Rintaro Sasaki dijo no a Fukuoka SoftBank Hawks y se decidió por Miami Marlins para acelerar su llegada a MLB
MIAMI -- Rintaro Sasaki estaba listo para convertir en realidad un sueño largamente anhelado.
El poderoso bateador japonés tenía que tomar una decisión. Podía regresar a Stanford, donde jugó beisbol universitario durante dos temporadas. Podía emprender una carrera profesional en su país natal, donde fue seleccionado el pasado mes de octubre por los Fukuoka SoftBank Hawks en la primera ronda del Draft de la Liga Japonesa de Beisbol Profesional.
O bien, podía firmar con los Miami Marlins de las Grandes Ligas, equipo que lo seleccionó en la octava ronda del Draft amateur a principios de este mes.
No fue una decisión fácil para Sasaki, pero a fin de cuentas resultó ser la más acertada.
"Mi sueño siempre ha sido llegar a las Grandes Ligas lo antes posible", dijo Sasaki el jueves, vistiendo el uniforme de los Marlins. "Ésa es una razón importante para elegir a Miami. Me brinda una gran oportunidad".
Los Marlins presentaron a Sasaki el jueves, después de que él anunciara a principios de semana que renunciaría a una carrera profesional en Japón para firmar con Miami. El acuerdo de Sasaki con los Marlins es por 210,200 dólares.
"No sé cuál será el resultado", dijo Sasaki en japonés. "Por supuesto aspiro a llegar al máximo nivel y pienso en ello constantemente. He elegido este camino, así que daré lo mejor de mí y haré todo lo posible por mejorar".
Sasaki dio el sorprendente salto de jugar beisbol de preparatoria en Japón a asistir a una universidad estadounidense, renunciando a la vía profesional japonesa para intentar acelerar su camino hacia las Grandes Ligas. Jugó bajo la dirección de Toru Ohtani —padre del superestrella japonés Shohei Ohtani— y ostenta el récord histórico de jonrones en el beisbol de preparatoria de Japón, con 140.
El primera base de 21 años jugó dos temporadas en Stanford; el año pasado, en su segundo año universitario, registró un promedio de bateo de .262 con 16 jonrones y 47 carreras impulsadas.
"Estuve indeciso sobre esta decisión hasta el último momento", comentó Sasaki a principios de semana. "Desde que decidí asistir a Stanford, siempre tuve un fuerte deseo de ponerme a prueba en Estados Unidos. Al final, ese deseo se impuso. Sentía que quería ver hasta dónde podía llegar desafiándome a mí mismo en Estados Unidos, y ese sentimiento se volvió más fuerte que cualquier otra cosa".
Añadió que espera que su paso por Stanford —aprendiendo inglés y acostumbrándose al ajetreo de la vida universitaria— le ayude a adaptarse a su nuevo equipo y a su nueva ciudad.
Aprendió a hablar inglés hace apenas unos años. Todavía se está familiarizando con el idioma, pero ya tiene la mira puesta en otro.
"Primero el inglés", dijo, "y luego, al mismo tiempo, el español".
