March Madness también es de ellas... y esta vez hay imperio en juego

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UConn busca otro título y el resto del bracket la oportunidad de romper el orden establecido. Es ahí donde March Madness encuentra su verdadera esencia


Durante años, el torneo femenino vivió bajo una narrativa cómoda: dinastías claras, jerarquías marcadas y finales previsibles.

Pero marzo ya no permite eso. Marzo exige caos… incluso cuando hay una reina. Y en 2026, esas reinas volverán a ser las Ladies Huskies.

El equipo de Geno Auriemma no solo llega como campeón defensor tras imponerse a South Carolina en una final que sólo fue del lado de UConn. Esta vez, llega invicto, dominante, con una línea histórica que no admite matices. Esto no es una sorpresa: es la continuación de una dinastía que nunca dejó de imponer condiciones.

Pero ahí está el verdadero giro. Nunca había sido tan difícil repetir. No por la presión externa, sino por el peso del propio legado. Porque en UConn no se compite contra el rival de turno, sino contra la mejor versión de sí mismas que ya existió antes.

Desde 1995, Auriemma ha construido algo más que campeonatos: ha definido eras completas. Temporadas invictas, títulos consecutivos, presencia constante en Final Fours. La historia no es contexto, es estándar. Y ese estándar convierte cada nuevo intento en una exigencia casi imposible de sostener.

Este equipo, 34-0 y con una diferencia promedio cercana a +39 puntos, tiene argumentos para ser uno de los más completos de la era moderna. Con figuras como Sarah Strong y Azzi Fudd, más una rotación profunda y balanceada, UConn no solo gana: controla, impone y ejecuta.

Sin embargo, este torneo no vive de cuentos improbables. El bracket femenino de 2026 está lleno de amenazas reales, equipos construidos no para sorprender, sino para competir de tú a tú con la élite. Y eso cambia completamente la conversación.

UCLA Bruins llega con marca de 31-1 y 25 victorias consecutivas, respaldada por el dominio de Lauren Betts y el liderazgo de Gabriela Jaquez. No es una historia emergente, es una potencia consolidada que entiende su momento.

Por su parte, Texas Longhorns representa el perfil más incómodo: físico, probado y consistente. Con 14 victorias ante equipos rankeados, dejó claro su nivel tras dominar a South Carolina en la final del SEC, en un partido que expuso grietas incluso en la élite.

Las South Carolina Gamecocks de Dawn Staley siguen siendo referencia, mientras que LSU Tigers, dirigidas por Kim Mulkey, mantienen ese perfil físico y competitivo que siempre incomoda. Y en el fondo del cuadro, Vanderbilt Commodores aparece como el nuevo actor que nadie puede ignorar.

La historia reciente del torneo lo deja claro: la perfección puede romperse y las finales pueden abrirse en cualquier momento. Marzo no necesita milagros para generar drama. Solo necesita equipos capaces de sostener la presión… o de quebrarla en el momento exacto.

Texas ya lanzó el primer aviso. Su victoria en el SEC no solo fue contundente en el marcador, sino en la forma: intensidad defensiva, control del ritmo y ejecución precisa. Madison Booker, como MVP, fue el reflejo de un equipo que no depende de momentos, sino de estructura.

UCLA, en cambio, representa algo más que resultados. En Gabriela Jaquez hay liderazgo, identidad y una conexión especial con el público latino. Su presencia no solo suma en la cancha, también amplía el alcance de un torneo que históricamente ha carecido de esa representación.

Por eso, la pregunta no es si UConn es el mejor equipo. La pregunta es si cuando llegue el momento decisivo, alguien puede hacerlas parecer humanas. Porque si eso ocurre, aunque sea por un partido, todo cambia.

UConn busca otro título. Auriemma, otro capítulo en su legado. El resto del bracket, la oportunidad de romper el orden establecido. Y ahí, justo ahí, es donde March Madness encuentra su verdadera esencia.

Marzo nunca se ha tratado solo de quién es el mejor. Se trata de quién puede sobrevivir cuando finalmente llega el golpe.

Y esta vez, ese golpe lo veremos todos. Cada posesión, cada ajuste, cada momento que define una temporada entera.

Porque March Madness también es de ellas… y ustedes lo podrán vivir en ESPN y Disney Plus.