Valentina Cáceres y Marina Ibañez, dos promesas del Club Vicentinos

Valentina Cáceres y Marina Ibañez. ESPN.com

Vicentinos es un club que nació de otro. Debido a una diferencia de pensamiento, jugadores decidieron fundar su propia institución en Av. Primera Junta 3165, San Miguel. Valentina Cáceres y Marina Ibañez son jugadoras de Vicente desde sus inicios, en el 2012. Valentina debutó en Primera el sábado 21 y Marina es la capitana de un equipo que está en crecimiento.

"Hubo un grupo de jugadores, tanto de hockey como de rugby, que se juntaron, tuvieron una idea, un sueño y vinieron acá con la ayuda de los socios, padres, amigos, familiares", comentó Marina. Es un trabajo de todos los días, donde todos los integrantes de este club aportan su granito de arena. Con mucho esfuerzo Vicentinos es lo que es hoy gracias a su gente.

Como capitana, para Maru es un orgullo y una felicidad pura vestir la camiseta y jugar en Primera A. Acompañar a las más chicas y ser una referente es algo que lleva con mucha responsabilidad, porque sabe lo que significa llevar la cinta. Valen transita algo similar: "Soñaba mucho estar acá, trabajé mucho para esto también desde muy chiquita y jugar hoy al lado de referentes, amigas y compañeras es algo muy lindo la verdad y más vistiendo la camiseta que llevo desde tan chica y que amo". A pesar de haber jugado su primer partido de titular con Primera -en muchos clubes que tienen rugby esta es la forma de debutar-, desde quinta división que tiene minutos en cancha y siempre fue una parte primordial del equipo.

¿Cómo es Maru como capitana? "Es una jugadora con a veces perfil bajo, a veces no tanto, pero siempre está ahí para la compañera, para darte alguna ayuda, algún comentario, siempre con la mejor, está ahí para bancarte y acompañarte", dijo Valen. Con su palabra constante dentro de la cancha, se nota que su equipo se apoya mucho en ella.

La Primera A de Vicentinos es un equipo muy chico, con un promedio de edad de 22 años aproximadamente y si bien uno de los objetivos siempre es el ascenso a una categoría más alta, priorizan la formación de las menores "Queremos sentar bases para las nuevas camadas que van a llegar, recibirlas de la mejor manera y siempre el sueño sería intentar estar peleando lo más arriba posible", dijo Maru. Además, al ser un club relativamente nuevo, la idea de siempre seguir creciendo está latente en todos los jugadores, tanto de hockey como de rugby. Valen vivió todos los momentos buenos y malos con Vicente, y ahora que le toca estar dentro de la cancha su meta es bien clara: "Mi sueño es estar peleando algún ascenso en algún momento de mi vida con mis amigas".

La Primera A de Vicentinos es un equipo joven con sueños grandes. Acomodándose a su realidad -muchas jugadoras experimentadas dejaron en 2025- se están adaptando como equipo y como grupo humano. Todas están juntas tirando para el mismo lado, y si bien no saben si este año se va a dar el ascenso, si ven un futuro próspero al equipo en el largo plazo. "Si tuviera que elegir una palabra para describir al equipo sería resiliencia, hay mucho esfuerzo de cada una de nosotras", finalizó Valen.