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La edad sí es un problema para los Lakers 

Toño Rodríguez ESPN

Va a ser interesante cómo se redondea el roster de los Lakers

Viejos, es un adjetivo en el que Anthony Davis difícilmente hubiera pensando cuando se unió a los Lakers para convertirse en el pilar de largo plazo de la organización, pero la próxima temporada tendrá que luchar contra esa idea con la que el mundo los juzgará por la constelación de estrellas en extinción que lo van a acompañar.

Todos han sido grandes jugadores y algunos lo siguen siendo, pero el tiempo no perdonó ni a Michael Jordan cuando perdió reflejos defensivos, por lo que el promedio de edad de 35.5 años de su elenco es un handicap de peso considerable que Davis tendrá que compensar desde el arranque y que no se volverá más sencillo conforme avance el calendario.

LeBron James, Trevor Ariza y Marc Gasol tienen 36; Carmelo Anthony, 37; Dwight Howard, 35; y la sangre joven del combo, Russell Westbrook, 32, lo que nos hace preguntarnos cuántos años deben tener las estrellas en esta liga para que sus equipos lleguen profundo y si realmente pasar de los 30 es tan grave en este caso.

Al parecer sí lo es. La rotación estelar de los Bucks, para comenzar por lo campeones, está por debajo del tercer piso con un promedio de 29 años, que se vuelve más dramático en contra de los Lakers si consideramos que su gran pareja anotadora, la de Giannis y Middleeton que jugó 42 minutos en el último partido, está en 27.

Luego vienen los subcampeones Suns con la percepción de que firmar a un veterano de la liga de LeBron James los puso en el siguiente nivel, lo cual es cierto, pero impulsado por un reparto que promedia 25 años y que aún con los 36 de Chris Paul no rebasan los 28, en una clara muestra de que tener tener experiencia es efectivo, siempre y cuando esté acompañada de piernas para correr.

El MVP de la temporada, Nicola Jokic, tiene 26 y el que quedó en segundo lugar de las votaciones, Joel Embiid, 27, para completar la evidencia de cuáles son los rangos de los jugadores que están claramente en su prime y lo lejos que lucen los Lakers de ellos; eso sin meternos con los humillantes 22 de Doncic y Young, dos de los principales candidatos a ser el próximo jugador más valioso y líderes de equipos que van a competir en los playoffs.

Por su puesto que el tema no son los números por sí mismos, sino el riesgo de lesiones que viene con los años, del que ni un super humano de los cuidados de LeBron James ha salido invicto, combinado con el desgaste de cómo se defiende en la NBA, especialmente en situaciones de transición que separan a los buenos de los mejores y exhiben a los que carecen de velocidad.

Los Lakers están cargados de una experiencia que fácilmente puede ganar un torneo corto, hasta uno de barrio, esos que se deciden por el colmillo de cuándo tomar los triples y cómo hay que meter el cuerpo en la pintura, pero ésta es la liga más atlética del mundo en la que no puedes aspirar al título sin dinamita.

Russell Westbrook aún tiene pólvora y será el principal aliado de Anthony Davis para asumir el desgaste, sin embargo, a este punto de la agencia libre al equipo le faltan piezas jóvenes, además de tiradores, lo que no es un detalle menor para espaciar la cancha y permitir que los veteranos jueguen de espaldas a la canasta.

Va a ser interesante cómo se redondea el roster de los Lakers a partir de este momento y las reacciones que vengan de Anthony Davis, porque todos han llegado con el sueño de ser campeones antes de retirarse, pero le han dejado demasiada carga a una sola ceja, así sea la más poderosa del planeta.