Mariano Trujillo
Getty ImagesTrujillo vivió la derrota con Chivas USA y la alegría por el título de México en la Copa Oro

PHILADELPHIA -- Arribamos a la ciudad de Philadelphia el día jueves, ya entrada la noche, después de un vuelo de casi cuatro horas y treinta minutos desde el aeropuerto de Los Ángeles.

Me encontraba un poco cansado, pero también con apetito, por lo que junto con algunos compañeros aprovechamos para dar una caminata y probar los tradicionales sandwiches de carne con queso de Philadelphia; estos sandwiches están dentro de mis favoritos, así que no podía dejar pasar la oportunidad de probarlos.

Caminamos por una calle estrecha de apenas dos carriles que me hizo recordar las del centro de la capital mexicana; la apariencia de los edificios es vieja y deja ver la antigüedad de Philadelphia, que fue una de las primeras trece colonias fundadas en los Estados Unidos. A lo largo de la pintoresca avenida se podían encontrar desde restaurantes, hasta tiendas de artículos deportivos, pero en su gran mayoría eran establecimientos que ofrecían los famosos sandwiches.

Nos dirigimos al local con mejor reputación en la zona y créanme que bien valió la pena la caminata y la espera en la fila, para ser atendidos, pues no hay como probar la comida tradicional en el lugar de origen de la misma.

Creo que este viaje estaba de antojo porque en el camino de regreso al hotel encontré un restaurante mexicano de nombre Las Bugambilias, un lugar pequeño y acogedor decorado con artículos mexicanos de diferentes estados del país. Al día siguiente, después de cumplir con nuestro itinerario, tuve la oportunidad de visitar el restaurante y degustar algunas de sus opciones en el menú que por cierto era muy completo. Me llevé una agradable sorpresa con la calidad y el sabor de los platillos; fue una cena que de verdad disfruté y que me hizo sentir como en casa.

PARTIDO VS. PHILADELPHIA
Lamentablemente para nosotros los buenos momentos que vivimos en los días previos al cotejo ante Philadelphia, no continuaron en el campo de juego el sábado por la noche.

Teníamos dos derrotas consecutivas en nuestras espaldas y era de vital importancia obtener un buen resultado para cortar la racha negativa, y crecer en confianza. Desafortunadamente para nuestra causa, no fue así; de nuevo dejamos escapar la ventaja conseguida en el marcador y posteriormente el empate en la recta final del partido, para sumar nuestra tercera derrota al hilo con marcador final de tres por dos.

Como resultado de las derrotas, nos hemos visto desplazados en la clasificación general de la Conferencia Oeste, y si bien aún tenemos por delante la segunda parte del torneo, tenemos que apretar el paso y mejorar considerablemente para conseguir la clasificación a la liguilla.

EL MEJOR GOL
El marco era inmejorable para la final de la Copa Oro, noventa y tres mil aficionados abarrotaron el Rose Bowl de Pasadena en el estado de California; la mayoría de éstos apoyaban a la Selección Mexicana y la minoría, por su parte, al equipo que administrativamente fungía como local: los Estados Unidos.

A pesar de un arranque agresivo por parte del Tricolor, apenas al minuto ocho se vio abajo en el marcador, con la fórmula que ya todos conocemos; el tiro de esquina bien ejecutado se combinó con una desatención en defensa para abrir el marcador, que minutos más tarde se ampliaría a favor del equipo de las barras y las estrellas.

El escenario se veía complicado para el Tri, tomando en cuenta el orden defensivo del rival y lo peligroso de sus contragolpes, pero el conjunto "visitante" no se desesperó y con base en su buen futbol anotó tres goles para conseguir la remontada, que parecía muy complicada minutos antes.

A pesar de estar al frente en el marcador, México no renunció al ataque y casi al finalizar el partido Giovani dos Santos nos regaló, desde mi punto de vista, el mejor gol de la Copa, desparramando al arquero Howard y a los defensores norteamericanos, para finalizar la jugada con un suave toque que se incrustó en el ángulo, para cerrar con broche de oro la actuación del combinado mexicano.

Bueno, me despido de esta manera con una gran sonrisa en el rostro, como seguramente todos ustedes.

¡Hasta la vista!

Mariano Trujillo.

Mariano TrujilloGetty ImagesTrujillo se muestra muy contento por convivir con los niños

LOS ÁNGELES -- Fue una semana cargada de compromisos, a diferencia de los otros equipos en los que me ha tocado participar; en Chivas USA se tiene un buen número de actividades extra cancha que involucran la interacción de los jugadores, ya sea con patrocinadores, clínicas de fútbol ó eventos de beneficencia a favor de la comunidad.

Mi primera participación de la semana fue con una compañía de seguros; mi función fue grabar un comercial promocionando la relación entre dicha empresa y el club. Esta vez fue un tanto diferente a lo que había hecho en el pasado, ya que el comercial tenía que ser grabado en inglés y en español, situación que me inquietaba un poco porque no es lo mismo la comunicación del día a día, que pararte enfrente de una cámara y tener que seguir un guión, sumado a una buena pronunciación para que se pudiera entender el mensaje que se deseaba transmitir.

Al final las cosas salieron bien, la gente de la compañía de seguros quedó contenta con el resultado y yo también.

La segunda presentación fue una clínica de fútbol, algo que no desconozco y que además disfruto hacer; la convivencia con los niños, como ya se los había mencionado en anteriores ocasiones, es algo muy gratificante, especialmente cuando los niños ponen la mayor de las atenciones tratando, en verdad, de aprender algo nuevo.

Por último, el jueves realicé, junto con mi compañero de equipo, Jimmy Conrad, una visita al Childrens Hospital, localizado en la ciudad de Los Ángeles; esto, con la finalidad de conocer a algunos de los valientes niños afectados por la terrible enfermedad del cáncer, al igual que a las familias de éstos.

Todos los niños a los que tuvimos la dicha de visitar, recibieron obsequios por parte del equipo, desde playeras firmadas por todos los jugadores, hasta gorras y balones, regalos que al ser recibidos llenaban de alegría sus rostros; sus sonrisas tímidas, en un principio se volvían más constantes y naturales, después de algunos minutos de amena charla. Es admirable la fortaleza y valentía que demuestran los chiquitines, muy a pesar de su condición; son de verdad un gran ejemplo para muchos que nos quejamos de cosas vanas y sin sentido diariamente. Fue una bendición haber convivido con todos ellos, así como también una gran lección para mi como persona.

Después de terminadas las visitas, nos dimos a la tarea de grabar un promocional en apoyo de la fundación "Padres Contra el Cáncer", organización que da ayuda a niños que atraviesan esta complicada situación de salud. La idea era pedir el apoyo de la gente a través de sus donaciones y de igual manera informarles acerca de lo fácil que es convertirse en un posible donante de medula ósea.

Como futbolista profesional y persona pública, creo que tenemos la obligación de responder al apoyo y cariño que nos brinda la afición a lo largo de nuestras carreras, y una excelente manera de hacerlo es sin duda contribuir con campañas como ésta, las cuales generan un gran beneficio para la gente, y en ésta en particular, para los niños.

PARTIDO VS. DALLAS
Nuestro partido en turno era en contra del FC Dallas, equipo finalista en la temporada anterior, aunque no pudo conseguir el título, pero que sin lugar a dudas cuenta con un equipo de calidad.

En el primer tiempo, con un pase a profundidad proyectado por el equipo texano, nos vimos abajo en el marcador después de que el delantero rival consiguió batir a nuestro portero; a partir de ese momento todo fue ir a buscar el empate, que para fortuna nuestra conseguimos en el segundo tiempo, después de un tiro desviado por la zaga de Dallas. No paramos en nuestro intento por conseguir la victoria, pero en los minutos finales del encuentro, una falta de comunicación en la zaga dio el triunfo al equipo rival dejándonos con las manos vacías.

La situación se ha complicado con un par de resultados adversos; aún está en nuestras manos corregir el camino y pelear por un lugar en la liguilla. Es por esto que la necesidad de buenos resultados se vuelve fundamental en nuestros próximos compromisos.

DÍA DEL PADRE
Recuerdo como si fuera ayer mis primeros partidos de fútbol a la edad de cuatro años, en la escuela de los Pumas, encuentros en los que la mayor parte del tiempo la pasaba jugando con la tierra en lugar de seguir la pelota. Recuerdo también a mi padre en la línea de banda dando gritos desde ese entonces, los cuales, a decir verdad, no entendía y tampoco les prestaba mucha atención.

Con el paso del tiempo mi gusto por el juego fue cambiando, mis habilidades para jugarlo también fueron mejorando, pero esto no se dio por arte de magia; el culpable de ambos cambios había sido mi papá. Mi padre era y sigue siendo un apasionado del fútbol, un detallista del juego; le gusta buscar la perfección y siempre está encontrando aspectos para mejorar.

La gente que lo vio jugar en su juventud contaba lo buen jugador que era, un clásico extremo, habilidoso, rápido y de buen manejo de balón; siempre destacó a nivel amateur, incluso, llegó a tener la oportunidad de jugar de forma profesional, aunque desafortunadamente las circunstancias lo orillaron a tomar la decisión de no seguir ese camino. Camino que hasta el día de hoy, gracias a Dios, a sus enseñanzas y apoyo incondicional, tengo la bendición de seguir recorriendo.

Mi papá, "Ocho", como siempre lo he llamado, despertó en mi a temprana edad esa mentalidad ganadora y la costumbre de ser competitivo en todo; siempre encontraba la manera de hacerme trabajar física y técnicamente de una manera divertida, aunque debo reconocer que algunas veces, trabajar el aspecto físico no me agradaba mucho, pero a final de cuentas terminaba haciéndolo y disfrutándolo, aunque algunas veces no se lo dijera.

Disfruté mucho el compartir las canchas con mi papá; tuvimos la oportunidad de jugar juntos en diferentes equipos amateurs con éxito, pero eso, en realidad, era secundario para mi; lo que en verdad quería era poder jugar con mi papá, como cuando era un niño. Era poder desempeñarme tan bien, que se sintiera orgulloso de mi; era poder demostrarle que todo lo que me había enseñado, lo había aprendido bien... Simplemente, quería estar a su lado, quería disfrutar de su compañía y seguir aprendiendo de mi mejor maestro y entrenador: ¡mi papá!

Gracias, papá por todas tus enseñanzas, correcciones y consejos; gracias por estar ahí, a mi lado, en los momentos difíciles y en las victorias, pero sobre todo, gracias por darme la oportunidad de aprender a ser padre con tu ejemplo. Siempre serás mi modelo a seguir dentro y fuera de las canchas. Te quiero, papá.

Me despido enviando una felicitación a todos los papás, esperando que hayan disfrutado su día y agradeciendo una vez más el favor de su atención.

¡Hasta la próxima!

Mariano Trujillo.

LOS ÁNGELES -- ¿Cuál es la fórmula correcta para coronarse campeón? Últimamente hemos sido testigos de grandes esfuerzos económicos por parte de los dirigentes y dueños de diferentes equipos a nivel mundial, con el único fin de conseguir un título; equipos llamados grandes, que en la actualidad viven de glorias pasadas y añorando que las mismas, se repitan una vez más.

Tal es el caso de Real Madrid, en España; América y Cruz Azul, en México; Galaxy, en Estados Unidos, y Chelsea, en Inglaterra, por mencionar algunos de los más populares en sus respectivos países. Este fenómeno de tratar de conseguir títulos haciendo contrataciones millonarias, no es exclusivo del fútbol; por ejemplo, en el beisbol de Grandes Ligas los Yankees han trabajado bajo la misma tónica, con cierto grado de éxito, y en la NBA, el Heat de Miami conformó un tridente formado por súper estrellas, con el objetivo de convertirse en monarcas absolutos y dar comienzo a una dinastía.

Mariano TrujilloGetty ImagesEl equipo de Chivas USA volvió a caer, ahora 2-1 ante Houston Dynamo

En un gran porcentaje, sin ser una regla general, estos proyectos han terminado de la misma manera, fracasando en su intento por conseguir uno o varios títulos; es innegable que en cada uno de estos equipos, el talento individual sobreabunda, ¿cuál es, entonces, la razón por la cual estos conjuntos se han quedado cortos en su intento?

Mi paso por el Santos de Torreón fue fugaz; por acuerdos entre directivas, tan sólo tuve la oportunidad de jugar un torneo en el equipo de La Comarca Lagunera, como también se conoce.

Gracias a Dios, en ese mi primer y único torneo con el equipo, tuvimos la bendición de conseguir el título de liga y los seis meses vividos ahí, fueron una etapa que jamás olvidaré. La enseñanza que me dejó haber convivido con ese grupo de jugadores, fue algo que cambió mi perspectiva del trabajo de conjunto.

Todos y cada uno de los jugadores que conformaban el plantel estaban al servicio del equipo, mostrando siempre la mejor disposición dentro y fuera de la cancha, importando poco las famosas jerarquías. Recuerdo que había compañeros que atravesaban por un momento excepcional como futbolistas y que eran parte de la Selección Mexicana en ese tiempo, como Jared Borgetti, Héctor Altamirano y Johan Rodríguez, por mencionar algunos. Otros miembros de ese equipo, tiempo más tarde, también conseguimos de igual manera portar la casaca nacional en diferentes ocasiones.

En ese torneo se conjuntaron ciertas características que nos permitieron llegar al objetivo final: talento, actitud positiva, confianza en el compañero y el cuerpo técnico, buen ambiente en el vestidor, trabajo duro, etcétera... pero la cualidad más importante que este grupo tenía, desde mi punto de vista, era la humildad y la madurez con que se encaraban las cosas, ya fuera una derrota, una victoria, e incluso, una crítica del compañero; esto fue lo que nos sacó adelante en momentos de presión y nos mantuvo unidos en situaciones difíciles.

Podemos ver ejemplos hoy en día, ejemplos de equipos exitosos en los diferentes deportes; Barcelona, el más sonado en el futbol, y los Dallas Mavericks, que contra todos los pronósticos lograron su primer título en el basquetbol, que transmiten esa sensación de armonía dentro y fuera de la cancha; esto se percibe al escuchar las declaraciones de sus integrantes ante las cámaras, pues sus respuestas son muy similares, signo de que están en una misma sintonía como equipo. Son humildes en la derrota, pero sobre todo, en la victoria, respetando a su adversario de la mejor manera en que lo pueden hacer; es decir, jugando a su máximo nivel".

Estoy seguro de que ésta no es la única fórmula para conseguir títulos, pero al menos en mi experiencia personal me resultó de lo más satisfactoria.

LA MISMA HISTORIA
En nuestro compromiso del fin de semana, caímos derrotados por el Dynamo de Houston por marcador de dos a uno; de nueva cuenta, desaprovechamos la ventaja obtenida de un gol, para terminar perdiendo el partido.

El mal manejo de los partidos ha sido la causa principal de nuestra pérdida de puntos en varios encuentros, situación que nos puede llegar a afectar al final del torneo.

ALGO QUE LO LLENA MUCHO
Esta semana recibí la invitación para participar en una clínica de fútbol, promovida por Chivas USA; fue un momento muy agradable haber convivido con los niños, así como escuchar sus preguntas y poder enseñarles alguno que otro truco con el balón.

Como papá que soy, ha tomado mayor relevancia para mi el hecho de poder ayudar a que los niños se mantengan sanos y activos por medio del deporte, alejarlos de vicios y distracciones que sólo los perjudican en su crecimiento como personas.

Para mi, el futbol ha sido una plataforma que me ha servido para conocer y aprender muchas cosas; gracias al deporte y al talento que Dios me ha dado para jugar futbol, he podido desarrollarme en todas las áreas de mi vida, misma oportunidad que me gustaría que mis hijos tuvieran y que comento a los niños cada vez que puedo hacerlo. Muchas gracias por su tiempo.

¡Hasta la próxima!

Mariano Trujillo.

Mariano Trujillo
Getty ImagesTrujillo no tuvo participación de nueva cuenta

LOS ÁNGELES -- ¿De qué otro acontecimiento sucedido la semana pasada se puede hablar, si eres aficionado al fútbol? No importa cuál sea el equipo al que apoyes, ó incluso, tu nacionalidad; la final de la Liga de Campeones de Europa acaparó la atención del ámbito futbolístico, donde los dos mejores equipos de la zona y del mundo, desde mi punto de vista, se enfrentaron para definir al campeón del continente.

Alojados en nuestro hotel de concentración en espera de jugar nuestro partido en contra del Crew, equipo originario de la ciudad de Columbus, en el estado de Ohio, disfrutamos de la final entre Barcelona y Manchester United; la primera mitad pudimos presenciarla cómodamente en nuestras habitaciones, pero el inicio de la segunda etapa se encimaba con la comida previa a nuestro compromiso que se llevaría a cabo más tarde, ese mismo día.

Regularmente, esta comida sirve para ultimar detalles referentes al partido y para hacer un poco de sobremesa, acompañados de una buena taza de café, lo cual siempre es bien recibida, especialmente en concentraciones de larga duración, pero esta vez fue diferente; algunos de los compañeros comieron lo más rápido posible y algunos otros, como yo, llevamos la comida a la habitación para seguir disfrutando el espectáculo del FC Barcelona.

Un partido que antes del silbatazo inicial se veía muy parejo en todos sentidos; ambos equipos con figuras dentro de la cancha, ambos campeones en sus respectivas ligas, con hombres pasando por buen momento y con una historia ganadora. Todo lo anterior quedó de lado en el instante en el que el balón comenzó a rodar y sólo existió un equipo dentro de la cancha, exceptuando tal vez los primeros minutos del primer tiempo, donde el Manchester United presionó al Barcelona desde su propia cancha, complicando un poco su accionar, pero sin crear un peligro real en el marco blaugrana.

Aún con el empate al término de los primeros cuarenta y cinco minutos, el dominio ejercido por el cuadro español dentro de la cancha era notable, pero lo sucedido en el segundo tiempo fue impresionante, fue como vulgarmente se dice en el lenguaje del futbol: "un verdadero baile". Por momentos el partido, más que una final, parecía un entrenamiento de posesión de pelota en el que el equipo que acumula la mayor cantidad de toques sin interrupción, por parte del rival, gana el juego.

Los jugadores se deleitaban pasando la pelota entre sí de un lado al otro de la cancha y parecía como si marcar un gol en la portería rival, no les importaba. De vez en vez el balón pasaba a los pies del equipo inglés, pero no tardaba mucho en regresar al lado contrario; daba la impresión que, incluso, el mismo balón prefería estar con el equipo que lo trataba mejor dentro de la cancha.

Y no es que Manchester United sea un equipo que no trata bien el esférico, de hecho, es una de sus características, pero la presión que efectuaban los jugadores del Barcelona cuando perdían posesión del mismo, les permitía recuperarlo enseguida.

En los minutos finales del encuentro, pensando en la superioridad del Barcelona, vino a mi mente el pasaje de un famoso cuento infantil en el que un flautista, haciendo gala de sus habilidades como músico, utiliza dicho instrumento musical para hipnotizar a una plaga de ratones, los cuales le siguen al compás de las notas musicales, hasta abandonar la ciudad; de la misma manera, el Barcelona utilizando su calidad técnica, su movilidad y el traslado constante del balón de un lado a otro, pareciera estar entonando similares notas musicales a las del talentoso músico, con cada pase que daba, teniendo como resultado el mismo efecto hipnótico sobre sus rivales, obligándoles primeramente a moverse al vaivén de la música emitida con el efecto giratorio del balón, para posteriormente aprovechar los espacios generados y dar el pase que dejara de frente a la portería a sus compañeros, con la posibilidad de entonar la nota final, o la posibilidad de marcar el gol.

Fue un deleite haber tenido la posibilidad de observar esta actuación y quedará en mi memoria futbolística como ejemplo de calidad.

Lamentablemente, para muchos mexicanos que deseábamos que Javier Chicharito Hernández consiguiera su segundo título con el Manchester United, y cerrara así un primer año de ensueño, esto no se pudo dar, pero creo que en el futuro cercano, sin lugar a dudas, podrá conseguir este prestigioso titulo de Campeón de Europa.

EMPATE CON SABOR AMARGO
A las 19:30 horas dio comienzo nuestro compromiso correspondiente a la fecha once de liga; como ya les había mencionado, nuestro rival en turno era el Columbus Crew, un equipo complicado que cuenta con buenas individualidades y juego de conjunto.

Fue un encuentro entretenido para la afición que se dio cita, que pudo presenciar jugadas emocionantes y goles, tres por bando, para ser precisos. Un resultado que no es malo, pensando en que jugábamos como visitantes, pero que no nos deja satisfechos, pues dejamos ir la ventaja en tres ocasiones y al final estuvimos cerca de perder.

Al parecer, nos sentimos más cómodos jugando como visitantes, porque nuestros mejores resultados de la campaña han sido bajo estas circunstancias. Sin duda, como siempre, queda mucho por mejorar, más aún cuando tenemos dos partidos consecutivos como local, situación que ha sido nuestro talón de Aquiles en este torneo.

OTRA VEZ DESDE AFUERA
En lo individual, de nueva cuenta no tuve participación. Como jugador de fútbol de cualquier nivel o categoría, lo que te mantiene motivado es poder tener minutos en el juego. Éste es el escenario donde todos evalúan tu desempeño, incluido tú mismo, y lo realizado a lo largo de la semana de trabajo es importante, porque es la base de un buen rendimiento, pero como futbolista y en general, como atleta, no importa qué tan bien hayas entrenado los días anteriores a la competencia; siempre existe cierta frustración y decepción, si al final para lo que te preparaste no acontece, al menos es así en mi caso.

Es necesario, cuando esto sucede, no perder de vista el objetivo individual que te has trazado desde el inicio de la temporada, porque si bien existen objetivos de grupo, los individuales son los que te ayudarán a mejorar tu nivel y por consecuencia, el del equipo, así que como en las semanas anteriores, seguiré en la lucha por la titularidad.

SABOR A HOGAR
Una de las cosas que más me cuesta trabajo cuando salimos de viaje, es no estar con la familia por un periodo largo de tiempo; se extrañan el calor y la paz que da el hogar, y aunque algunas veces se vea interrumpida por las risas, o por el llanto de los niños al estar jugando, siempre es grato regresar a la comodidad del refugio propio y rodearse de los tuyos, para llenarse de la energía necesaria y comenzar la semana siguiente.

Así pues, feliz por ya estar en el camino de regreso a casa, me despido de ustedes, agradeciéndoles una vez más por tomarse el tiempo de leer el blog, esperando reencontrarnos por aquí en la próxima entrega.

¡Éxito!

Mariano Trujillo

Mariano Trujillo
GettyMariano no contó con minutos ante el Galaxy

LOS ANGELES -- Agridulce sería la palabra perfecta para describir la semana que quedó atrás; hubo alegrías y una que otra amargura, pero al final el balance fue bueno.

Comenzaré compartiéndoles el sinsabor que me dejó el mencionado lapso: después del excelente triunfo obtenido ante los Red Bulls, los ánimos estaban por las nubes para encarar el partido en contra del Galaxy, mismo por el que se había generado bastante expectativa a lo largo de la semana.

Un buen número de medios de comunicación se dio cita en nuestra cancha de prácticas para captar nuestras impresiones respecto al partido y a la rivalidad que existe entre ambos equipos y de igual manera, algunos aficionados nos manifestaban su deseo por salir victoriosos de este especial encuentro para ellos, al tiempo que otros nos motivaban para conseguir el mismo fin.

Finalmente, el día llegó y ante un estadio casi lleno, el partido dio inicio; fue un encuentro en el cual nosotros como equipo no pudimos tener el control, ni la posesión del balón. El equipo rival ejerció presión en la mayor parte de la cancha, lo que nos hizo difícil la práctica de nuestro mejor fútbol, ocasionando muchas entregas de balón erróneas y por consecuencia, perdidas del mismo modo que generaban peligro para nuestra portería.

En el minuto 26, un tiro libre a favor de Galaxy, ejecutado desde el costado izquierdo con relación a sus ataque, terminó en el fondo de nuestra portería, tras el desvío del atacante rival; de este modo nos vimos abajo en el marcador y obligados a ir al frente en busca del empate.

En la parte complementaria nos volcamos al frente buscando el gol que nos diera el empate y aunque estuvimos cerca, con una pelota que se estrelló en el poste, al final de los 90 minutos nuestros esfuerzos no rindieron fruto, perdiendo así el partido con marcador final de 1-0.

En lo individual, la situación tampoco fue lo mejor; en esta ocasión no pude tener minutos de juego y me quedé con muchos deseos de participar en un partido tan importante, así como de poder ayudar al equipo a conseguir una victoria que nos permitiera ascender en la Conferencia del Oeste.

Me sentí un poco decepcionado por no haber participado en el clásico, pues estos son los juegos en los que cualquier futbolista quiere tener acción y más aún, destacar en lo individual.

Ahora esperare al próximo fin de semana para seguir en la lucha por un puesto como titular en el equipo, porque aunque he teniendo minutos de juego, no me conformo con esto; mi intención es jugar desde el inicio y hacerlo de manera importante para ayudar al equipo.

ALGO QUE NO DESCONOCE
Previó al juego del fin de semana, junto a mi compañero Jorge Flores recibí la invitación por parte del equipo de Nación ESPN a participar en su programa de televisión, el cual es conducido exitosamente por Adriana Monsalve y David Faitelson.

Las dinámicas que realizamos en el programa fueron bastante entretenidas, comenzando por la charla, y terminamos el show jugando el tradicional futbolito, como se le conoce en México.

En la etapa que viví como jugador de Morelia, tuve la oportunidad de ingresar a la Universidad y comenzar la licenciatura en Ciencias de la Comunicación; desafortunadamente no conseguí terminarla porque nos mudamos a otra ciudad, pero todo lo relacionado con la radio y la televisión llama mucho mi atención y es algo que disfruto hacer, así que siempre que hay la posibilidad de asistir a algún programa, ya sea de radio o de televisión, lo hago pensando en poder seguir aprendiendo todo lo relacionado con estos temas.

De hecho, en 2007, gracias a la oportunidad que me brindó mi buen amigo Hipólito Gamboa, curiosamente pude comentar a través de la radio los últimos partidos de la temporada y liguilla de mi actual equipo Chivas USA, así que como pueden darse cuenta, fue una experiencia que disfruté a la par que aprendí algo que me gusta hacer.

PURA FELICIDAD
El jueves 19 del presente mes, gracias a Dios cumplí un año más de vida al lado de mi querida esposa y mis hijos; por motivos de trabajo no pudimos festejar y tuvimos que esperar hasta el día domingo, día que celebraríamos por partida doble, ya que el cumpleaños de mi hijo Ethan había sido solo tres días antes.

Acompañado de familiares y amigos, pasamos un rato increíble, en especial cuando Ethan junto a sus compañeros del equipo de taekwondo hicieron una demostración rompiendo tablas de madera y haciendo coreografías que incluyeron armas relacionadas con las artes marciales. Al final y para cerrar con broche de oro, Ethan y Abby protagonizaron una pequeña representación en la que usando las artes marciales Ethan defendía a su hermana de algunos maleantes que pretendían molestarla.

Gracias a Dios, nos divertimos y pasamos un momento grato festejando un año más de bendiciones.

OTRO MOTIVO DE REGOCIJO
No podía dejar pasar la oportunidad de felicitar a mis queridos Pumas por haber conseguido el campeonato del futbol mexicano, el séptimo en su haber, título que enriquece la ya importante historia del equipo azul y oro.

No pude ver el partido en vivo porque el domingo por la mañana tuvimos practica con Chivas USA, pero gracias a la tecnología pude grabar el encuentro y disfrutar más tarde los goles de Palencia y Cortés, que significaron el campeonato.

El estadio, como siempre, espectacular, y ni qué decir de la afición que siempre se entrega al ciento por ciento.

Al estar presenciando el partido por televisión y ver las tribunas del Olímpico 68 a reventar, me puse un poco nostálgico, recordando ese excepcional ambiente que sólo la afición universitaria genera y que se convierte en una motivación extra para los jugadores dentro de la cancha. Por un momento extrañé esa emoción que se experimenta al jugar bajo esa atmósfera y vistiendo la camisa con el puma en el pecho.

Quiero felicitar también a Monarcas por su excelente torneo, en especial a los buenos amigos que tengo en el equipo. Con algunos de ellos crecí jugando a su lado en divisiones inferiores y con otros compartí gratos momentos, ya como jugador profesional, y a pesar de que no lograron el campeonato, creo que son un digno subcampeón. Creo que fácilmente podrían ser los campeones por todo lo que son como equipo.

Lamentablemente, esta final no estaba reservada para ustedes, pero estoy seguro que pronto sus esfuerzos y buen trabajo serán recompensados. Una muestra de su entereza como equipo e individuos, y que creo muy digna de mencionar, se dio al final del encuentro, cuando cada uno de los jugadores de la monarquía felicitó de mano a los integrantes del equipo campeón, reconociendo su victoria de manera individual, a pesar de molestia que genera el perder una final, lo cual me pareció una excelente manifestación de deportivismo.

¡Felicitaciones, pues, a toda la afición universitaria!

¡Hasta la próxima!

Mariano Trujillo

Mariano TrujilloGetty ImagesEl otrora jugador de Pumas y Morelia, apoya al equipo universitario en la final del futbol mexicano

NUEVA YORK -- Hola amigos, en esta ocasión les escribo desde el avión de regreso a Los Angeles; estoy exhausto, después de la semana que recién terminó. Fue una semana cargada de viajes, partidos y cambios de zona horaria, lo cual creo personalmente, es lo que más afecta el estado físico.

Sólo un día después de haber regresado de Utah, emprendimos el viaje a la ciudad de Seattle para enfrentar a los Sounders; al día siguiente, de regreso a casa sólo para empacar de nuevo y dirigirnos al aeropuerto de Los Angeles, donde nos esperaba un vuelo de cinco horas con dirección a Nueva York. Finalmente llegamos al hotel de concentración para descansar, pero la diferencia de la zona horaria entre una costa y la otra en los Estados Unidos, es de tres horas más en el lado Oeste, lo cual hace más difícil poder conciliar el sueño.

Regularmente, en nuestras visitas hacia esta parte del país viajamos con dos días de anticipación al partido, con el fin de tener una mejor adaptación al horario y así encarar de mejor forma el compromiso. El primer día, al menos en mi caso, conseguir dormir es muy complicado.

En puerta teníamos una excelente oportunidad de demostrar nuestros alcances y el desarrollo que el equipo ha adquirido a lo largo del presente torneo, ante un rival como los Red Bulls, que este año han invertido grandes cantidades de dinero en contrataciones, como la del mexicano Rafa Márquez y el francés Thierry Henry, por mencionar algunos, y que la prensa cataloga como uno de los favoritos para llevarse el título en esta temporada.

Con los equipos listos ya en el terreno de juego y a minutos de darse la patada inicial, la primera situación que no estaba planeada por los locales era un corte en el suministro de electricidad del estadio, lo que propició un apagón general y como consecuencia, obligó a suspender por más de diez minutos el inicio del partido.

Cuando se presenta una situación como ésta, algunos deportistas pierden concentración y tienden a relajarse mentalmente ante algo que sale de la rutina previa a la competencia. No sé si esto fue lo sucedido al equipo local, o simplemente sus integrantes no veían en nosotros a un rival que significara una amenaza seria ante sus posibilidades de obtener una victoria.

Sin importarnos lo que fuese, aprovechamos nuestro buen arranque para irnos al frente en el marcador rápidamente, ante lo cual ellos respondieron casi de manera inmediata, consiguiendo el empate a un gol. El partido se volvió muy disputado el resto del primer tiempo, pero una vez más logramos tomar ventaja de un gol en una pelota de táctica fija; ellos respondieron yendo al frente con el afán de conseguir el empate que lograron mediante un penalti rigorista, desde mi perspectiva.

Cerca del minuto 30 del primer tiempo, ingresé como cambio para jugar por la banda derecha en la zona media del campo y para ser honesto, me costó mucho trabajo poder entrar al ritmo del partido los minutos restantes de la primera mitad, ya que no tuve mucho tiempo para calentar, previo a la substitución, debido a la rapidez con que se dio la misma.

Para la segunda mitad, la velocidad del juego no cambió mucho; ellos tratando de hacernos daño con pases largos, para aprovechar su velocidad y altura, y nosotros tratando de tener la posesión de la pelota, para generar opciones a favor basadas en nuestro juego de conjunto, lo cual estuvimos cerca de conseguir a través de un remate de cabeza que conecté dentro del área y que el portero logró bloquear, evitando así la anotación.

Por fortuna para nuestra causa, una vez más conseguimos irnos al frente en la pizarra con un gol anotado por Justin Braun, el cual por cierto fue el tercero de la noche en su cuenta personal, pero a diferencia de lo sucedido anteriormente, esta vez no dejamos escapar la ventaja obtenida. El equipo local se volcó totalmente al frente en busca del gol que le diera el empate y aunque tuvo sus oportunidades, la buena aplicación defensiva de todo el equipo evitó que el marcador se empatara, consiguiendo así una victoria que dio pie a la segunda situación que no estaba en el guión del partido, tanto para los aficionados, como para la prensa y por supuesto, para el equipo local.

Sin lugar a dudas, hay mucho por mejorar en nuestro desempeño, pero esta victoria es una inyección anímica de cara a nuestro enfrentamiento del próximo fin de semana, donde estaremos recibiendo al Galaxy en el primer clásico del año y donde esperamos conseguir una victoria, al igual que ante Nueva York.

EN EL EMPIRE STATE
El sábado, al finalizar la comida y la sesión de video acostumbrados, decidí ir de visita a la ciudad para relajarme un poco y apreciar todo lo que ofrece la comúnmente llamada Gran Manzana. Y si bien no era la primera vez que estaba por estos rumbos, por alguna razón no había asistido aún al mirador del famoso rascacielos conocido como Empire State, uno de los atractivos turísticos reconocidos mundialmente.

La vista desde la parte más alta del edificio es impresionante; también se consigue apreciar la fusión entre la naturaleza propia de la zona, y las impresionantes construcciones de concreto y hierro hechas por el hombre, algunas de las cuales sirven para comunicar Nueva Jersey con Nueva York.

Lo que más me agradó, además de la vista, fue la sensación de paz y libertad que se experimenta al estar en el mirador; fue una sensación similar a la de estar en lo alto de una montaña, pues no se percibían los ruidos típicos de las grandes ciudades y pareciera que el tiempo se detiene, o transcurre más lento, cuando se está a esas alturas.

Me pregunto si será parecido lo que se experimenta al viajar en un globo aerostático, ó al realizar un salto con paracaídas. Seguramente la sensación es mayor; tal vez alguna vez me anime a intentarlo, si me armo del valor suficiente.

QUISIERA SER PARTE DE LA FINAL
La próxima final del fútbol mexicano será inédita, se enfrentarán dos de los mejores y más consistentes equipos del torneo en su fase regular. Los dos han sabido remontar un resultado adverso y una desventaja de dos goles en la etapa de liguilla y también los dos han hecho valer su condición de locales de manera notable; Morelia, por un lado, con un plantel de mayor recorrido en el futbol profesional y con jugadores que saben lo que es ser campeones, y Pumas por su parte, con un plantel que incluye jóvenes sin tantas liguillas en su haber, pero también hombres con vasta experiencia, que ya han sido campeones con el equipo, y acostumbrados a llegar a estas instancias.

Será una final de pronóstico reservado; muy equilibrada, desde mi punto de vista. Es una final que en lo particular me llena de alegría, porque gracias a Dios y a la gente que confío en mi en cada una de las instituciones, tuve la fortuna de vestir ambas camisetas en diferentes etapas y circunstancias de mi carrera.

Otro motivo de alegría para mi, es poder ver que los amigos con los que compartí gratos momentos, tienen el éxito profesional que se merecen y están en la antesala de un título, lo cual no es poca cosa. Debo admitir que me encantaría poder formar parte de alguno de los dos planteles y así tener la oportunidad de disfrutar como jugador, y no sólo como aficionado, esta final en particular.

SU INCLINACIÓN POR LOS PUMAS
Muchos amigos me ha preguntado a qué equipo apoyaré, y he tratado de usar la razón para contestar, porque tengo motivos suficientes que serian válidos para apoyar a uno ó a otro conjunto. Por ejemplo, mi hijo Ethan nació en Morelia y esa etapa en mi vida personal y profesional fue muy agradable, y bueno, está de más hablar de mi paso por la Universidad, como futbolista y estudiante, pero parafraseando la letra de una canción que dice: "nunca le ha servido la razón al corazón; el corazón no piensa", creo que no puedo ir en contra de mi corazón y pasión como aficionado universitario, esa pasión que da vida al deporte y que mueve a toda afición a seguir a su equipo hasta el final.

Esto no quita o borra el profundo agradecimiento y cariño que tengo por la gente de Morelia, que tan bien me recibió y apoyó durante casi cinco años como monarca, playera que defendí con mucho orgullo y cariño. Sea cual fuere el resultado final y sea cual fuere el campeón, tendré motivos para estar contento y alegre por ambos lados, pues son dos grandes instituciones y ahí tengo buenos amigos en busca del título, lo cual no siempre se da... ¡Que gane el mejor!

LA LUZ DE ETHAN
Ya que mencioné el nacimiento de Ethan, mi primogénito, quisiera que me permitieran utilizar este espacio para desearle un muy feliz y bendecido cumpleaños; hace seis años ya, Dios nos dio la mayor satisfacción que un matrimonio puede tener, nos bendijo con su nacimiento.

Ethan llenó de luz y alegría nuestro hogar y nuestras vidas, hecho que continúa realizando, ahora en compañía de su pequeña hermana: Abby.

Le doy gracias a Dios por tu vida y por ser una eterna bendición, y aunque no puedo estar contigo hoy en tu día, por estar viajando, te prometo festejar el día de mañana a tu lado.

¡Hasta la próxima!

Mariano Trujillo.

UTAH -- Ante New England obtuvimos nuestra segunda victoria de la temporada en condición de local, por un cómodo marcador de tres a cero. El trámite del partido fue complicado hasta que conseguimos marcar el primer gol, después, los espacios se abrieron y logramos incrementar la ventaja para poder manejarlo.

Mariano Trujillo
Getty ImagesTrujillo apoya a Pumas en la semifinales de México

Esta victoria nos permitió colocarnos cerca de los líderes de la división y aspirar a los primeros puestos; para conseguir nuestro objetivo necesitábamos prolongar nuestra racha de victorias, ahora contra el Real Salt Lake, lo cual no iba a ser nada fácil, ya que el equipo de Utah es uno de los mejores de la liga y jugando como locales se vuelven más complicados, especialmente motivados por el apoyo de su gente.

Ésta iba a ser para nosotros una buena prueba para evaluar el buen momento por el que atravesamos y una excelente oportunidad para seguir sumando en contra de un rival de conferencia.

El cinco de mayo es una fecha festiva en territorio mexicano en la cual se celebra la victoria obtenida en la ciudad de Puebla en contra del ejército francés, pero en Estados Unidos, la fecha es motivo de grandes festejos por parte de la comunidad mexicana, mayormente promovidos por estaciones radiales y diferentes compañías comerciales de todos los rubros.

Como parte de estas celebraciones, recibí una invitación por parte de una empresa telefónica a un evento masivo que se realiza anualmente, el cual incluye la presentación de grupos musicales, así como diferentes actividades para los asistentes.

Tuve la oportunidad de convivir con los aficionados, firmando autógrafos, y también de participar como juez en algunos concursos realizados por los patrocinadores. A pesar del fuerte calor que se dejó sentir, fue muy agradable haber sido partícipe de este evento y poder apreciar ese folklore tan especial que nos caracteriza a los mexicanos, pero sobre todo, darme cuenta de que a pesar de la distancia y el tiempo fuera de suelo azteca, la gente no olvida sus raíces y tampoco pierde esa calidez tan reconocida en nosotros los mexicanos.

El martes por la mañana, en las instalaciones del Home Depot Center, tuvimos nuestra tercera participación correspondiente al torneo de reservas; el rival en turno fue nuestro vecino incómodo, Los Angeles Galaxy, y el partido fue interesante, con los dos equipos tratando de ofender al rival y como es costumbre en los clásicos, sin importar el entorno del mismo, no faltaron las entradas ríspidas.

Al término de los noventa minutos pudimos alzarnos con la victoria por marcador de 3-1 y yo espero que este partido de reservas, y sobre todo el resultado final, sea un presagio de lo que sucederá en unas cuantas semanas más con los planteles titulares.

"LE VOY A PUMAS"
A mitad de semana recibimos por parte del cuerpo técnico un día de descanso, el cual por la mañana disfruté en compañía de la familia, y ya entrada la tarde me preparé para disfrutar de los partidos de ida de la liguilla del futbol mexicano, obviamente apoyando a los equipos en los que he tenido la fortuna de participar en cierta etapa de mi carrera. Sin embargo, no puedo ocultar mi pasión por el equipo que me vio nacer como futbolista y me ayudó a formarme como persona: mis queridos Pumas.

Todos los cruces parecían interesantes y muy parejos, cualquiera podía derrotar al equipo rival; después de los partidos de ida, algunos lograron sacar ventaja que no parecía del todo definitiva y al final de los partidos de vuelta, Pumas, Cruz Azul, Chivas y Morelia, lograron avanzar a la etapa de semifinales, lo cual promete buenos enfrentamientos dentro de la cancha, así como también en las tribunas, aunque esperemos que en estas últimas, los aficionados apoyen al máximo a sus equipos y añadan ese color tan especial que sólo se da jugando con estadio lleno, pero también espero que la violencia no se haga presente por ningún motivo.

¡POR POQUITO!
El partido ante Real Salt Lake fue atípico, sufrimos las expulsiones de dos de nuestros jugadores en la primera parte del encuentro, lo cual obligó a cambiar todo lo planeado para encarar el compromiso. Y si resulta complicado jugar con diez hombres, con nueve la situación se torna aún más difícil; nuestras opciones ofensivas eran casi nulas debido a la superioridad numérica del rival, el balón no permanecía por mucho tiempo en nuestros pies y el desgaste físico comenzaba a ser factor importante a medida que transcurrían los minutos.

Con todo y estas adversidades, el marcador continuaba cero a cero y el equipo comenzaba a sentir cerca la posibilidad de obtener un buen resultado que nos permitiría alargar nuestra racha sin perder; lamentablemente para nuestras aspiraciones, a tan sólo 3 minutos de finalizar el tiempo regular, precedido de un centro por el costado derecho y un desvío que impidió a la defensa despejar el balón, el equipo local logró marcar el gol que acabó con nuestras aspiraciones.

A pesar del resultado adverso, el esfuerzo realizado por el equipo así como el orden táctico, son dignos de resaltar; creo que jugando con esa entrega y determinación las cosas saldrán bien para nosotros en los partidos por venir.

El partido del fin de semana también estuvo marcado por un hecho lamentable; en el primer tiempo, en una acción de juego accidental, desafortunada y sin ninguna mala intención, el jugador argentino Javier Morales, miembro del Real Salt Lake, sufrió una grave lesión en su pierna izquierda.

A ningún futbolista le gusta que un compañero de profesión salga lastimado de gravedad de un partido, aunque desafortunadamente es algo a lo que todos estamos expuestos diariamente. Si ustedes me lo permiten, quisiera enviar un saludo y mis deseos de una pronta recuperación a Javier, esperando verlo de nuevo dentro de las canchas, desplegando su fútbol.

LAKERS TAMBIÉN ES SU EQUIPO
Otro de mis deportes favoritos es el basquetbol, me gusta la espectacularidad y velocidad con que se juega; debido a esto, uno de mis sueños de pequeño era jugarlo profesionalmente. Mi equipo preferido desde ese entonces y hasta hoy es el de los Lakers de Los Angeles.

En la primera ronda de los playoffs, los Lakers dieron cuenta de los Hornets y con esto la posibilidad de conseguir el tricampeonato seguía presente; lo que no estaba en los planes fue lo sucedido en la serie en contra de los Mavericks, que sólo necesitaron cuatro juegos para liquidar la serie; una barrida histórica, que por cierto, fue la primera en la carrera del entrenador Phill Jackson.

Por ahora me despido de ustedes, después de una semana cargada de acontecimientos dentro y fuera de la cancha, esperando reencontrarnos la próxima semana con una entrega más de esta aventura.

¡Hasta la próxima!
Mariano Trujillo


Mi primer gol

FECHA
03/05
2011
por Mariano Trujillo

LOS ÁNGELES -- La semana anterior, el partido entre Real Madrid y Barcelona que definía al campeón de la Copa del Rey, acaparó la atención del vestuario. El martes, una vez terminada nuestra practica, regresamos al camerino para alistarnos y poder presenciar el encuentro al mismo tiempo que disfrutábamos de los alimentos; había opiniones divididas con relación a quién levantaría la Copa, a los estilos de juego y por supuesto, a cerca de los entrenadores.

El partido tuvo emociones en ambas porterías y ambos equipos tuvieron sus oportunidades de anotar, pero la buena actuación de los porteros llevó el partido al alargue. Al final, el cuadro merengue se alzó con la victoria, como ya todos sabemos, aunque lo divertido fue poder ver la final con la mayoría de los compañeros, cada uno apoyando al equipo de su preferencia.

Otro evento importante, al menos para la MLS y para todos los que participamos en ella, fue el primer juego de la final por el campeonato de clubes de la CONCACAF, en el que los Rayados de Monterrey se enfrentaron al Real Salt Lake de la ciudad de Utah, en condición de locales; el equipo regiomontano, al menos en el papel, era el favorito para sacar ventaja en el partido de ida, y así poder encarar el segundo compromiso con la presión puesta en el local, pero para sorpresa de muchos, el equipo norteamericano obtuvo un empate a dos tantos; excelente resultado en sus aspiraciones de coronarse campeón y conseguir el boleto al Mundial de Clubes.

Será un partido complicado el de vuelta para Rayados, pues como local Real Salt Lake lleva una racha importante sin conocer la derrota. Desde mi punto de vista, si el equipo de Utah consigue ganar el título, sería un paso importante para el futbol estadounidense, en su búsqueda por consolidarse como la liga más importante de Centro y Norteamérica, y sin duda, sería un golpe duro y una llamada de atención para los equipos mexicanos, a los cuales cada vez les cuesta más ganarle a los equipos de la MLS; incluso, como locales.

Como mexicano que soy, me gustaría que Monterrey ganara la competición y que un equipo mexicano representara a la zona en el torneo internacional, pero como jugador activo de la liga estadounidense, me gustaría que Salt Lake ganara para que la MLS creciera en todos los sentidos y fuera más respetada fuera de la Unión Americana, así que tengo sentimientos encontrados al respecto y veremos, pues, el desenlace de esta serie la próxima semana.

LOS CHISTES DE PANCHITO
El trabajo táctico es fundamental en la concepción del éxito de un equipo; un conjunto sin orden y sin una idea clara de cómo jugar, tiene muy pocas

posibilidades de obtener cosas importantes.

La práctica diaria de la táctica lleva a conseguir un entendimiento entre los jugadores, que se traslada a la cancha los días de partido, consiguiendo así un mejor funcionamiento entre las líneas y en general, como equipo.

Con la finalidad de alcanzar un buen funcionamiento, durante la semana anterior el equipo trabajó arduamente en este aspecto, tratando de corregir los errores de semanas atrás y así tener una mayor posibilidad de conseguir nuestra primera victoria.

Así llegó el día de realizar el viaje a la vecina ciudad de San José; el entrenamiento previo fue ligero, como suelen ser el día anterior a un partido. Esto, con el fin de conservar energías.

Al finalizar la práctica y después de comer, nos dirigimos al aeropuerto de Los Ángeles para tomar el vuelo que nos llevaría a nuestro destino, no sin antes pasar por el filtro de seguridad y todo lo que esto significaba. Una vez en la sala de espera, mientras aguardábamos para abordar la aeronave, tuve la oportunidad de pasar un rato ameno en compañía de Eduard Cauich (jefe de prensa), Miguel Torres ( masajista) y Panchito Mendoza, lo que incluyó una buena sesión de chistes, todos actuados por Panchito, lo cual, por cierto, le sale bastante bien.

¡MI PRIMER GOL!
La una de la tarde del sábado fue la hora en que dio comienzo el partido en contra de los Terremotos de San Jose y el tramite del encuentro en el primer tiempo fue muy complicado, muy físico; las dimensiones de la cancha propician un juego con estas características, mismas que el equipo local aprovechó bastante bien con un par de entradas subidas de tono.

A pesar de esta situación, logramos generar algunas opciones de gol que nos hubieran permitido abrir el marcador, pero el portero local lo evitó con sus buenas intervenciones. San Jose logró abrir el marcador, pero en los minutos finales del primer tiempo logramos emparejar con gol de Alejandro Moreno, producto de una jugada a balón parado.

En el Al minuto 61 de tiempo corrido, el entrenador Robin Fraser llamó mi nombre y me dio las indicaciones de lo que debía realizar dentro de la cancha; tuve un par de jugadas importantes en la zona de ataque, hasta que al minuto 85, en una jugada de contragolpe, después de un disparo ejecutado por Justin Braun y el rechace del portero, logré conseguir mi primer gol oficial como jugador de Chivas USA.

Fue un momento de mucha alegría; el trabajo realizado en la semana rindió frutos en lo personal y en lo grupal, ya que con el gol pudimos conseguir la primera victoria de la temporada, que nos da la tranquilidad para seguir trabajando. En mi persona, sin duda fue una inyección anímica que me motiva a seguir peleando por hacerme de un puesto en el once titular.

Y por si esto no fuera suficiente, en mi participación con el equipo de reservas, que se llevó a cabo el mismo día, un poco más tarde, también tuve la oportunidad de hacerme presente en el marcador con una anotación, aunque el resultado final no fue el mejor para nosotros.

Un dato anecdótico que me sucedió en el transcurso del juego, fue el regaño del silbante principal hacia mi persona; claro que no es la primera vez que esto me sucede, pero si fue la primera vez en la que un árbitro, después de haber chocado con él en mi afán por seguir al jugador que estaba marcando, me regañó, porque lo estorbe para realizar su trabajo. Aún no tengo claro si fui yo quien le impido realizar su trabajo, o viceversa.

Fue, entonces, para mi un día redondo, porque además de mis anotaciones, por la mañana mi hijo consiguió también marcar cuatro goles en su encuentro de la liga infantil....ahora que lo pienso, creo que salí con motivación extra a encarar mi partido, producto de sus goles, y es que ¿a qué papá no le da gusto y le causa orgullo que su hijo destaque, sin importar si lo hace a nivel profesional, o no?

EL PLANO ESPIRITUAL
Ya de regreso en casa y en compañía de mi familia, asistimos el domingo por la mañana a la iglesia para celebrar la resurrección de Jesús. Para mi familia, el aspecto espiritual es prioridad en nuestra vida, es donde encontramos lo necesario para hacer frente a las situaciones del día a día, y es también donde encontramos la fuerza, el amor, la paz y la guía para caminar hacia el frente con seguridad.

Quisiera agradecer por este medio a todos los aficionados y amigos por el apoyo y los comentarios positivos hacia mi persona; todos éstos son, sin duda, una motivación que me empuja a mejorar y a dar siempre el máximo dentro de la cancha.

¡Gracias y hasta la próxima!

Mariano Trujillo


Mariano Trujillo
MexsportTrujillo se resintió de una lesión que al final no tuvo mayores consecuencias

Vancouver -- La semana anterior no comenzó del todo bien para su servidor, ya que el domingo pasado en un partido amistoso, me resentí de una lesión que había arrastrado por las últimas dos semanas. Sólo tuve la oportunidad de jugar 25 minutos antes de salir del encuentro.

Para todo atleta profesional, estar preparado físicamente lo mejor posible es prioridad; esto es la base para tener un desempeño destacado en competencia, poder mantener un rendimiento de excelencia el mayor tiempo posible.

Es por esto que hoy en día el jugador de futbol tiene a su alcance una serie de herramientas que van desde complementos alimenticios, hasta equipo médico, tal es el caso de la cámara hiperbárica, que ayuda a la pronta recuperación después de un partido, o de una sesión de entrenamiento exigente; todo esto con el único objetivo de mantener una óptima forma física.

Aún con las opciones con las que se cuenta para mantenerse saludable, las lesiones son algo común en el futbol y son un factor que puede llegar a frenar el buen momento de un jugador, o bien, hasta terminar con su carrera.

El lunes por la mañana me dirigí a la ciudad de Santa Mónica para visitar al doctor del equipo y después de la revisión que me hizo, y la aplicación de una inyección para inhibir el dolor en la zona afectada, continué mi recorrido hacia otro edificio, donde me realizaron estudios de Rayos X en espalda, cadera y pierna izquierda así como dos resonancias magnéticas; la primera en la parte baja de la espalda y la segunda en la zona posterior de la pierna izquierda. Todo esto para tener un diagnóstico certero de la lesión y el grado de ésta.

Por mi experiencia con lesiones musculares, he aprendido a ser muy cauteloso y no acelerar el tiempo de recuperación; de otra manera, la posibilidad de agravar la lesión es muy grande y ello, lógicamente resultaría frustrante.

Todos estos estudios y revisiones médicas me llevaron unas cinco horas, así que al final estaba exhausto y lo único que quería era regresar a casa.

Todo jugador hace lo posible por permanecer saludable y evitar lesiones que te alejen de las canchas, pero además de este motivo, en mi caso el largo trayecto que tengo que recorrer para visitar al doctor es otro buen motivo para evitarlas. El tráfico en Los Angeles a las horas pico puede resultar desesperante, pero bueno, creo que es el precio que hay que pagar por vivir en una ciudad tan concurrida como ésta.

Afortunadamente, los resultados no arrojaron nada de cuidado; sólo una sobrecarga muscular en el bíceps femoral de la pierna izquierda, y el tratamiento a seguir fue sólo descanso absoluto por un par de días, para después integrarme por completo a los trabajos del equipo.

Siguiendo las indicaciones del doctor, los días posteriores a la revisión me mantuve al margen de los entrenamientos sólo con la posibilidad de presenciarlos desde el costado de la cancha y durante este tiempo vinieron a mi mente recuerdos de lesiones pasadas en mi carrera, lesiones que me dejaron fuera de la actividad por periodos prolongados y sin la posibilidad de competir por un lugar en el once titular.

Cuando se presenta un escenario como ése, en mi opinión el aspecto mental es lo más difícil de superar, porque físicamente puedes estar recuperado, pero el temor a recaer y comenzar por segunda vez el proceso de recuperación, es difícil de manejar. Tal vez en futuras entregas les platique a detalle mis experiencias relacionadas con este tema.

EL CHICHARITO
Quisiera compartir con ustedes mi opinión acerca del jugador de moda: Javier Hernández, así como su desempeño en el encuentro de la Champions League, contra el Chelsea, el pasado martes, donde tuvo una buena participación marcando uno de los tres goles en la victoria de su equipo y afianzando así su pase a semifinales del torneo.

Chicharito ha tenido la fortuna de marcar goles para su club, goles que en opinión de algunas personas han sido muy fáciles de concretar, pero desde mi punto de vista no ha sido así. Si bien en algunos de ellos sólo ha llegado para empujar el balón a las redes, me parece que el análisis de estos goles se debe realizar no sólo cuando ya cayeron, sino tal vez algunos segundos anteriores a la conclusión de la jugada, ya que los movimientos realizados por Javier, previos al gol, van preparando la ocasión de verse frente al arco y anotar, lo cual no es cosa fácil, especialmente a ese nivel, donde la marca es mas férrea.

Además de las capacidades físicas, atléticas y técnicas ya demostradas por Chicharito, creo que su movilidad y paciencia para realizar los movimientos en el momento justo, son sus principales características, con las cuales logra sacar cierta ventaja a los defensores, para así poder consumar las anotaciones.

Deseo sinceramente, al igual que la mayoría de los mexicanos, que el famoso Chicharito siga marcando goles que le ayuden a cosechar éxitos individuales, así como grupales, a lo largo de su carrera, y que a la par continúe siendo un ejemplo a seguir para la juventud mexicana, la cual está necesitada de éstos.

ALTA MÉDICA
Al final de la semana recibí el alta médica, misma que me permitió entrenar al lado de mis compañeros todavía con ciertas precauciones, dosificando los tiempos y cargas de trabajo para no tener alguna sorpresa.

Uno de estos entrenamientos incluyó una sesión de tenis-futbol, una combinación de ambos deportes en el cual el objetivo es pasar la pelota por encima de la red al extremo contrario de la cancha. Cada equipo está conformado por dos jugadores, los mismos que pueden ejecutar tres toques, alternándolos entre sí para pasar el balón al lado contrario y tratar de conseguir puntos. El esférico puede botar sólo una vez y se pueden utilizar todas las partes del cuerpo, exceptuando las manos. Se requiere de capacidad técnica y un buen remate de cabeza para practicarlo de forma competitiva.

Este juego es uno de mis favoritos, puedo pasar horas jugando sin queja alguna. Durante mi paso por Pumas, llegaba una hora antes del entrenamiento para poder jugar, y al final de la práctica regresaba para continuar.

Los encuentros se tornaban bastante competitivos y una derrota significaba un buen tiempo sin participar, debido a la cantidad de equipos que esperaban turno, así que por esta razón nadie quería perder.

Mi compañero de equipo fue Michael Umaña, y el equipo rival estaba integrado por Alejandro Moreno y Marcos Mondaini; el juego estuvo bastante cerrado, pero esta vez nos toco ganar. Seguramente les daremos la revancha al final de la próxima semana.

DE NUEVO EN CANADÁ
El viernes llegó y después del entrenamiento nos dirigimos al aeropuerto para embarcarnos nuevamente con dirección a Canadá. Hace algunas semanas habíamos visitado la ciudad de Toronto, pero en esta ocasión Vancouver era nuestro destino final.

El viaje duró dos horas y cuarenta y cinco minutos, mismos que aproveché para descansar y recuperar energías. Durante la espera para abordar el avión me di cuenta en un kiosco de revistas, que por fin habían sido publicadas las fotos para la revista de modas que les platiqué en mi primera entrega, y las bromas por parte de los compañeros no tardaron en llegar.

En cuanto pasaba la revista por sus manos, cada uno daba su opinión, no sin antes comentar algo chusco al respecto. En fin, era un trabajo duro, pero alguien tenía que hacerlo.

No había tenido la posibilidad de estar en Vancouver en el pasado, así que ya instalado en mi habitación, decidí dar una caminata por el centro de la ciudad a los alrededores de nuestro hotel, donde por cierto teníamos una vista impresionante de las montañas, y a pesar del frío que se sentía a nuestra llegada, valió la pena el recorrido por las calles, donde pudimos apreciar la arquitectura de los altos edificios y la diversidad de culturas que existe en la ciudad.

AMBIENTE EUROPEO
El sábado transcurrió de forma rápida y la espera para salir hacia el estadio no fue tan larga, pues el partido estaba programado para iniciar a las cuatro de la tarde, hora local.

El trámite del encuentro no fue fácil, especialmente en la primera mitad, donde el equipo local se lanzó al frente motivado por el apoyo de un estadio lleno a su máxima capacidad, tratando de marcar el gol que abriera el marcador. Estuvieron cerca de lograr su cometido en un par de ocasiones, aunque afortunadamente para nosotros carecieron de contundencia en el momento de definir.

La segunda mitad fue diferente; Chivas USA se paró mejor en la cancha y logramos controlar mejor el partido, incluso, creando opciones de gol al frente. Lastimosamente, tampoco tuvimos la fortuna de concretar alguna.

Al final el resultado fue un empate a cero, división de puntos que nos hace llegar a tres y que me pareció justo por lo mostrado en la cancha. Obviamente, me hubiera gustado que el equipo ganara, pero la realidad es que tenemos que mejorar más para lograr esta ansiada victoria.

Llamó mucho mi atención el ambiente al estilo europeo que se vivió en las tribunas; por un momento me dio la impresión de estar en un estadio de la liga inglesa, ocasionado tal vez por la arquitectura del inmueble y la cercanía de las butacas con el campo de juego, pero sobre todo, por la pasión de los aficionados para vivir el encuentro y la forma en que aplaudían cada acción del equipo local, como es costumbre en Europa.

Pienso que le viene bien a la liga tener equipos con tanta aceptación y respaldo por parte de su afición, esto genera una atmósfera ideal para el desarrollo del partido. Ojalá en un futuro no muy lejano se pudiera vivir lo mismo en cada uno de los estadios de la liga.

DE REGRESO A CASA
El domingo por la mañana inició para nosotros el torneo de reservas y nuestro primer rival fue el Whitecaps; el encuentro se llevó a cabo en el mismo estadio en el que el día anterior se enfrentaron los planteles titulares de ambos equipos. Pude participar, gracias a Dios, sin molestia alguna en mi pierna izquierda por un lapso de 76 minutos hasta que salí de cambio, por así haberlo acordado con el cuerpo médico previamente.

El marcador terminó con un empate, igual que el sábado, con la única diferencia de que en esta oportunidad el resultado incluyó un gol por bando.

Por hoy me despido desde el aeropuerto de Vancouver, esperando regresar a casa para reunirme con la familia y disfrutar a su lado de mi día de descanso.

Espero se hayan divertido un poco al leer estas líneas y ojalá lo continúen haciendo en el futuro.

¡Hasta la próxima!

Mariano Trujillo


Mariano Trujillo
Getty ImagesTrujillo no participó ante el Columbus Crew

Los Angeles, CA.-- Y como lo prometido es deuda, aquí estoy de nuevo para compartir con ustedes lo sucedido la semana anterior en mi aventura por la MLS.

La semana comenzó con trabajo enfocado en nuestro enfrentamiento del fin de semana ante el Columbus Crew; en los primeros días el acento fue defensivo, para después continuar con la parte ofensiva.

El objetivo a cumplir en la zona defensiva era mantener el cero en nuestra portería, algo que no habíamos podido conseguir en nuestros últimos encuentros. Por el lado ofensivo, el propósito era culminar con gol la mayor cantidad de oportunidades creadas, para lo cual practicamos bastantes tiros a portería, aunque el resultado del trabajo de la semana rindió frutos a medias en el partido del sábado, y digo esto porque pudimos mantener el cero en defensa, pero no pudimos hacernos presentes en el marcador.

Desafortunadamente para mi en este partido tampoco tuve participación, pero fue grato escuchar el apoyo de la afición hacia mi persona, lo cual agradezco sinceramente. En conclusión, todavía hay mucho trabajo por hacer como equipo, pues si bien hemos mejorado, la realidad es que seguimos en los últimos lugares y es prioridad revertir esta situación.

COSTUMBRES DIFERENTES
Algo a lo que no termino de acostumbrarme a pesar de los dos años que tengo ya participando en esta liga, es la rutina previa al partido, especialmente cuando somos locales, ya que durante los trece años que jugué en México el día anterior al encuentro los dieciocho jugadores elegidos nos reuníamos en un hotel para comenzar la concentración en la cual la rutina estaba muy bien establecida.

Todos los jugadores nos instalábamos en las habitaciones, las cuales compartíamos con otro compañero, para, acto seguido, bajar a comer los alimentos que previamente ordenaba el médico del equipo. Todos comíamos lo mismo y no había posibilidad de ordenar algo diferente a lo que estaba en el menú del equipo, y después de la comida, de regreso a las habitaciones para descansar, ya fuera para tomar una siesta, jugar videojuegos, leer un libro, o ver los partidos que se transmitían por televisión.

Ya entrada la noche bajábamos al restaurante para cenar todos juntos como equipo, y una vez finalizada la cena, de regreso a la habitación para esperar la revisión médica. Así transcurría un día habitual en la concentración.

Es un poco diferente lo que sucede por aquí; primeramente, no hay concentración previa al juego cuando se es local, así que tu eres responsable de tus alimentos, al igual que de la forma que te preparas para los encuentros. No existe rutina alguna, al menos en mi caso, y lo que sucede es que con dos pequeños en casa es complicado tratar de seguir una rutina; lo único que realizo de la misma manera, son mis comidas, así como los horarios de las mismas, pero fuera de esto, todo es diferente.

En lugar de los partidos, ahora veo caricaturas; en lugar de un libro, ahora son juguetes. Los videojuegos continúan, aunque no son los mismos, y el compañero con el que juego tampoco. Todo es diferente; algunas veces, incluso, tengo la posibilidad de llevar a mi hijo e hija a sus juegos de fútbol por la mañana, y alentarlos como ellos lo hacen cuando es mi turno de estar en la cancha.

Debo admitir que me resulta extraño y que me ha costado acostumbrarme a esta nueva forma de prepararme para un partido, pero la realidad es que disfruto estar con la familia y poder compartir con mi esposa e hijos las horas previas a un partido, al igual que esos momentos íntimos y personales, en los cuales busco la guía de Dios para poder ejecutar mi trabajo de la mejor manera. Es único y motivante para mi, tener su apoyo y cobijo antes de un partido.

SEMANA FUTBOLERA
Esta semana estuvo llena de fútbol alrededor del mundo y de todos los encuentros que se jugaron, hubo dos que llamaron mi atención; el primero fue el disputado por Barcelona y Shakhtar, correspondiente a los cuartos de final en la Champions.

Es un deleite la forma en que juega el equipo azulgrana, hacen creer o parecer que jugar al fútbol es muy fácil debido a la fluidez y calidad técnica que despliegan en el terreno de juego; ejecutan de manera sobresaliente lo más difícil en el fútbol: jugar fácil, y cada miembro del equipo entiende su rol dentro del mismo y se sacrifica por el éxito grupal; incluso, el mejor jugador del mundo (Lionel Messi).

Me encantaría que se enfrentaran Real Madrid y Barcelona en la final, pero no será posible, porque si no sucede una tragedia, se medirán en la siguiente fase.

El otro partido del que estuve al pendiente, acompañado de una buena carne asada y junto a la familia, fue el clásico nacional de México, partido que ganó Chivas. Me pareció un juego entretenido en el que cada uno con sus argumentos buscó hacerle daño al rival.

El estadio con un lleno total se veía espectacular y fue el marco ideal para el partido más visto en México. Me parece que se cumplieron todas las expectativas, tanto en la cancha como en las tribunas y en lo personal me gustó que haya ganado Chivas. Y es que por mi pasado puma y mi actualidad rojiblanca, la rivalidad en contra del América es grande; por eso me agradó que el resultado se haya dado de esa manera.

MOTIVACIÓN ÉXTRA
El lunes pasado dio comienzo el campamento de preparación para hacer frente al Torneo Nacional de Taekwondo, en el cual mi hijo estará participando. Las sesiones de entrenamiento duran dos horas y treinta minutos en promedio; esto, en un principio no me pareció nada extraordinario, pues una práctica de fútbol tiene una duración similar. Lo que sí me pareció digno de compartir con ustedes, es la forma en que los peleadores encaran estas prácticas, la intensidad con que llevan a cabo cada uno de los ejercicios físicos y técnicos señalados por los entrenadores; la concentración con la que pelean los rounds de práctica y sobre todo, el compromiso demostrado por llegar lo mejor preparados de cada uno de los miembros del equipo de PMAC.

Creo que no hay otra forma de encarar un entrenamiento cuando sabes que lo que se tiene que patear es la cabeza ó el cuerpo de tu adversario y no un balón. No hay tiempo para distracciones, pues de otra manera, seguramente terminarás noqueado, pero más allá de lo que les he comentado, lo que de verdad llamó mi atención fue que la mayoría de los integrantes del equipo no rebasan los doce años de edad; mi hijo es el más pequeño, con cinco años cumplidos, y si bien son apenas unos niños, la intensidad y seriedad con que entrenan de verdad me ha motivado y me ha movido también a esforzarme más en mis entrenamientos.

No es que yo no haga mi mejor esfuerzo, pero al ver la dedicación de los niños, creo que puedo mejorarlo, y más aún cuando mi hijo me dijo que no podía comer dulces, porque tenía que mantener su peso para la competencia.

Algunas veces los mejores ejemplos no son de la gente con mayor trayectoria, sino de las personas más comprometidas, sin importar su edad ó experiencia.

En esta ocasión me gustaría despedirme con una frase de Jhon Wooden, ex-entrenador de basquetbol para UCLA: "Los deportes no forman el carácter, lo revelan".

¡Hasta la próxima!
Mariano Trujillo


Hola amigos:

EE.UU. -- En esta primera entrega quisiera comenzar agradeciendo a la gente de ESPN por darme la oportunidad de expresar mis opiniones a través de este blog. Espero que les guste y que a lo largo del mismo puedan experimentar un poco de la vida del futbolista.

Mariano Trujillo
Getty ImagesTrujillo ahora se desempeña en la media cancha

Viajes y más viajes, así comenzó una semana un poco diferente a lo normal, y lo que sucedió es que tuvimos juego a mitad de semana en la ciudad de Portland con motivo de la Copa Abierta.

Después de soportar lluvias y frío, característicos de la región, emprendimos nuestro siguiente viaje a la ciudad de Toronto, Canadá, para enfrentar nuestro próximo partido de liga, donde por cierto nos esperaban temperaturas apenas por arriba de los cero grados, situación que en lo personal me agrada.

Antes de proseguir, me gustaría ponerlos al tanto en forma de resumen, de lo que ha sido este inicio de torneo para nosotros.

Esta campaña comenzó con muchos cambios en la institución, los cuales abarcaron todos los niveles, incluyendo el ramo directivo, al igual que el de entrenadores, jugadores e incluso el tocante de la utilería. Estos cambios requieren de un proceso de adaptación para poder embonar de la mejor manera y así comenzar a ver los resultados deseados por todos en el equipo.

En lo deportivo nos ha costado un poco encontrar ese entendimiento dentro de la cancha y esto se ha reflejado en los resultados, los cuales no nos han acompañado en los primeros tres partidos ( liga y Copa ), en los cuales sumamos tres derrotas a manos de Kansas City, Colorado y Portland, respectivamente.

Esta última fue la más dolorosa, ya que significó nuestra eliminación de la Copa; sin embargo, creo que hemos merecido más en cada uno de estos partidos, pero como ya sabemos, el futbol no es de merecimientos, sino de goles.

En el partido del fin de semana, contra el Toronto FC, sumamos el primer punto de la campaña; el equipo tuvo un buen desempeño, pero desperdiciamos opciones claras de gol que nos hubieran dado mayor tranquilidad para manejar el partido. Al final y a pesar del dominio, fuimos afortunados, ya que increíblemente al finalizar el segundo tiempo el equipo local erró la oportunidad más clara del encuentro, donde con la portería abierta y después de haber eliminado a nuestro arquero, el delantero rival tiró la pelota por un costado del poste. Al final regresamos a casa con un sabor agridulce pues, rompimos la racha de derrotas, aunque no lo hicimos de la manera deseada, que era con una victoria.

EN SU PUESTO ORIGINAL
En lo personal, mi situación en el equipo ha cambiado un poco, y es que el año pasado me desempeñé como defensa lateral derecho durante todos los partidos, jugando 28 de 30 posibles como titular, y de hecho, fui el jugador con más minutos en el equipo.

Este año el entrenador me ha movido a la media cancha, situación que me tiene contento, porque es la posición que más me gusta jugar, por tener la posibilidad de meter goles y servir asistencias, pero eso no es lo único que ha cambiado; al moverme de la defensa a la media cancha me ha costado trabajo poder hacerme de un puesto como titular, tan es así que en los últimos cuatro partidos sólo he participado en uno, lo cual no me gusta, porque me he acostumbrado a iniciar los partidos a lo largo de mi carrera, pero también sé que es parte del futbol, aunque no dejaré de luchar hasta conseguir ser un indiscutible en el equipo, con base en mis actuaciones.

UNA NUEVA EXPERIENCIA
Pasando al plano extra cancha, me gustaría compartirles algo que junto a otros compañeros de equipo realizamos la semana anterior. El lunes por la mañana me presenté a una sesión de fotos para una revista de modas; es la primera vez que tengo la oportunidad de hacer algo así, ya que sólo había trabajado con revistas deportivas, lo cual es muy diferente.

En un inicio, la experiencia fue divertida; lo primero que hicieron fue, cortarme el cabello, después maquillarme y por último vestirme. Por fin estaba listo para comenzar las fotos con mucho ánimo, y después de algunas horas vinieron los cambios de ropa y muchas fotos. La emoción ya no era la misma, pero al final la experiencia valió la pena; me di cuenta que toda profesión tiene su lado difícil, aunque no lo parezca.

Sólo espero, como le dije a mi esposa en tono de broma, salir por lo menos en una foto de las que publique la revista.

NERVIOS DE PRINCIPIANTE
Otro acontecimiento que acaparó la atención de mi familia la semana anterior, fue la participación de mi hijo en el Campeonato Estatal de Taekwondo, que se llevó a cabo curiosamente en la ciudad de Carson, a un costado de nuestro estadio y en las instalaciones de la universidad local.

Debo confesarles que me encontraba muy nervioso por su participación en este torneo, y es que no es lo mismo ser uno la persona que va a competir, a ser sólo un espectador y aún más, tener que estar alejado del proceso previo a las peleas, esperando en una butaca el comienzo, sin poder hacer nada.

Lo que sucede es que me involucré tanto en la preparación, que quería ser parte de todo el protocolo de la pelea, comenzando por el pesaje y terminando con la competencia misma. Nunca había experimentado esa sensación en mi carrera; claro que he estado nervioso antes de un partido, pero una vez que comienza todo nervio se va.

En este caso no fue así, pues no me tocó a mi ser el competidor, y al final, tras una decisión polémica por parte de los jueces y una pelea que se fue hasta la instancia de muerte súbita, mi hijo no obtuvo medalla esta vez, aunque consiguió su calificación para el Torneo Nacional del próximo mes de julio, donde esperamos que pueda conseguir una medalla.

Por esta ocasión me despido, no sin antes agradecerles por su tiempo; espero les haya agradado ésta, mi primera participación, y ojalá me sigan acompañando a lo largo de la temporada.

¡Hasta la próxima!
Mariano Trujillo


AL INICIO