho Jered Weaver lanzó otra joyita este miércoles, un juego de dos hits, en ocho episodios y se combinó con el taponero colombiano Ernesto Frieri, conduciendo a los Angelinos de Los Ángeles, a una blanqueada de 1-0, sobre los Mellizos de Minnesota frente a 32,209 aficionados congregados en el estadio de la A gigante.

Fue el tercero y último duelo de la serie frente a la novena comandada por Ron Gardenhire y ahora la tropa de Mike Scioscia hace maletas para viajar con rumbo al norte del estado, donde los esperan los Atléticos de Oakland, para una seguidilla de cuatro batallas, iniciando este jueves.

Inmediatamente después, la delegación de Anaheim se traslada al estado de la estrella solitaria, donde los Angels se enfrascarán en otras tres escaramuzas frente a los Vigilantes de Texas.

"Ellos nos habían ganado dos juegos y por eso, yo sentía que tenía que hacer algo para detenerlos, para impedir que hicieran carreras", destacó Weaver (5-5), que lanzó una larga jornada de 8 capítulos, realizando un total de 114 envíos a su receptor Chris Iannetta, recetando 9 chocolates y concediendo tan solo un pasaporte.

"Al final del octavo, me sentí un poco cansado y no tenía intención alguna de salir a lanzar para el noveno", reveló Weaver, quien elogió la labor defensiva de sus compañeros, para preservar la mínima ventaja.

"Un triunfo por 1-0 vale lo mismo que otro por seis carreras y para la situación en que nos encontramos, resulta muy bueno", agregó el abridor de los Angels, quien le ha ganado seis juegos en fila a los Mellizos, en el estadio de Anaheim.

En la novena entrada, vino al montículo el taponero colombiano Frieri, quien de inmediato se metió en problemas, caminando al primer bateador que enfrentó, a Clete Thomas, para luego golpear con un lanzamiento a Doug Bernier.

Pero, enseguida lograba una doble matanza, antes de cerrar la cortina, ponchando a Chris Herrmann, para asegurar su rescate número 25 de la campaña.

Y mientras le lanzaba a Herrmann, con la cuenta de 0-2, se metió un aficionado al terreno de juego, un energúmeno que, tras unos minutos de forcejeo con elementos de la seguridad, cerca de la primera base, fue retirado, para que el juego concluyera.

"No me sacó de balance ese incidente, porque me mantuve en lo mío, concentrado y pude hacer un buen lanzamiento para completar el ponche", explicó Frieri, relajado, tranquilo, luego de haber cumplido su labor, una noche después de ser sacudido por los bates de los mismos Gemelos.

"Este deporte es así, tiene ese detalle que es de todos los días y siempre ofrece la oportunidad de tomar revancha. Por eso, uno debe de estar preparado para hacer su trabajo, cuando lo llamen al juego", destacó Frieri.

Mike Pelfrey (4-8), se fajó a lo largo de 6 episodios, en los que le dispararon 5 imparables y le anotaron una carrera, para terminar con la derrota a cuestas.

BASTÓ UNA CARRERA

Los Angelinos no pierden tiempo y en el mismo primer episodio abren su cuenta, con la primera y la única carrera del encuentro, que fue depositada en el banco por el jardinero izquierdo, J.B. Shuck, quien inició la tanda con un sencillo que partió el diamante en dos.

A continuación, se robó la intermedia y desde ahí partió, para llegar hasta la registradora con el imparable productor de Albert Pujols, hacia el centro del parque.