MLB Playoffs 2026: ¿Fin de la era Chisholm en los Yankees?

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Los Yankees dejaron en la banca a Jazz Chisholm Jr. en el primer juego de la Serie de Comodines ante los Red Sox.


NUEVA YORK -- Buscando mejores turnos contra un abridor zurdo, los New York Yankees optaron por colocar a Anthony Volpe en la segunda base, dejando en la banca a Jazz Chisholm Jr., quien, en teoría, es el incumbente de la posición (y uno de sus principales toleteros), en su primer juego de la postemporada 2026 de las Grandes Ligas.

En la apertura de la serie entre comodines de la Liga Americana contra los Boston Red Sox, el manager de los Yankees, Aaron Boone, decidió aprovechar el bate derecho de Volpe, quien tuvo OPS de .696 desde que regresó de las ligas menores, en lugar de Chisholm, quien bateó .218 con OPS de .650 contra zurdos en el año.

Mientras Nueva York envió al derecho Cam Schlittler, el favorito para ganar el premio Cy Young del joven circuito este año, Boston puso en el montículo a Payton Tolle, un zurdo que tuvo efectividad de 3.03 en 148.2 entradas en su temporada de debut en las Grandes Ligas,

“Probablemente la mayor fortaleza de los Red Sox este año sea su pitcheo. Nos van a poner a tres excelentes abridores y también tienen mucha profundidad en el bullpen, que usarán contra nosotros”, dijo Boone.

“Así que habrá algunos enfrentamientos desfavorables para nosotros en ocasiones. Ojalá haya algunos en las situaciones más importantes que podamos aprovechar. Estos juegos a veces se reducen a un turno al bate difícil con un enfrentamiento desfavorable”, agregó.

Pero el movimiento de los Yankees no debería ser visto simplemente como una decisión circunstancial para sacar ventaja en el pareo bateador-lanzador, sino como el anuncio del fin de la era Chisholm en el Bronx.

Además de que Tolle, extrañamente, fue más dominante contra bateadores derechos (.211 de promedio de bateo en contra con 2.94 de efectividad) que contra zurdos (.248 y 3.28), lo que le quita algo de peso a la decisión, Chisholm será agente libre en un mes.

Y esa es la parte más importante de la ecuación.

"Supongo que sí", dijo Chisholm, sin abundar, cuando le preguntaron si estaba sorprendido de no abrir en el juego más importante del año para los Yankees.

El día anterior, durante las prácticas de preparación para la serie en Yankee Stadium, cuando le cuestionaron acerca de si se molestaría por no integrar la alineación titular, el infielder bahameño dijo: “¿Quién no lo estaría? Como competidor, ¿quién no lo estaría? Son los playoffs. Quieres jugar”.

Cuando los Yankees lo dejaron en la banca el martes, básicamente estaban abonando lo que muchos intuían en Nueva York: Los días de Chisholm con el uniforme rayado están terminando.

Además de que ha sido una fuente de molestias y distracciones en sus dos años y medio con los Yankees, Chisholm, quien proclamó que buscaría un contrato de entre $280 y $350 millones de dólares en la agencia libre, tuvo una deficiente última temporada de contrato, bateando .231 con OPS+ de 97 (siendo 100 el promedio de la liga).

Es verdad que pegó 19 jonrones y se robó 41 bases, pero su producción general puede ser aportada por un jugador que no gane $35 millones, como dijo Chisholm que buscaría en el mercado.

“Tengo 28 años, quiero un contrato de entre ocho y diez años”, afirmó Chisholm, quien devenga un salario de $10,2 millones en el 2026 y tiene 14.2 WAR en siete años en las ligas mayores. Suerte en esas aventuras económicas invernales.

En resumen, más que un simple “platoon” de playoffs, lo que hicieron los Yankees cuando dejaron a Chisholm en la banca fue adelantar lo que ya era un rumor. En noviembre, Jazz tendrá que llevar su música a otro lado.