
Mark J. Rebilas/USA TODAY SportsEl monstruoso contrato de Zack Greinke ha sido un desastre para los Diamondbacks y Tony La Russa en su primera temporada.
El fiasco de Yoan López
No hay error más grande que el flujo constante de errores alrededor del lanzador derecho cubano Yoan López. La flamante nueva oficina central lo firmó por $8 millones luego de la temporada 2013, aunque parecía que otros equipos le habían asignado un valor de cerca de una décima parte de ese número. Los Diamondbacks no entendían las reglas del dinero para firmas internacionales, y por ende no estaban conscientes de que tenían que pagar una penalidad de $8 millones por encima del bono a López Y se les prohibió firmar peloteros el 2 de julio de los siguientes dos años luego que el acuerdo de López fuese oficial. Según ha resultado, no solo López ha lucido muy por debajo de lo esperado, sino que ha recibido evaluaciones negativas del propio personal de los Diamondbacks, ya que entrenadores y jugadores han confrontado problemas con él. Él consideró quitarse del béisbol el mes pasado, lo que derivó en una serie de comentarios de parte de La Russa donde dijo, "tenemos tres personas en ese grupo de cazatalentos en el último año que lo han calificado (a López) entre los tres mejores en cuanto a su potencial de fuerza en el brazo/variedad de lanzamientos/tipo de cuerpo, en nuestra organización y en comparación con otras organizaciones en las Grandes Ligas". Como dije en Twitter en aquel momento, eso no puede ser, porque López ni siquiera es uno de los tres mejores prospectos en el sistema de Arizona, y ni siquiera está entre los 200 mejores en todo el béisbol.La debacle del sorteo de 2015
El sorteo de 2015 fue una gran oportunidad para los Diamondbacks de rellenar su sistema de fincas, ya que tenían el primer turno general y uno de los prespuestos para firmas más grandes del draft. Antes de que siquiera comenzara el sorteo ya habían malgastado parte del mismo, cambiando un turno de balance competitivo a Atlanta solo para salir del contrato de Trevor Cahill. Los otros dos cambios llegaron con varios días de diferencia, donde Arizona envió a Cahill a Atlanta por el jugador de liga menor Josh Elander, a quien dejaron libre luego de 14 juegos, y enviaron enviaron el turno a Atlanta por el jardinero prospecto Víctor Reyes. El valor de ese turno era de $814,300, dinero que los Diamondbacks no pudieron gastar en sus propias selecciones... y el cambio también significó que los Diamondbacks tenían una oportunidad menos de utilizar algunos de esos ahorros en el primer seleccionado, Dansby Swanson, para firmar a un jugador de primera ronda que cayera por razones financieras en un lugar con bono por encima de lo estipulado en ese turno. Ahí fallaron completamente en jugar de forma apropiada con el actual sistema del draft. ¿Cuánto fallaron? Los The Diamondbacks fallaron en gastar su total asignado de dinero de bonos para firmas en 2015, dejando de utilizar $1.7 millones, dinero que se pudo haber gastado en jugadores sin tener que pagar penalidades. Eso es el equivalente a renunciar a toda una selección de primera ronda, todo debido a la mala planificación. La mayoría de los equipos tomarían por lo menos dos o tres jugadores con altas demandas de bonos más tarde en el sorteo en un escenario como ese - si tuvieran dinero sobrante de su monto asignado luego de firmar sus selecciones en las primeras 10 rondas, ellos lo gastarían en uno o más jugadores seleccionados más tarde en el sorteo. Pero los Diamondbacks no hucieron esto. Ellos solo se embolsillaron el dinero en detrimento de su sistema de fincas.Pobre evaluación de jugadores
El fallar en evaluar apropiadamente el talento aquí no solo aplica a los jugadores fuera de la organización. Otros ejecutivos me han dicho que Stewart no conoce a sus propios jugadores tan bien como debería hacerlo un gerente. Un ejemplo claro es cuando los Diamondbacks colocaron al relevista Will Harris en waivers luego de la temporada 2014, lo que desató un gran número de reclamos sobre él. Harris lanzó 52 2/3 entradas en 2013 con efectividad de 2.95 y FIP de 2.74, perdiendo algo de tiempo y cayendo en mala racha en 2014, pero logrando ponchar comoquiera al 30 por ciento de los bateadores que enfrentó en esa última campaña. Los Diamondbacks lo regalaron a cambio de nada. Los Astros ganaron el reclamo y recibieron 117.2 entradas con efectividad de 2.22 y FIP de 3.20 de él en poco más de un año desde entonces. Mientras tanto, el propio bullpen de los Diamondbacks ha sido más o menos uno de esos fuegos inagotables desde que llegaron Stewart y La Russa.
Mark J. Rebilas/USA TODAY SportsMuchas de las movidas hechas o propuestas por el gerente de Arizona Dave Stewart han dejado a muchos rascándose sus cabezas.