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Las Diablas quieren repetir la historia de Irlanda en el Mundial 2018

Hace cuatro años, en Londres, se disputó la 14° edición de la Copa del Mundo femenina, y más allá de contar con lo habitual, un Países Bajos imbatible -dirigido por Alyson Annan-, aquel torneo tuvo una sorpresa verde llena de logros históricos: Irlanda. Chile quiere ser, en esta edición, algo similar a aquel equipo europeo que dio el batacazo, pero para eso deberá dejar a su ejemplo en el camino porque comparten el Grupo A.

La historia de la Armada Verde en la Copa del Mundo de Londres 2018 es hermosa. Irlanda volvió a una Copa del Mundo después de 16 años de ausencia. Participó en Ámsterdam 1986, Dublin 1994 y por última vez en Perth 2002. Hasta ese momento, su mejor resultado había sido el 11° lugar cuando el torneo se disputó en su casa. Nunca habían llegado a estar entre los ochos mejores.

Es cierto que el recorrido de Irlanda parecía tener rivales no tan fuertes. Compartió el Grupo con Estados Unidos, India y el mejor posicionado era Inglaterra que venía del oro olímpico de 2016 como Gran Bretaña. Perdió con las inglesas, pero las inglesas luego empataron con los otros dos rivales a los que Irlanda venció. De esa forma las Verdes quedaron primeras en el grupo con seis puntos (Inglaterra con cinco) y clasificaron de forma directa a los cuartos de final. Hito número uno.

En este primer cruce eliminatorio, Irlanda volvió a enfrentar a India y empataron. Pero la magia estaba del lado europeo y terminaron pasando a semifinales por shoot-outs. Hito número dos.

Estar entre los cuatro mejores ya era soñado, seguro alcanzaba y se notaba en la alegría de las jugadoras. Pero, ¿por qué no soñar un poco más? España fue el rival. Otro empate y la arquera, Ayeisha McFerran, que le da el hito número tres a este equipo que ya estaba en las nubes. Así lograron llegar por primera vez a una final. Y es que una Copa del Mundo tiene muchos condimentos y si hay algo de suerte en los oponentes que tocan, también hay que saber ponerle el corazón. Eso fue Irlanda.

La final fue otro capítulo. Llegó, ahora sí, el imbatible naranja. No se podía hacer nada y el resultado lo demostró. Irlanda perdió 6 a 0 con Países Bajos, pero claro que no lloraron, el logro ya era sumamente valioso, increíble, impensado.

Chile quiere eso, el cuento de hadas. Las Diablas quieren ser las tocadas por esa varita. Trabajaron duro para llegar a este Mundial y no esperan que la suerte actúe por ellas pero la quieren de su lado. Llevan casi 10 años buscando esta posibilidad. Saben que el Grupo que les tocó es difícil: Países Bajos (1° del ranking), Alemania (5°) y la Cenicienta de 2018, Irlanda (13°). Van a ir a buscar quedar al menos terceras en la zona para poder llegar a octavos de final. Sí, se puede. Y después es un partido. El problema es que de quedar terceras y gana en octavos, volverían a cruzarse en cuartos con el 1° de su Zona. Paso a paso.

La historia la empezaron a escribir varias chilenas hace tiempo, este grupo de 20 viajará a Ámsterdam a concretar este sueño. El hito número uno ya está escrito. ¿Continuará?