Cómo el expelotero cubano se ha reinventado para triunfar en el béisbol, como músico y actor en el exigente circuito teatral de Broadway.
NUEVA YORK -- Es verano, estamos en la ciudad de Nueva York, el olor a salchichas hervidas inunda el ambiente, hay decenas de fanáticos de los New York Mets lejos de su zona de influencia. Están la mayor parte del tiempo en silencio, al igual que varias estrellas del béisbol, mientras el cubano José Iglesias acapara casi toda la atención.
Pero no te engañes. Candelita no regresó con los Mets. Tampoco estamos en Queens, en el Citi Field. La peculiar escena es más al oeste, en el histórico y centenario Teatro Gerald Schoenfeld (antes conocido como Plymouth Theatre), por donde han pasado Helen Mirren, Al Pacino y otras grandes figuras de la actuación, y que forma parte del reconocido circuito teatral de Broadway en el centro de Manhattan.
Tras una fructífera carrera como beisbolista profesional, que incluyó 15 años en las Grandes Ligas y cerca de $50 millones en ganancias, Iglesias supo reinventarse y debutar en el teatro como narrador en la multipremiada obra teatral "Buena Vista Social Club", un musical tan cubano como el ajiaco.
Su participación especial fue programada por un período limitado de seis semanas, del 27 de agosto hasta el 4 de octubre, pero posteriormente se acordó extenderlo otro mes y medio, hasta el 15 de noviembre.
Curiosamente, desde el 22 de octubre se unirá a la banda musical del espectáculo otro expelotero, el puertorriqueño Bernie Williams, un jardinero Todos Estrellas de los New York Yankees convertido en guitarrista de jazz nominado al Grammy Latino.
"Fue una bendición increíble conectar con tantas personas. Estaba súper nervioso, súper, súper nervioso, pero lo disfruté un montón. Conecté con tantas personas, el elenco completo apoyándome, eso fue mágico", dijo Iglesias a ESPN Digital durante una de las pocas horas libres que tuvo en los primeros días de la obra.
"Definitivamente tener, no solo grandes músicos y actores, sino también tener grandes seres humanos dentro de ese teatro, definitivamente me ayudó a poder llevar a cabo mis primeros shows acá en Broadway", apuntó.
La obra teatral cuenta la historia de los legendarios músicos Omara Portuondo, Ibrahim Ferrer, Eliades Ochoa y Compay Segundo, integrantes de la banda Buena Vista Social Club que grabó el famoso álbum homónimo, quienes vivieron la encrucijada de quedarse o marcharse de Cuba después del triunfo de la revolución comunista de Fidel Castro.
La historia no es muy ajena a Iglesias y millones de cubanos que en algún momento tuvieron que tomar la decisión de abandonar todo lo que conocían para cumplir sus sueños o simplemente quedarse.
Iglesias, el pelotero, inició su carrera profesional a los 16 años en Cuba con los Vaqueros de La Habana, pero en julio del 2008 abandonó la selección nacional juvenil de su país mientras jugaban en Canadá y un año después acordó con los Boston Red Sox un contrato de cuatro años por $8.2 millones que incluyó un bono por firmar de $6 millones.
Un gran torpedero defensivo, Iglesias jugó en las Grandes Ligas, entre el 2011 y el 2025, con Boston, Detroit Tigers, Cincinnati Reds, Baltimore Orioles, Los Angeles Angels, Colorado Rockies, Mets y San Diego Padres. Conectó 1,212 hits, quedó segundo en la votación del Novato del Año en 2013 y fue convocado al Juego de Estrellas del 2015.
El arte no le es ajeno a 'Candelita'. En el verano del 2024, mientras jugaba con los Mets, grabó su canción, "¡OMG!", que llegó hasta el número 1 en la lista Latin Digital Song Sales de Billboard, fue adoptada por la franquicia de Queens como su grito de guerra mientras sorprendía al mundillo de las ligas mayores, avanzando hasta la final de la Liga Nacional.
Iglesias aún jugó en las ligas mayores el año pasado, pero se marchó sin ruido, quizás, para enfocarse por completo en su fase artística.
"Honestamente, la música siempre me ha gustado, siempre ha corrido por mis venas" dijo. "Pero la actuación es algo que nunca esperé, es algo que simplemente cayó del cielo, una bendición de Dios que tocó mi puerta y me siento muy contento", agregó.
"La verdad que la energía que se vive, que se siente en un teatro es único, es una experiencia de verdad que nunca soñé, la verdad si te digo que lo soñé, que quería ser actor, que quería actuar, que quería estar en Broadway, la verdad que nunca me pasó por la mente, pero a veces, como dice la canción, la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida", dijo Iglesias.
Cambiar de escenario, del diamante a las tablas, no ha variado la intensidad de la preparación. Iglesias tuvo que mudarse en los alrededores del "midtown" de Manhattan, muy cerca del Teatro Gerald Schoenfeld, para sobrellevar la cargada agenda de la obra, que incluyó muchos ensayos al principio, funciones sencillas los miércoles, jueves, viernes y domingo y doble tanda los sábados.
"Yo siento que en la pelota tienes más margen de error, por ejemplo, se te va un rodado y [los coaches y compañeros] te dicen tranquilo, eso está en la pelota. Pero si en la tarima se te olvida el guion, desafinas, no cantas, es diferente. Broadway es en vivo, no es una grabación", dijo Iglesias, tratando de encontrar similitudes y diferencias entre jugar pelota y actuar.
"Todo es en vivo. De hecho, por primera vez en 78 años de Broadway, la banda está en el escenario. Todo completamente en este show es en vivo, todo, todo, todo lo que pasa cada día es un show diferente, tenemos los músicos y tenemos el margen de improvisar, tienes que estar bien activo en la tarima, porque en cada función, puedes batear lo mismo para el jardín derecho que para el jardín izquierdo", explicó.
Entre las cosas que Iglesias tuvo que sacrificar por los rigores de la obra están la ceremonia que celebraron los Mets el 19 de septiembre para retirar el número 15 del puertorriqueño Carlos Beltrán, un recién estrenado miembro del Salón de la Fama de Cooperstown.
Beltrán, un amigo cercano de Iglesias, fue una de las primeras personalidades del béisbol que asistió a la nueva temporada de "Buena Vista Social Club". El también pelotero puertorriqueño de los Mets, Francisco Lindor, y el retirado toletero venezolano Víctor Martínez también estuvieron en una función, mientras que los propietarios de los Mets, Sandra y Steve Cohen, tienen una visita agendada.
Los cantantes y actores puertorriqueños Marc Anthony y Lin-Manuel Miranda, la actriz dominicana Dascha Polanco, la legendaria actriz estadounidense Susan Sarandon, el salsero dominicano José "El Canario" Alberto y los cantantes boricuas Elvis Crespo y Tito Nieves son algunos de los artistas que asistieron a ver la obra.
"Es una bendición linda, una bendición súper, súper, súper preciosa que estoy disfrutando cada día. Muchos muchachos estarán viniendo, otros, desafortunadamente, no han podido por estar jugando, pero sí han pasado y seguirán pasando", contó Iglesias.
"Me siento muy orgulloso ya que Buena Vista Social Club se formó en Cuba, pero es una banda que ha trascendido el mundo, desde un rincón a otro", dijo Iglesias. "Estoy sumamente orgulloso de representar el deporte, de representar a Cuba, de representar a Latinoamérica como inmigrantes en las tablas y en un escenario como Broadway", apuntó.
"Si te digo que lo soñé, que quería ser actor, que quería actuar, que quería estar en Broadway, la verdad que nunca me pasó por la mente, pero a veces, como digo, la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida", reiteró "Candelita", el hombre de fildeos increíbles que un día dejó las Grandes Ligas de béisbol para "subir" a las Grandes Ligas del teatro.
